• Venezuela es el país de Latinoamérica con mayor capacidad de minería de criptomonedas de acuerdo con estudios internacionales. Sin embargo, la mayoría de quienes practican esta actividad en el país prefieren mantenerlo oculto porque consideran que se pueden presentar complicaciones legales

Cada vez es más frecuente escuchar hablar sobre bitcoin en Venezuela. En redes sociales es común encontrar cuentas, algunas muy reconocidas, relacionadas con el mundo de las criptomonedas y sus beneficios. Sin embargo, el temor que genera la parte legal frena a varios de los que se dedican a la minería digital a contar sus experiencias particulares, así hayan sido exitosas.

Ricardo Baptista, presidente de la Cámara de Productores de la Economía Digital (Caproadi), adscrita a Fedeindustria, región Central Carabobo-Aragua-Cojedes-Yaracuy, explica para El Diario que existe un auge importante de lo que definen como la nueva Industria de Producción de Activos Digitales en Venezuela. Dice que también está consciente del hermetismo que hay para referirse a esta práctica.

Crece la producción de bitcoin en Venezuela con mineros digitales
Ricardo Baptista

Por ejemplo, Patricia Pérez*, una venezolana de 31 años de edad, invirtió menos de 700 dólares en dos máquinas para minar bitcoins a finales de 2020. Detalló para este medio que el minado le produce aproximadamente 0.005 satoshis (una fracción de dicha criptomoneda) al mes. Agregó que está “muy contenta” con su inversión, que al principio la catalogaba como un riesgo debido a que siempre le recalcaron que el valor del bitcoin era inestable.

Hasta inicios de abril, ese 0,005 equivalía a 300 dólares aproximadamente. Pero ella acumuló su producción mensual, recuperó su dinero invertido y tiene ganancias que le resultan sustanciales en una Venezuela trastocada por una aguda crisis socioeconómica.

No obstante, tanto Patricia como varios consultados por El Diario con experiencias similares prefieren mantenerse en anonimato. No quieren que se sepa que se dedican a la minería de bitcoin. Esto a pesar de haber hecho todos los procedimientos recomendados por las empresas que les prestaron los servicios para la adquisición e instalación de las máquinas.

Midieron el servicio eléctrico de mi casa para poder colocar las máquinas. Me registré en Sunacrip (Superintendencia Nacional de Criptoactivos y Actividades Conexas) y adecué un espacio. Yo estoy muy entusiasmada, decidí invertir porque una amiga me animó. Pero luego de ya estar en este punto, no tengo muchas cosas claras y estoy investigando bien los detalles, las leyes que sacaron para esto son muy nuevas y uno no sabe cómo pueden actuar los organismos policiales o personas maliciosas que sepan sobre estos ingresos”, manifestó Patricia, cuyo nombre original pidió no divulgar.

Los encantos del país para minar bitcoins

Baptista dice que para entender el inicio de este mundo de activos digitales es pertinente tener en cuenta puntos básicos, entre ellos, que primero se creó el Bitcoin a nivel mundial y luego la industria de las máquinas para el proceso de cómputos que descifra los algoritmos de encriptamiento de esta moneda virtual que da vida a lo que en la actualidad se conoce como minería digital. 

Esta criptomoneda es considerada un activo intangible que tiene un valor de cambio a los mercados de monedas tradicionales.

“La norma internacional que interpreta las finanzas no da un trato al bitcoin como dinero, porque la política monetaria del mundo se rige por los bancos centrales para la emisión del dinero y como el bitcoin no lo emite ningún gobierno, entonces, no se le da este tratamiento”, recalcó el especialista. Mencionó que siempre han estado latentes los poderes económicos detractores de la visión futurista que plantean los creyentes en el bitcoin y las criptomonedas en general.

Sin embargo, Baptista dejó claro que el incentivo de esta nueva industria ha resultado atractivo y muy valorado sobre todo en este tiempo de pandemia, en el que se ha visto como una oportunidad de invertir y de diversificar recursos.

Explica que Venezuela es el primer país en Latinoamérica con la mayor capacidad de producción de cómputos. Esto lo atribuye al bajo costo del servicio de electricidad, que junto al Internet, es la materia prima de este ejercicio económico, cuyas máquinas, que varían en cuanto a modelo y rendimiento, requieren de un elevado consumo de energía.

Es una realidad que la luz eléctrica a pesar de las dificultades de transmisión, de afectación del sistema eléctrico nacional, aquí es muy barata (…) muchas personas que en otros países tenían que pagar altas sumas de tarifas eléctricas mandaron sus máquinas para acá. Y aquí, los empresarios que tenían sus aparatos productivos estancados, vieron un nicho para abrir sus galpones y comenzar a meter esas máquinas (…) Por eso muchas personas en Venezuela han visto la oportunidad de comprarse su maquinita e invertir, de colocar sus ahorros allí”, señala.

