• Los aspirantes de la 93° edición de los Premios de la Academia encarnan papeles protagónicos signados por luchas interiores, lidiando con dilemas, traumas o retos. En El Diario proponemos una mirada a través de estos personajes y los actores que les dan vida para explicar las razones por las que podrían llevarse el galardón

Con el paso de los días aumentan las apuestas sobre quiénes serán los galardonados por la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas de Estados Unidos para la 93° edición de los Premios Oscar, que se realizarán el 25 de abril. Para la categoría de Mejor Actor, las quinielas se inclinan hacia la emotividad, con la posibilidad de un galardón póstumo para el actor afroestadounidense Chadwick Boseman. Sin embargo, no todo está escrito, y el cuadro de actores de este año cubre todos los requisitos para llevarse la estatuilla.

Las nominaciones están marcadas por la diversidad, con historias que van desde las clásicas películas biográficas que cada año se cuelan en esta categoría, hasta filmes más independientes, íntimos y de autor. En todos, el rasgo común de sus protagonistas es una visión hacia adentro, un debate interno del personaje con sus propios laberintos mentales, la imperfección, sus demonios internos. En la gran mayoría no hay otro antagonista más que ellos mismos.

Por eso El Diario presenta un repaso por las interpretaciones de los cinco nominados a Mejor Actor.

Chadwick Boseman (Ma Rainey’s Black Bottom)

La muerte del protagonista de Pantera Negra, ocurrida el 28 de agosto de 2020, fue toda una sorpresa para el mundo del cine. Antes de alejarse de los reflectores por su lucha contra el cáncer, la cual mantuvo en secreto al público, logró filmar sus dos últimas películas: Da 5 bloods, dirigida por Spike Lee, y última que estrenó en vida; y Ma Rainey’s Black Bottom, de George C. Wolfe, lanzada luego de su deceso. Por ambas cintas ha recibido múltiples nominaciones en esta temporada de premios, ganando reconocimientos importantes en los Globos de Oro y los Premios de la Crítica Cinematográfica.

En Ma Rainey’s Black Bottom (La madre del blues), Boseman interpreta a Levee, el trompetista de la banda de Ma Rainey (interpretada por Viola Davis), y que busca labrarse su propio camino como músico solista. Altanero, impertinente y orgulloso, al principio cuesta empatizar con el personaje por su personalidad molesta y pretenciosa, aunque poco a poco se va revelando su verdadera esencia como un individuo quebrado y peligrosamente volátil. Entre lo que parecen ser mofas y charlas casuales durante un ensayo de grabación, se asoma su pasado como un fuerte trauma escondido tras su fachada ruidosa. Un grito desesperado que es, a su vez, un relato cruento del racismo que dominó a Estados Unidos a principios del siglo XX, y la forma en que incluso aquellos afroamericanos que gozaban de privilegios ante el hombre blanco debían tras bambalinas adoptar actitudes serviles y caricaturescas para poder ascender socialmente. Una bomba de tiempo a punto de estallar. 

Aunque Levee no puede salir de la sombra de Ma Rainey en la trama, Boseman sí equipara su peso actoral al de Viola Davis en cada escena juntos, pues se siente la tensión y la desconfianza entre sus personajes. Pero el actor va más allá, y realmente brilla en sus interacciones con los demás miembros de la banda, donde su voz se hace omnipresente y realiza dos monólogos que fácilmente podrían ser los mejores de toda su carrera. De verdad se nota todo el espíritu y la pasión que Boseman entregó en esta interpretación, más aún conociendo su estado de salud en ese momento.

De repetirse el resultado de los Globos de Oro y Boseman reciba el galardón a título póstumo, sería la segunda persona en ganar en la categoría de Mejor Actor después de fallecer. El primero fue el británico Peter Finch en 1977 por la cinta Network. En 2009 el australiano Heath Ledger también recibió un Oscar póstumo como Mejor Actor de Reparto por su papel como el Joker en The Dark Knight.

Gary Oldman (Mank)

Un favorito del público por su enorme capacidad de transformar su cuerpo en cada papel, adoptando a la perfección los acentos, gestos y manías de sus personajes. Repite en una cinta biográfica luego de haber ganado el Oscar a Mejor Actor en 2018 por su actuación como el ex primer ministro británico Winston Churchill en The Darkest hour (La hora más oscura).

En Mank, se pone en la piel de Herman J. Mankiewicz, escritor que en 1940 hizo el guion de la emblemática cinta Ciudadano Kane, aún sabiendo que podría hundir su carrera en Hollywood al inspirarse en el magnate de la prensa William Randolph Hearst. Disfuncional y carismático en partes iguales, el “Mank” de Oldman goza de una naturalidad que hace sentir que ese fue el auténtico carácter de su personaje, incluso para quienes no han estudiado la verdadera vida del célebre guionista.

La película se centra en el momento en el que “Mank” escribió su ópera magna, como un encargo fantasma para Orson Welles, mientras está postrado en cama por un accidente de auto. Desde ese espacio reducido, Oldman sabe dar poder a sus palabras, mientras los flashbacks van trazando los paralelismos entre su vida y la historia que escribe. Quizás juega un poco con la idealización de un antihéroe que, a pesar de su alcoholismo, se convierte en un paladín de honradez y humanidad frente a la gran maquinaria del entretenimiento y medios de comunicación estadounidense.

