• La empresa dedicada al rubro inmobiliario presenta deudas de al menos 300 millardos de dólares

Los mercados internacionales se encuentran a la expectativa de cuál será el comportamiento de la economía china luego de que Evergrande Real Estate Group, una de las empresas más grandes del país, anunciara que se encuentra al borde de la quiebra.

La compañía hasta hace pocas semanas se ubicaba como una de las más grandes del mundo con una nómina de más de 163.000 empleados e ingresos por el orden de los 78 millardos de dólares en 2020. Pese a estas cifras positivas, Evergrande reportó que actualmente sus deudas suman al menos unos 300 millardos de dólares, lo que equivale a casi 10% de las reservas internacionales de China, las cuales se estima que son unos 3 billones de dólares.

De acuerdo con analistas la crítica situación en la que se encuentra Evergrande ocurre debido a que gran parte de sus proyectos inmobiliarios se ubican en ciudades chinas donde se ha registrado una contracción en la venta de viviendas. A esto se añade una caída en la demanda como consecuencia del aumento de 5% en los precios de los inmuebles.

Activos. Evergrande cuenta con activos por un valor de 306 millardos de dólares.

Ante esta situación la respuesta de la empresa, durante los últimos dos años, ha sido la de vender sus propiedades con un descuento de hasta 30% a fin de aumentar su flujo de caja y de esta manera poder hacer frente a sus compromisos.

Sin embargo, esta estrategia ha ocasionado que el beneficio neto de la compañía, es decir el total de ingresos menos los gastos operativos e impuestos, cayera en picada.

Semana crítica

Esto cobra mayor importancia tomando en cuenta que esta semana es crítica para Evergrande; pues debe cancelar casi 100 millones de dólares por concepto de intereses a sus acreedores.

Para Evergrande la presión de reembolso es enorme a corto plazo. El pasivo corriente representa el 50% del pasivo total. Lo cual es elevado y supone una presión para devolver la deuda en el plazo de un año. La mayor parte de la deuda, como pagarés, tiene un coste muy elevado. Además, una gran parte de los activos está restringida. Por lo que Evergrande no puede liquidar para pagar la deuda”, destaca un informe de la firma Erizon Capital.

Otro factor que también ha contribuido a que la empresa atraviese uno de los peores momentos en su historia es que durante años recurrió a préstamos. No solamente para su cartera inmobiliaria, sino también para incursionar en otros negocios.

Esto llevó a que Evergrande además de ser una compañía constructora, también tuviese entre sus divisiones empresas que operan parques de diversiones (Evergrande Fairyland), embotelladoras de agua, fábricas de vehículos eléctricos y un equipo de fútbol (Guangzhou Evergrande).

Posible rescate

Una medida que podría permitir a la compañía reflotar y cumplir con sus compromisos es un posible rescate por parte del gobierno del presidente Xi Jinping; lo cual a juicio de analistas internacionales luce como algo sumamente factible.

Posible quiebra de Evergrande

Esto permitiría que los más de 3 millones de empleos indirectos que genera el conglomerado se mantengan a salvo. Al tiempo que también evita un posible efecto dominó en la economía china que a su vez podría trasladarse a los mercados internacionales. 

Caída libre. Durante el último mes el precio de las acciones de Evergrande ha caído 47,33%.

De ocurrir podría generar un efecto similar a la crisis económica ocurrida en Estados Unidos a mediados del año 2007. Esto como consecuencia de la burbuja inmobiliaria que ocasionó una crisis financiera mundial un año más tarde.

Desde el gobierno chino reconocen la compleja situación que atraviesa Evergrande si bien han optado por no mencionarla directamente. Muestra de ello fueron las declaraciones del portavoz de la Oficina Nacional de Estadística de China, Fu Linghui; quien reconoció que algunas empresas inmobiliarias están presentando dificultades y que están esperando para ver qué sucede con ellas.

La falta de comentarios acerca de la situación de Evergrande podría hacer suponer que el gobierno chino está evitando a toda costa tener que intervenir de forma directa para ayudar a la compañía.

No obstante, esta postura podría cambiar tomando en cuenta que existe la posibilidad de que los problemas de la empresa afecten de forma directa la estabilidad del sistema financiero chino. La razón de ello es que gran parte de la deuda que acumula la compañía está ligada directamente a la banca, así como a otras instituciones financieras.

“Too big to fail”

A raíz de la crisis financiera ocurrida en el año 2008 en Estados Unidos producto de la caída del mercado inmobiliario comenzó a utilizarse la frase “too big to fail” (demasiado grande para quebrar) para referirse a aquellas empresas cuya quiebra podría generar un riesgo para la economía de un país.

Evergrande

“Una empresa demasiado grande para quebrar es aquella cuyo tamaño, complejidad, interconexión y funciones críticas son tales que, si la empresa entrara en liquidación inesperadamente, el resto del sistema financiero y la economía se enfrentarían a graves consecuencias adversas”, explicó en su momento Ben Bernanke, expresidente de la Reserva Federal de Estados Unidos.

Asimismo argumentó que la ayuda que pueda prestar un gobierno a una de estas empresa no tiene su origen en algún tipo de favoritismo. Sino que por el contrario está basada en la creencia de que los costos asociados a permitir que esa compañía se declare en quiebra son mayores a los de intentar mantenerla a flote.

Rescate. Durante la crisis de 2008 Estados Unidos inyectó al menos 640 millardos de dólares para poder estabilizar la economía.

En este sentido, algunos de los mecanismos que pudiera emplear el gobierno chino, en caso de considerarlo necesario, incluyen facilitar que la empresa pueda fusionarse con otra que se encuentre solvente. Poporcionar créditos o directamente inyectar capital de forma directa a cambio de un porcentaje de la compañía.

Algunos ejemplos de compañías en las que ha sido necesaria la intervención del Estado incluyen los bancos Citigroup, Wells Fargo, JP Morgan Chase, Bank of America, Merrill Lynch, Goldman Sachs y Morgan Stanley. 

De no ocurrir un rescate de Evergrande, China quedaría expuesta a una crisis cuyos efectos podrían ser peores que los vistos durante la pandemia de covid-19. Todo dependerá de si el país asiático considera que la empresa es demasiado grande para quebrar.

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