Aunque no se conocen estadísticas oficiales sobre la minería digital en Venezuela, Baptista -quien también es profesor universitario- se basa en recientes estudios internacionales y citó uno específico de la Universidad de Cambridge, que coloca al país con un desarrollo demostrable en esta actividad. Además, afirma que luego de recorrer diferentes regiones  impartiendo talleres de formación sobre  esta área puede dar un diagnóstico desde su experiencia.      

Crece la producción de bitcoin en Venezuela con mineros digitales
Minadoras de bitcoins

“Hay un crecimiento muy importante”, ratificó. Aunque aclara que sigue siendo mínimo, ya que de un estimado de 30 millones de habitantes, no se llega ni al 10% de personas que dominan realmente el tema.  Asimismo, precisó que la minería digital está por debajo de otras actividades relativas a las criptomonedas y que tienen que ver con desarrollo intelectual como la creación de monedas y la trazabilidad o compra de estos activos.  

El temor de minar abiertamente

Desde hace tres años, Fermadery Isla es ejecutiva de una reconocida empresa del estado Aragua dedicada a la asesoría y venta de equipos para minar. A medida que ha pasado el tiempo, ha notado mayor interés por parte de “ciudadanos comunes” en adquirir máquinas que generen bitcoins. Pero también coincide en que hay muchos que prefieren ser “discretos” porque no han concretado los procesos que está exigiendo Sunacrip para minar, ya sea en una casa o en una granja, que es como denominan a los espacios donde disponen de  grandes cantidades de máquinas para minería digital.

“Lamentablemente hay personas con temor de ser expuestas y que por eso les vayan a decomisar sus máquinas. Pero nosotros recomendamos ingresar a la página oficial del Sunacrip y solicitar toda la permisología que están requiriendo, porque apoyamos la minería tanto casera como en granjas. Tenemos confianza en que Sunacrip va a agilizar rápido todos estos procesos. Creemos que muchas personas, sobre todo en Venezuela donde está tan difícil la situación, pueden beneficiarse con esto, y que esto representa el futuro de la economía mundial”, expresó para El Diario.

Alirio Cañizalez, un técnico electricista con 25 años de experiencia que se formó como instalador de máquinas mineras desde el año 2014, considera que la minería digital ha ido evolucionando en Venezuela, pero de manera “tímida”.

“Cada vez sube más el número de personas que buscan incursionar en esta actividad económica, solo que desconocen muchas condiciones y por eso se frenan o creen que deben ocultar lo que hacen”, relató también para este medio.

Cañizalez tiene una cuenta en Instagram y Facebook donde brinda servicio de instalación de máquinas mineras en espacios aptos y asesoría, sobre todo si se trata de personas que desean tener estos equipos en casa.

Al principio, cuando no existían las leyes de Sunacrip en el país, se desarrollaba la minería sin mayor información jurídica. La gente no hablaba mucho de esto porque la mayoría desconoce la parte técnica. Luego de ir viéndose lo rentable que puede ser, se ha ido despertando el interés y hace un par de años ya se empezaron las consideraciones legales, que son las que hacen sentir cierto miedo a la gente. Pero no estoy de acuerdo con ese miedo, creo que no debería ser un tabú, sino que se deben promover los criterios correctos para la práctica de esta minería”, indicó.

Cañizalez inició hace un tiempo su proceso de registro ante la Sunacrip. A sus clientes los guía para que cumplan los pasos exigidos por esa instancia gubernamental y a que se rijan por las regulaciones del servicio eléctrico, para que puedan generar sus criptomonedas con tranquilidad. Lo que lamenta es que los procedimientos legales se tarden y que muchas personas tengan que ir minando con cierta aprensión mientras esperan “porque nadie se esfuerza invirtiendo para tener una máquinas paradas”.

“Nadie quiere perder sus máquinas y hacen lo que pueden para que todo funcione bien. La idea es que todos estemos legales y que nos integremos todos al sistema, por eso espero que Sunacrip, que tiene estas leyes relativamente nuevas promueva los registros de una forma que no asuste a la gente, sino que la anime a seguir adelante positivamente”, añadió.   

Baptista expone que la “actividad económica lícita de productores de activos digitales en Venezuela desde 2018 cuando salió la providencia que regula esta materia”, sufre una falta de política de educación causante del desconocimiento de la normativa entre la ciudadanía.   