Al final, la convicción de “Mank” lo lleva incluso a luchar contra el propio Welles por el reconocimiento de sus créditos en la película, ganando contra todo pronóstico el Oscar a Mejor Guion Original en 1942. Ahora, 79 años después, que Oldman reciba la segunda estatuilla de su carrera por este papel sería una doble reivindicación: tanto para el legado de Mankiewicz, como para el talento del actor inglés.

Riz Ahmed (Sound of Metal)

El músico y actor británico ya tenía presencia en el cine y la televisión desde 2006, incluso con un premio Emmy en 2018 como Mejor Actor de Miniserie o Película para Televisión con su papel de Nahir Khan en la serie de HBO The night of. Sin embargo, es con Sound of metal que debuta en esta temporada de premiaciones.

En la cinta, interpreta a Ruben Stone, baterista de un dúo de metal que repentinamente pierde la audición y debe debatirse entre aceptar su discapacidad, o someterse a una costosa operación. Pronto se ve como Ruben pasa de ser una persona disciplinada y con control de su vida, a alguien errático, ansioso, y que debe encontrar el sentido de su nuevo rumbo. Su pasado como adicto a las drogas tiene un peso significativo, reflejado en la forma en la que pasa por una especie de síndrome de abstinencia al ser despojado de todo sonido y de la presencia de su novia, Lou.

Aunque a veces llega a ser demasiado histriónico, Ahmed representa perfectamente la desesperación de una persona que pasa por una situación como la suya, que debe replantearse todo su universo luego de haber luchado arduamente por llegar a un punto de paz en su vida. A lo largo de la película, no solo existe una analogía entre su antigua adicción y su deseo de escuchar de nuevo, sino que también pasa lentamente por las cinco etapas del duelo: negación, ira, negociación, depresión y aceptación. Sobre si este duelo es por la zona de confort que creó, o por la dependencia emocional que sostiene con Lou, depende de la lectura que le dé el espectador.

Anthony Hopkins (The Father)

Anthony Hopkins es un nombre que en Hollywood significa excelencia, y así lo demuestran las más de cien producciones en las que ha participado. Tiene además reconocimientos como los Globos de Oro, los Premios de la Academia Británica de Artes Cinematográficas y de Televisión (Bafta), el premio Donostia del Festival de Cine de San Sebastián, y, por supuesto, un Oscar a Mejor Actor en 1991 por El silencio de los inocentes

A sus 83 años de edad, el actor representa en The Father los embates de la enfermedad de Alzheimer y la demencia senil, sumergiéndose en la mente de un anciano que tiene su nombre: Anthony. La convalecencia del personaje hace que sin mucho esfuerzo físico, Hopkins pueda lucirse en la calidad de sus diálogos a un nivel teatral, mientras muestra cómo su mente se va convirtiendo en un rompecabezas en el que las piezas encajan en algunos momentos, y en otros no. 

La química que Hopkins mantiene con Olivia Colman, quien interpreta a su hija, es lo que le da mayor vida a la película, siendo la razón que le vale a ambos sus respectivas nominaciones. Esta es la sexta vez que el protagonista de la saga de Hannibal Lecter aspira al Oscar, la cuarta por Mejor Actor. Su última invitación a la gala del Teatro Dolby fue apenas en la pasada edición de 2020, por su rol como el papa Benedicto XVI en Los dos papas, aquella vez nominado a Mejor Actor de Reparto. Debió competir contra Al Pacino, Tom Hanks, Joe Pesci y Brad Pitt, quien finalmente ganó la estatuilla. Al igual que en esa ocasión su categoría es complicada, aunque es un candidato bastante fuerte.

Steven Yeun (Minari)

El actor surcoreano es también un debutante en la gala de los Oscar. Aunque ha trabajado por años en papeles televisivos y películas independientes, es principalmente conocido por ser Glenn Rhee en la popular serie The Walking Dead. Sin embargo, Yeun está lejos de ser encasillado por ese papel.

En Minari, Yeun interpreta a Jacob Yi, un inmigrante coreano en los Estados Unidos de la década de los ochenta que busca cumplir su sueño americano y tener su propia granja en los campos de Arkansas. Aquí se muestra al principio como un padre de familia, lleno de optimismo, guiado por el temple y racionalismo de la cultura asiática, pero asimilando cada vez más las formas estadounidenses. Jacob se convierte en el vivo ejemplo del migrante que se integra perfectamente a su país huésped, aunque se mantiene renuente en algunos temas como la religión. No obstante, su calidez lentamente se va apagando con cada obstáculo, hasta convertirse en un hombre gris, frustrado y al borde de perder su matrimonio.

Jacob vive un dilema al deber elegir entre su sueño y su familia, con lo que el retorno a las raíces es la clave de la supervivencia. La actuación de Yeun destaca precisamente por los vínculos que crea con su familia. Las interacciones que tiene especialmente con su esposa e hijo muestran sus mejores momentos, no tanto cuando está solo o con su compañero de faena.

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