• Muchos venezolanos, desde el exterior, han logrado localizar a sus familias tras el deslave en Tovar gracias a una fotografía. Alfredo Salázar se ha dedicado a recorrer las zonas afectadas para tomar imágenes de las personas que lo han perdido todo y que no pueden comunicarse con sus seres queridos

Alfredo Salázar solo tiene una hora para conectarse a una red Wi-Fi en Tovar, estado Mérida. Avisa que hoy ha tenido suerte, pues la señal se ha mantenido estable. Fallan las líneas de teléfono regulares y muy pocos han podido cargar sus celulares porque no hay electricidad desde hace 72 horas, cuando las casas se comenzaron a inundar.

Las fuertes lluvias registradas en Tovar durante el lunes 23 de agosto y la mañana de este martes causaron la muerte de más de una docena de personas. Las precipitaciones provocaron que la tierra cediera y el agua, relata Alfredo, llegó a subir hasta 1.20 metros. 

Foto: @AlfredoSalazarts

La mayoría de las viviendas quedaron inundadas, pero las que estaban cerca de la montaña sencillamente desaparecieron, la corriente las arrancó de tajo. Las láminas, bloques y el cemento con el que estaban construidas no resistieron la fuerza del agua. Mucha gente salió como pudo y atrás dejaron todas sus pertenencias. Se quedaron sin teléfonos y aislados en su totalidad. 

Ante esta situación, fueron muchos los mensajes en las redes sociales de familiares intentando ubicar a sus seres queridos.

Fue ahí cuando Alfredo tomó su teléfono para salir a documentar lo que pasaba en Tovar. En su cuenta de Instagram publica diariamente fotografías de vecinos que se quedaron sin nada, sobre todo, en la parte alta de El Corozo donde la mayoría de las calles ya no existen, y en su lugar, ahora hay un camino de barro y escombros.

Foto: @AlfredoSalazarts

Alfredo cuenta que al menos 200 casas quedaron destruidas en su totalidad. Las 350 personas que quedaron damnificadas fueron trasladadas a un escuela de la zona, pero ya son más de cuatro días sin luz. Él también narra que diariamente las personas vuelven a sus casas para intentar rescatar alguna pertenencia o limpiar lo que queda de sus hogares. 

Foto: @AlfredoSalazarts

Pero es poco lo que pudo sobrevivir. El merideño contó que ha recorrido distintas zonas del pueblo para tratar de contactar a las familias que deseen comunicarse y enviar un mensaje. 

“Hice un pequeño arqueo por la Calle Colombia que fue una de las más afectadas y que quedó destruida. Me han llegado muchos mensajes de personas que gracias a una foto pudieron saber que un primo o un tío estaba bien luego de que perdieron contacto desde que sucedió la tragedia”, comentó Alfredo para El Diario. 

Foto: @AlfredoSalazarts

Llegó a Tovar días antes por una actividad social

Alfredo Salázar es un artista plástico que organizó, días antes del desastre, una actividad de mega murales junto con el beisbolista venezolano Johan Santana, quien también es oriundo del municipio Tovar, pero actualmente se encuentra fuera del país.

Él cuenta que ya había pensado suspender el evento porque las lluvias fueron constantes durante la última semana.

Por esa razón, Alfredo también está organizando ayudas para atender a los vecinos de la zona. La Fundación Johan Santana está recibiendo donativos en Miami, Florida, a partir de este sábado 28 de agosto. La información está siendo publicada en su cuenta de Instagram: @thejoansantana

Los días siguientes

Durante los primeros días tras el deslave, el paso hacia Tovar se encontraba restringido. La entrada hacia el pueblo quedó sepultada bajo el barro y la ayuda era limitada porque solo podían transitar carros rústicos o 4×4. El agua potable era escasa, así como la comida. Alfredo comentó que fueron los primeros recursos que llegaron a Tovar.

“Ha llegado ayuda desde La Grita, Mérida, Coloncito y de muchas partes más. Pero es mucho lo que se perdió y el daño de la subestación eléctrica es grave”, expresó Alfredo. 

El paso desde Mérida hasta Bailadores fue despejado desde este miércoles. Las autoridades explicaron que el barro tapizó las vías y alcanzó una altura de hasta tres metros.

En esta zona rural, que une a las ciudades de Bailadores y Mérida, las lluvias nunca habían significado una amenaza, porque la quebrada, que la mayor parte del año pasa seca, solo se llenaba hasta llegar a los tres o cuatro metros de altura en temporada de lluvia. Pero la noche del lunes, lo que empezó con una lluvia se convirtió en un enorme caudal que venía con piedras gigantes, enormes árboles y lodo que destruía todo a su paso desde kilómetros arriba. 

Foto: @AlfredoSalazarts

Actualmente la calle que acogía la subestación eléctrica, en el Valle de Mocotíes, hoy está cubierta de amasijos de ramas y piedras. El personal trata de recuperar los equipos, pero hasta este viernes 27 de agosto en Tovar solo hay electricidad de manera parcial a partir de equipos de contingencia. 

Cáritas Mérida y Primeros Auxilios de la Universidad de Los Andes se organizaron para atender las zonas afectadas. Cáritas envió 16 toneladas de alimentos no perecederos y 40.000 litros de agua potable a Santa Cruz de Mora. El equipo de El Diario elaboró un listado de lugares a los que se puede acudir si se desea donar y ayudar a los afectados en la región. 

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