• El director de Enduro Series Venezuela, el director de Cupnea, un ciclista y un guía de montaña dieron a conocer su posición en exclusiva para El Diario sobre la práctica del deporte en ese lugar. Foto: Cortesía

Durante los últimos días se suscitaron diversas denuncias a través de las redes sociales por parte de ecologistas y miembros del Sindicato Unitario Nacional de Empleados Públicos de Inparques debido a la competencia de ciclismo enduro que se tenía pautada en el Parque Nacional El Ávila para el pasado viernes 19 de marzo.

Uno de los principales problemas que denunció el sindicato ante el Ministerio Público fueron las irregularidades ambientales que trae consigo este tipo de deportes en los senderos del parque. Sin embargo, no es la primera vez que se realizan competencias de esta índole. La organización encargada de llevar este evento, “Enduro Series Venezuela”, efectuó una carrera el 19 de octubre de 2019 en varias rutas de dicho parque nacional.

Otro de los reclamos fue exigir el cumplimiento del Plan de Ordenamiento y Reglamento de Uso del Parque Nacional El Ávila (PORU), derivada del despacho del Ministerio del Poder Popular para el Ambiente, en el cual argumentan que de acuerdo con el artículo 28.b numeral 9 está prohibido el ciclismo de montaña. 

¿Por qué se prohíbe el ciclismo en El Ávila?

El director del Comité de Usuarios del Ávila (Cupnea) y miembro de la comisión para la modificación del Plan de Ordenamiento y Reglamento de Uso (PORU), Jorge López, precisó que la práctica de ese deporte en zonas del parque nacional está restringida por varias razones.

La primera, es que al realizarse el reglamento hace 28 años, se desarrolló un estudio sobre el impacto de las bicicletas en el ambiente. El experto detalló que para el año 2019 parte de la academia de profesores y científicos de la Universidad Central de Venezuela (UCV), Universidad Simón Bolívar (USB) y la Sociedad Venezolana de Ciencias Naturales volvieron a estudiar el caso y se llegó a la misma conclusión del daño al ecosistema.

¿Qué ocurre con la bicicleta? Mucha gente dice que el caminante y el excursionista también causan impacto, y eso es cierto, pero el caucho de la bicicleta genera un pequeño surco y en ese pequeño surco cuando llueve, se crea una especie de torrentera y erosiona mucho más rápido que una simple pisada. Así sean más pisadas que rodadas de bicicleta”, en entrevista para El Diario.

La segunda razón es el tema de los surcos, lo cual genera una pérdida importante del suelo, específicamente la capa superior que está causando una deforestación. López señaló que eso ampliará los caminos.

“También ponen como ejemplo que Sabas Nieves está sumamente deteriorada y por ahí no suben bicicletas. Eso es cierto. Ahí vemos el efecto multiplicador del uso excesivo de un área. ¿Cuál es el otro problema? Que parte de las zonas que están siendo utilizadas por los ciclistas, son bosques nublados primarios, es decir, que son bosques originarios. Son zonas que están desde el comienzo del parque y de la montaña. Son zonas muy delicadas ecológicamente hablando”, defendió.

Otro de los problemas que no han sido tomados en cuenta, es acerca de la infraestructura del parque. López comentó que las caminarías no están preparadas para ser compartidas con ciclistas ni excursionistas, debido a que son caminos estrechos.

“Los ciclistas practican lo que se conoce como Downhill. Ellos bajan a altísimas velocidades y si llegan a encontrarse con un excursionista que vaya subiendo o bajando simplemente va a ocurrir un accidente. O el ciclista se va a tener que lanzar hacia un costado o se va tener que lanzar el excursionista. Ya hemos tenido bastantes quejas, y los mensajes que me llegan. Un ciclista va a atropellar a un excursionista de manera grave. Ese es el principal problema”, aseguró.

¿Qué sucede con la flora y la fauna?

El experto continuó explicando que la fauna se aleja mucho más por los senderos debido al ruido que generan  las bicicletas. Que aunque no es perceptible por el ser humano, si es sensible para muchos animales. López indicó que el caminante también comete el error de llevar música o ir gritando, pero que en términos generales es mucho más silencioso que el ciclista acústicamente hablando.

