• El locutor de radio, profesor universitario, investigador musical y fundador de la Fundación Nuevas Bandas conversó con el equipo de El Diario sobre el nuevo proyecto llamado Britbeats. Con el apoyo del British Council, Allueva realizará una serie de capítulos para narrar la influencia musical británica en el rock venezolano

“Llegó el momento britbeats”, dice Félix Allueva, investigador musical y fundador de la Fundación Nuevas Bandas, para anunciar el comienzo de un capítulo lleno de historias, anécdotas, datos, souvenirs y, sobre todo, aspectos influyentes de la vanguardia británica en el rock venezolano.

El primer capítulo del podcast, auspiciado por el British Council en Venezuela para celebrar sus 80 años de trayectoria en el país, se estrenó el 11 de junio de este año.

El rock-pop británico es un elemento que se ha distribuido a través del mundo. Invadió cada radio del continente americano, los tocadiscos se rayaban con el twist & shout de Los Beatles y la simpatía por el mal de los Rollings Stones; detrás de la gran sombra de estas dos bandas se escondían, como era de esperarse, un movimiento indetenible. Venezuela no fue la excepción y en 1964 comenzó la beatlemanía en el país.

Por esta razón, el British Council reconoció en el rock-pop un lugar imprescindible para hablar sobre la presencia británica en Venezuela. El sonido de fondo de la segunda mitad del siglo XX estuvo configurado por la vanguardia y experimentación de las bandas nacidas en el Reino Unido. Ese sonido se extendió y modificó las expresiones musicales de la juventud.

Al British Council se le ocurrió la idea de hurgar en la historia común entre la música británica, específicamente el pop-rock, y la misma expresión en el caso venezolano. Recurrieron a mí por la trayectoria de haber escrito el libro de la Historia del rock en Venezuela y mis 30 años de experiencia en el manejo de ese género en el país y a partir de ambas propuestas se creó el concepto del britbeat, que es una especie de conexión entre ambas propuestas del pop-rock”, comenta Allueva.

El director del proyecto es Jonathan Loaiza y estará disponible en el canal de Youtube del British Council, en SoundCloud, en Twitter, Instagram y Facebook. Serán más de 20 capítulos con una duración media de 10 minutos en los cuales Félix Allueva, con su conocimiento de la historia musical de Venezuela, narrará anécdotas poco conocidas, datos olvidados, encuentros fundamentales para la música, entre otros temas.

El desarrollo del programa será cronológico desde el zarpazo de la invasión de la beatlemanía en 1964 hasta la actualidad. Para Félix Allueva el rock-pop británico tiene, sin caer en polémicas, una mayor influencia en el rock venezolano por su capacidad de adaptación y vanguardismo. En este caso, es imperante recordar los inicios de distintos subgéneros como el punk, la psicodelia, el new wave, el ska, entre otros, que nacen de la inconformidad de la juventud británica y al llegar a Venezuela se vieron reflejados en una realidad alterna.

Félix Allueva

80 años del British Council

La organización celebra su lugar en la historia contemporánea de Venezuela. La participación del British Council ha sido primordial para el intercambio cultural y la instauración de proyectos educativos para el aprendizaje del inglés. Por eso mismo, anualmente más de 6.000 estudiantes entre niños, jóvenes y adultos participan de las clases en los distintos niveles del idioma.

“Los proyectos artísticos también han fortalecido las relaciones culturales entre el Reino Unido y Venezuela a lo largo de estos 80 años, y han brindado oportunidades de intercambio, capacitación y desarrollo profesional a un importante número de artistas y profesionales del sector cultural del país. Esto, a través de diversas iniciativas que van desde exposiciones realizadas en los principales museos del país, la visita de compañías de teatro británico, programas de capacitaciones para talentos emergentes de las artes escénicas, apoyo al sector de la música clásica con la participación de músicos británicos en festivales y masterclass”, dice la organización.

Por eso mismo, en la celebración de su aniversario se busca la visibilización de los proyectos fundamentales de la institución. El encuentro de ambas naciones a través de los medios musicales es, quizá, una de las formas más duraderas de conexión cultural.