Máquinas caseras para minar bitcoin

Con su gestión, ha estado recientemente en Apure, Guárico, Portuguesa, Mérida, para difundir tópicos que permiten bajo unos procesos legales registrar una empresa, solicitar la licencia y solicitar la factibilidad de Corpoelec. “El llamado es de Sunacrip, que es la superintendencia que regula esta actividad económica, a la que siempre comparo con Sudeban o Sunaval. El primer proceso es a quién comprar la máquina, cómo la importo, cómo me registro, cómo se busca la legalidad. Y todo se hace en línea. Eso es lo que las personas no saben bien en estos momentos y están bajo una especie de clandestinidad”, dijo.

Nombró como indispensable ingresar al Registro Integral de Servicios en Criptoactivos (Risec), al que comparó con el Registro de Información Fiscal (RIF) y con el que se deben manejar las compras y facturas de máquinas, así como demostrar origen de fondos lícitos.

“Es como montar una farmacia, si quieres montar una farmacia tienes que cumplir con los procesos legales de solicitud de permiso sanitario, permiso farmacéutico. Entonces, nosotros para ejercer la minería digital debemos también cumplir. Comprar la máquina, conectarla, pero en sitios que estén adecuados y que permita la legislación venezolana ejecutar”, añadió.

También hizo hincapié en la temática de electricidad. Hay zonas residenciales que se pueden afectar con la instalación improvisada de máquinas, tal y como lo ha observado en regiones del interior del país que ha visitado.

“Me refiero a que en las zonas residenciales puede haber una sobrecarga que perjudique a la comunidad, porque hay una estructura de distribución eléctrica que ya se trabajó y por eso se procura en la legislación que para conectar esas máquinas debe ser en zonas industriales, porque hay una capacidad instalada para esa industria”, acotó.

Insta a personas naturales con máquinas mineras a que migren a zonas industriales y que si hay comunidades en las que entre varios vecinos lograron obtener 100 o 200 máquinas las lleven a un galpón con suficiente capacidad, donde incluso se preste servicio técnico y de reparación.

Hay empresas privadas que están invirtiendo en adecuar nuevos galpones con bancos de transformadores propios y configurando “hoteles de máquinas”, con los permisos de Sunacrip, cuyo objetivo es que muchas personas conviertan sus máquinas en “huéspedes” y no se preocupen por afectar hogares, ni a sus vecinos, ni al sistema eléctrico nacional en general.    

Un alerta y lo ideal

El temor que sienten los mineros digitales de exhibirse no solo se debe a falta de información. Baptista alertó sobre algunas contradicciones que se han registrado por parte del Estado venezolano, que “a pesar de haber mostrado la voluntad de promover e incentivar la inversión en la producción de activos digitales, creando el instrumento de Ley y herramientas tecnológicas, también tiene organismos públicos y funcionarios que los representan en diferentes regiones que han atacado a los inversionistas”.   

En ocasiones, dice, les han violado sus derechos a personas que han hecho grandes inversiones en máquinas e infraestructuras, con exigencias no contempladas en la normativa legal. “Aunque a veces es por desconocimiento, otras veces es para sacar provecho de la subida del bitcoin”, según ha analizado.  

Es una lucha de todo el gremio. Recientemente tuvimos que reunirnos todos los empresarios que hemos hecho inversión de esta magnitud, como instalar dos mil o cuatro mil máquinas que producen estos activos que están en el país, considerable en estos tiempos (…) Exigimos respeto. Hemos tenido que confrontar varias cosas con algunos sujetos que no han entendido que esta es la alternativa, que Venezuela tiene legislación y que estamos cumpliendo todo lo que nos ha dicho el Estado”, manifestó.

Al mismo tiempo, Baptista, quien es cofundador del Primer Diplomado de Economía Digital, Criptomonedas y Mercado de Valores en Venezuela con varias universidades como la UC, Uneti, Unesr, Unefa y UNE, propone que sigan los esfuerzos para que Venezuela esté a la vanguardia y que se procure formar a los niños desde edad escolar en materia de los nuevos sistemas de finanzas y economía digital.    

Piensa que es prioridad que las universidades generen diplomados, talleres, capacitación a empresas, personas naturales, comunidades, asociaciones, organizaciones no gubernamentales, para que se entiendan bien los avances económicos mundiales.

Recomienda que los interesados se instruyan correctamente y ubiquen las plataformas más serias y confiables que existen para invertir en criptomonedas. Recordó que esto bien vale la pena, pues Bitcoin está dando un rendimiento que no lo está dando ninguna otra estructura financiera en estos momentos. “Solo desde marzo a diciembre de 2020 tuvo un crecimiento de 1.000% y se declaró como el activo más atractivo de inversión en el mundo”.

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