Por su parte, el ciclista también corre el riesgo de atropellar a algún animal. “En El Ávila tenemos cachicamos, rabipelados, serpientes, venados, entre otras especies. La fauna es bastante variada y un ciclista pudiese arrollarlos porque simplemente no le va a dar tiempo ni al animal de apartarse ni al ciclista de frenar lo suficientemente rápido”, dijo el experto.

Próximas modificaciones en el PORU

El miembro de la comisión para la modificación del Plan de Ordenamiento y Reglamento de Uso (PORU), Jorge López reveló que todavía no habrá modificaciones sobre el tema del ciclismo debido a que la normativa está en proceso de revisión y estudio sobre cada artículo.

“Lo que sí te puedo adelantar, es que la academia de científicos de la UCV, USB, Jardín botánico, la Sociedad Venezolana de Ciencias Naturales están trabajando con nosotros y son digamos, parte de nuestro consultores. Y muchos de ellos mantienen la misma política: no mantener el uso de bicicletas por las razones antes mencionadas», comentó López.

Por otro lado, mencionó que existen áreas especiales para el ciclismo dentro del Ávila que pudiesen considerarse. Una de ellas es El Camino Los Españoles o los caminos carreteros que van desde Cotiza hasta Galipán.

 Los caminos

Camino entre El Ávila (Hotel Humboldt) y Mecedores – Foto: Cortesía

“Aunque la imagen no es muy clara ahí ya se ve el impacto de la circulación de unas pocas bicicletas porque la competencia no se ha dado. En la competencia estaríamos hablando de unas 150 bicicletas y ya se nota la marca. Como ya se empezó a crear un pequeño surco, que se va a profundizar y ampliar en el momento que pasen 150 bicicletas por ahí”.

El experto aconsejó que respetar la normativa vigente es fundamental y que es necesario que el ciclista practique el deporte en lugares donde no pongan en riesgo a la naturaleza o a terceros. “Es importante aclarar que no tengo nada en contra del ciclismo, solo en contra de la violación de las normas y del daño ecológico”, concluyó.

Cumplimos con los procesos administrativos”

Por su parte, el director de Enduro Series Venezuela, que decidió mantenerse bajo el anonimato, comentó en exclusiva para El Diario que las denuncias realizadas hacia la empresa son parte de una campaña de difamación en contra de la organización. “Se ha derivado en todo este tema mediático de desinformación. Habiendo  cumplido con todos los procesos administrativos”.

 Alegó que si bien la carrera se postergó por las medidas del covid-19, no pretende cambiar la localización del evento pese a las múltiples denuncias que lo aquejan. “Se usarán las mismas rutas que se usaron para la carrera del 2019 en el Parque Nacional Waraira Repano.

Por otro lado, el equipo de El Diario no tuvo acceso a los documentos que avalan la gestión de permisos para la realización del evento.

Los permisos están a la orden pero no podemos publicarlos luego de lo mediático que se ha vuelto esto. Hay información personal, jurídica y no nos vamos a arriesgar a ser objeto de más acciones que pongan en peligro nuestra integridad y la de la empresa”, señaló el director de la organización.

También explicó que en la carrera que realizaron en 2019,  se cumplieron todos los procesos, además de una inspección post carrera. ”Fíjate que no sucedió nada. Realmente son campañas infundadas y sobre todo difamación. No somos ecocidas ni tumbamos árboles ni hacemos caminos nuevos. Nuestra misión es hacer eventos de calidad siempre que vayan de la mano del medio ambiente”, sostuvo.

De igual forma, en las redes sociales, se hizo público una serie de imágenes que alegan que los patrocinadores de la carrera son falsos.

Foto: Cortesía

“Eso es parte de la misma campaña de difamación. Gatorade ha sido nuestro aliado principal desde la primera válida que realizamos hace tres años. No solamente en Enduro Series sino en las demás carreras y eventos que hemos realizado en el territorio nacional”, respondió.

Asimismo, con respecto al Plan de Ordenamiento y Reglamento de Uso del Parque Nacional El Ávila, de conformidad con el artículo 28.b numeral 9, el director reiteró que su empresa ha cumplido con todos los procesos administrativos impuestos por el Instituto Nacional de Parques (Inparques).

