• La Universidad de California, en Davis, realizó una investigación que corroboró que al cambiar el hábito de nutrición del ganado vacuno se reduciría 80% la emisión de gas metano 

Los científicos creen haber encontrado la solución a la reducción de producción de gas metano: alimentar al ganado vacuno con algas marinas. 

Incorporar un poco de algas en la alimentación de las vacas puede ayudar a reducir las emisiones de metano de las reses hasta 82%, sin alterar la calidad del producto. Estos son los nuevos hallazgos de los investigadores de la Universidad de California, en Davis, Estados Unidos, quienes publicaron su estudio en PLOS ONE

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De acuerdo con el portal oficial de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO por sus siglas en inglés) el sector ganadero genera más gases de efecto invernadero (18% del total, en equivalente al dióxido de carbono) que el sector transporte. 

“Ahora tenemos pruebas sólidas de que las algas marinas en la dieta del ganado son efectivas para reducir los gases de efecto invernadero y que la eficacia no disminuye con el tiempo”, detalló Ernias Kebreab, director del World Food Center para PLOS ONE

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¿En qué consistió el experimento?

Durante los últimos años se han llevado a cabo diversos estudios que consistieron en cambiar la dieta de 21 bovinos. Les daban a ingerir aproximadamente 80 gramos de algas marinas rojas de la especie Asparagopsis taxiformis. Esto hizo que los bovinos aumentaran de peso y adicionalmente, mientras observaban los niveles de metano que producían, registraron que estos disminuyeron 82%, frente a lo que ocurría con su dieta habitual. 

¿Cómo funciona? Las algas marinas inhiben una enzima del sistema digestivo de la vaca que contribuye a la producción de metano.

Sin embargo, esta no fue la primera vez que los científicos de la Universidad de California realizaban el experimento. También hicieron estudios en vacas lecheras en 2018 y el resultado fue similar. Kebreab y Breanna Roque, coautora de la investigación, pudieron reducir las emisiones de metano de estas especies en más de 50% al complementar su dieta con algas marinas durante dos semanas. 

Los gases de efecto invernadero son una de las principales causas del cambio climático en el mundo debido al gas metano. En vista de que el ganado es la principal fuente agrícola de gases de efecto invernadero, muchos han sugerido que las personas coman menos carne, pero los especialistas opinan que es mejor abordar el cambio en la nutrición de las vacas.

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El problema es tener las algas suficientes 

En la naturaleza no hay suficientes algas de tipo Asparagopsis taxiformis y por ello la nueva tarea de Kebreab y Roque es encontrar la forma de cultivarlas para poder satisfacer la demanda. 

Otra preocupación de los especialistas tiene que ver con cómo proporcionarles  a los ganaderos los suplementos de las algas marinas para el ganado que pasta al aire libre. La primera solución que encontraron fue aliarse con una agencia científica federal en Australia llamada Commonwealth Scientific and Industrial Research Organization y juntos colaboraron con la James Cook University, en Australia, y una empresa emergente que abastece, procesa, comercializa y certifica a base de algas marinas, aditivos para la alimentación del ganado. 

“Hay más trabajo por hacer, pero estos resultados nos alientan mucho (…) ahora tenemos una respuesta clara a la pregunta de si los suplementos de algas marinas pueden reducir de manera sostenible las emisiones de metano del ganado y su efectividad a largo plazo”, comentó la coautora de la investigación. 

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Los resultados de las pruebas de sabor no registraron diferencias en este ámbito ni en la carne de res ni en la leche producida por el ganado que fue alimentado con algas marinas.

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