Por ahora, el primer capítulo trató sobre el encuentro de bandas como Los Impala y Los Supersónicos con los Beatles. Además, relató una anécdota interesante para la época como la falsa llegada de Los Beetles a Venezuela. Un grupo norteamericano de la década de los 1960 se aprovechó de las confusiones fonéticas de su nombre para realizar una gira por Suramérica.

rock nacional
Foto: Cortesía

Uno de los países, como era de esperarse, fue Venezuela. Ante la lejanía de las comunicaciones Los Beetles se presentaron en el país como si fuesen el cuarteto de Liverpool. Sin embargo, de acuerdo con los relatos de la época, Los Supersónicos apabullaron al sonido de los estadounidenses.

Cada una de esas pequeñas historias, a veces consideradas insignificantes, dan cuenta de la evolución de los géneros musicales. Sobre todo, de la participación cultural de una época. Por ende, el rock es parte, comenta Félix, de la estructura musical venezolana y estos ritmos británicos se amalgamaron con la situación particular del país para narrar las calamidades del valle de balas, las extrañas sensaciones de la soledad o el rasgueo de las uñas asesinas.

“Para Inglaterra el pop-rock es un elemento de exportación muy importante. Muchas de las divisas que ingresan al Reino Unido entran por esa vía. Por ejemplo, solo con los derechos de autor de los Beatles o de los Rolling Stones es una entrada constante de dinero. No obstante, apartando la visión británica, en el caso venezolano el rock nace en el año 1959 y se convirtió en una expresión cultural que ya es venezolana”, puntualizó Félix Allueva.

En el segundo capítulo Allueva relata la entrada de la psicodelia a Venezuela a finales de los años sesenta. En ese proceso, sin saberlo, estuvo involucrado David Bowie por su participación en la banda The Riot Squad. Posteriormente, ellos viajaron a Venezuela y su encuentro con la “fauna urbana” del rock nacional sentó las bases del sonido de los setenta en el país. Además, la participación cultural del British Council brindó una perspectiva más amplia de la vida británica, desde la presentación de la música de cámara, con la orquesta Hallé con un programa que incluía a Verdi, Berlioz, Bethoven y Schubert. Lo psicodélico y lo clásico se encontraron en Caracas para dar cuenta de la hibridación cultural.

La hibridación cultural, un proceso inherente al ser humano

El antropólogo y crítico cultural argentino Néstor García Canclini conceptualizó a la hibridación cultural como un proceso que transforma a las naciones en “escenarios multideterminados, donde diversos sistemas culturales se interceptan e interpenetran”. Es decir, las expresiones del ser humano, evolutivas e intercambiables, se encuentran en constante relación unas a otras para constituir nuevos espacios culturales.

De esta manera, partiendo de lo escrito por los teóricos franceses Gilles Deleuze y Félix Guattari, la cultura se vuelve un lugar rizomático, en el cual las distintas expresiones colisionan hasta mezclarse unas con otras. En el caso musical, específicamente del rock-pop británico en Venezuela, existe una hibridación cultural a través de las distintas influencias, tanto tradicionales como extranjeras.

Britbeats

Félix Allueva reconoce que el objetivo del proyecto Britbeats es el reconocimiento de la hibridación cultural entre ambas naciones. “Lo central de esto es la hibridación y la conexión entre todas las expresiones. Lo que ocurre en Reino Unido va a afectar al resto de los países y nosotros, desde nuestra humilde costa latinoamérica, también producimos cosas que afectan al resto del mundo. La importancia de estos proyectos es destacar y estimular la hibridación. Por ejemplo, formas musicales venezolanas van poniendo su pie en territorio británico”, dice.

La conjunción de historias, anécdotas, encuentros e influencias permite reconocer la importancias del bagaje cultural británico en Venezuela y, a su vez, la intervención de los venezolanos en la música británica. Ambas nacionalidades, tan dispares como podría pensarse, tiene un encuentro evolutivo constante en las relaciones musicales, artísticas, literarias, entre otras, que se han fomentado en la historia.

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