“Se ha querido estigmatizar a los ciclistas”

Emilio Boschelli es un ciclista venezolano que practica el deporte desde hace 45 años, y comenta que el tema del ciclismo de montaña se ha limitado en el área metropolitana a causa de la inseguridad. Lo que conlleva a muchos ciclistas a buscar nuevos espacios más seguros.

En cuanto a la carrera, creo que con ese motivo se ha querido estigmatizar a los ciclistas como los depredadores del parque, cosa que no es así porque los ciclistas no organizan carreras, participan en ellas y lo más seguro es que al ver la promoción de alguna competencia se inscriban para participar, dando por descontado que el evento cuenta con la permisología y seguridad necesaria para tal fin”, defendió.

Por tal motivo, Boschelli precisó que se ha desatado una campaña muy fuerte para señalar a los ciclistas como los causantes de los problemas del parque, pese a que existen otras situaciones que están prohibidas dentro del área, sin embargo, no hay acción contra ello.

Foto: Cortesía

“Es allí donde la permisividad discrecional deja brechas abiertas para que otros se crean con los mismos derechos. También si partimos del principio que todo es perfectible, considero que en el parque se pueden delimitar zonas cerca del área metropolitana que permitan la práctica del ciclismo de montaña en armonía con la vida, conservación y protección del parque”, dijo el ciclista.

Hizo énfasis en recordar que el parque no es solo Sabas Nieves, Galipán o El Humboldt, sino que se extiende desde Guatire hasta La Guaira aproximadamente. Boschelli detalla que también existen zonas como La Siria, Las Planadas, Chaguaramal y El Camino de Los Españoles entre otros, que están dentro del parque donde se puede practicar el ciclismo de montaña y donde él ha rodado. 

¿El ciclismo es causante de daños ambientales?

Alfredo Autiero, el operador de turismo y guía de montaña de la Asociación Venezolana de Instructores y guías de montaña (AVIGM), aseguró que hablar de ciclismo como causante de daños ambientales no es lo más correcto.

“Los daños ambientales los produce la manera en que el ser humano ha intervenido en diferentes ecosistemas. De hecho, vivimos en una ciudad que hace dos siglos era prácticamente un paraíso. Caracas decían que era la sucursal del cielo y miren en lo que se ha transformado”, expresó el guía de montaña.

Foto: Cortesía

Autiero aseveró que así como está reglamentada la subida a los excursionistas, debería suceder lo mismo con la entrada y la actividad ciclística en el parque. “No veo porqué no dejar las bicicletas reglamentadas con indicaciones bien particulares sobre todo para los caminantes que son los que sufren el peligro. Y una cosa muy importante, sin destrucción ambiental”, dijo.

Por su parte, explicó que en El Parque Nacional El Ávila, desde hace muchos años las personas practican parapente desde la zona de Galipán, por lo que se desconoce si están o no autorizados para hacerlo. 

Los descuidos del parque

“En un parque donde hay tanta gente participando. Con la falta de espacios para la recreación y el entretenimiento de los caraqueños, no es justo que el Parque Nacional El Ávila este descuidado por las autoridades. Y no es solamente el hecho de que pongan o no un cartel; o que limpien o no un sendero, es que ni una cosa ni la otra, la están cumpliendo las autoridades”, sostuvo Autiero.

Denunció que no hay senderos limpios ni carteles, y que constantemente deben subir al Ávila a rescatar personas extraviadas; así como el problema de la delincuencia (punto que también fue nombrado por el ciclista anterior, Emilio).

El guía de montañas también hizo énfasis en el constante mantenimiento que debe recibir el parque: “Por donde pase una bicicleta y una persona tiene que haber mantenimiento; y de eso deben encargarse las autoridades. Ahí no hay que echarle la culpa al visitante, no hay que echarle la culpa al ciclista. La culpa la tienen las autoridades que administran la entidad. ¿Y qué hay eventos ciclísticos? Deben estar reglamentados”.

Asimismo, expuso que el Instituto Nacional de Parques está en crisis desde hace varios años y que al estar adscrito al Ministerio del Ecosocialismo poseen poco poder sobre lo que está sucediendo en los parques del país.

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