• Se desconoce el origen y el costo que tuvo para la nación la importación del combustible

Un tanquero, de bandera Yibuti, arribó a puertos venezolanos cargado con 500.000 barriles de diésel en lo que representa el primer cargamento de este tipo en más seis meses luego de que se detuvieran las importaciones en noviembre de 2020.

De acuerdo con la agencia de noticias Reuters hasta el momento se desconoce la procedencia del combustible pues la información se ha manejado con hermetismo por parte de Petróleos de Venezuela (Pdvsa).

La importación de combustible por parte del régimen de Nicolás Maduro es una muestra de la compleja situación que atraviesa la producción de hidrocarburos en Venezuela, la cual es incapaz de garantizar el abastecimiento nacional tanto de gasolina como de otros derivados del petróleo.

La llegada del buque ocurre en un contexto en el que la industria petrolera nacional se encuentra cercada debido a las sanciones económicas que pesan sobre Pdvsa y que le impiden abastecerse de insumos al tiempo que tampoco pueden colocar el crudo venezolano en los mercados internacionales. Esto como consecuencia de que todas aquellos individuos que mantengan relaciones comerciales con la estatal petrolera se exponen a ser objeto de sanciones por parte del Departamento del Tesoro de Estados Unidos.

Sin embargo, desde la Administración tanto de Joe Biden como del expresidente Donald Trump han indicado que Venezuela puede importar combustible y diluyentes bajo excepciones de carácter humanitario.

Canjes de petróleo

Pdvsa no puede abastecer el mercado nacional de combustible

Ante los graves problemas de abastecimiento de combustible en Venezuela, una de las estrategias que venía empleando el régimen era la de efectuar canjes (swaps) de petróleo por diluyentes y otros productos necesarios para mantener activa la producción de las refinerías del país.

No obstante ese mecanismo finalizó a raíz de las sanciones norteamericanas pues estas preveen que a para no incurrir en una violación de las mismas es necesario que las empresas que realicen operaciones con Pdvsa deban contar con el visto bueno del Departamento del Tesoro.

Figuras como el senador demócrata Chris Murphy han hecho llamados al gobierno de su país para que dé marcha atrás a la medida asumida por Trump y de esta forma se pueda brindar ayuda humanitaria a los venezolanos.

“Los urjo a restaurar los intercambios de diésel para ayudar a brindar el alivio que tanto necesita el pueblo venezolano mientras trabajamos hacia una solución política a esta crisis”, solicitó Murphy en una carta enviada en marzo dirigida al Secretario de Estado, Antony Blinken.

El funcionario argumentó que las restricciones solamente han servido para empeorar la, ya de por sí, grave crisis humanitaria que se vive en el país.

Pese a esta solicitud desde el gobierno de Biden indicaron que no tienen previsto levantar las sanciones que impiden el canje de petróleo por diésel pues consideran que en el país existen suficientes inventarios “al menos para los próximos seis meses”.

Menos gasolina y más diésel

El combustible es un problema en Venezuela

La escasez de diésel ha provocado que el régimen deba recurrir a prácticas extremas para lograr levantar la producción a niveles que permitan una operatividad de la cadena productiva nacional que depende de este tipo de combustible.

Luis Oliveros, economista y experto en materia petrolera, indicó que durante el mes de mayo desde Pdvsa se priorizó la producción de diésel en perjuicio de la refinación de gasolina.

“Las refinerías han disminuido la producción de gasolina. Se les ha avisado a varias estaciones de servicio que van a estar recibiendo menos gasolina esta semana y se espera que, en cuestión de poco tiempo, se pueda otra vez volver a la normalidad en la producción de gasolina”, publicó en su cuenta de Twitter.

Destacó que dicha decisión no obedece a un problema estructural en alguna de las refinerías del país que se encargan de producir combustible, sino por el contrario se trata de una medida meramente política.

Los intentos del régimen de Nicolás Maduro para levantar la producción del país se producen luego de que múltiples sectores productivos alertaron sobre el impacto que la falta de combustible está teniendo en el campo y la industria venezolana.

Entre dichas alertas destaca la de Juan Carlos Montesinos, presidente de la Asociación Venezolana de Agricultura Familiar, quien comentó en exclusiva para El Diario que en promedio un productor requiere de unos 250 litros de diésel diarios. Sin embargo, actualmente solo reciben una quinta parte de esa cantidad mensualmente.

“Nosotros como gremio ofrecimos importar el diésel con el debido permiso del Estado venezolano. También pusimos en la mesa la opción de que ellos (el régimen) trajeran desde el exterior el combustible y nos lo vendieran a un precio razonable que nos pueda permitir continuar con la producción de comida para los venezolanos”, comentó al tiempo que dijo que no han recibido respuesta.

Añadió que la falta de diésel provoca que la producción no pueda ser llevada a los mercados o sitios de distribución, lo que en muchos casos ocasiona que la comida se descomponga y no llegue a los hogares venezolanos.

Pone como ejemplo de esta situación el caso de la leche, pues en un solo día pueden llegar a perderse hasta 3 millones de litros, producto de la falta de combustible.

El arribo del tanquero, de bandera Yibuti, permitirá aliviar la creciente escasez de diésel que sufre Venezuela. Además podría representar el reinicio de las operaciones de canje de petróleo por otros productos lo que serviría para aumentar la producción de gasolina y diésel

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