• El sector médico no aprueba la medida de flexibilización del 1° de noviembre al 31 de diciembre porque alega que el país no está preparado para ello y empeorará, mientras que el sector económico respalda la decisión e insta al Estado a que se mantenga, incluso de forma permanente, para impulsar la producción, comercio y economía nacional | Foto: Cortesía / Referencial

Nicolás Maduro anunció que en los meses de noviembre y diciembre habrá flexibilización total en Venezuela “para que sean meses de crecimiento económico y comercial”. Algunos especialistas venezolanos consideran que es propicia esta decisión, mientras que otros aseguran que todavía no es momento para ello. 

Huníades Medina-Urbina, secretario de la Academia Nacional de Medicina, sostiene que las condiciones actuales del país no son las adecuadas para recibir un permiso tan avanzado. En entrevista exclusiva para El Diario, recordó que las flexibilizaciones extensas previas –en diciembre de 2020 y en Semana Santa del año en curso– lo que hicieron fue disparar significativamente la cantidad de contagios de covid-19. 

Desde la Academia Nacional de Medicina consideramos que actualmente no es el momento adecuado para la medida. Primero, porque el covid-19 sigue activo y con números altos: entre 800 y más de 1.000 casos diarios, lo que significa que no se ha logrado controlar la pandemia. Segundo, tenemos apenas a un 14% de la población vacunada, de acuerdo con las cifras oficiales que se manejan en la página de la Oficina Panamericana de Salud. La decisión del régimen se traduce en dejar toda la responsabilidad del manejo de la pandemia en la población sin una campaña educativa efectiva”, dijo el médico pediatra intensivista.

Contrario a esta posición, el economista Luis Oliveros está de acuerdo con la decisión de Maduro e, incluso, cree que no debería ser solo durante los últimos dos meses del año, sino de forma permanente, más aún ahora que la vacunación nacional va en aumento, dijo. En conversación con el equipo de El Diario, enfatizó los altos índices de pobreza, desigualdad y otras complicaciones económicas que se agravaron durante las primeras semanas de radicalización en el país al comienzo de la pandemia. 

El esquema 7+7 en la práctica no sirve para nada desde hace mucho tiempo. (…) Nuestra economía necesita una flexibilización total y formal”. –Luis Oliveros, economista.

A pesar de las perspectivas diferentes, ambos especialistas concuerdan en que es urgente que se comiencen a realizar campañas que promuevan –masiva y eficazmente en todo el país– las normas de bioseguridad, la importancia de los cuidados sanitarios y la concientización colectiva.

¿Y si la medida no incluye a Caracas? 

Nicolás Maduro
Mandatario Nicolás Maduro | Foto: Cortesía / Referencial.

Maduro, durante su alocución del jueves 23 de septiembre, también admitió que los casos de covid-19 en la región capital han sido muy elevados últimamente, tal como lo mencionó Medina-Urbina. 

“En la Gran Caracas han incrementado los contagios: hay un promedio de 90 casos por cada 1.000 habitantes. Si así sigue, quedará exceptuada de la flexibilización y del reinicio de clases”, informó Maduro. 

Para Luis Oliveros, el nivel de flexibilización actual en el país es “prácticamente una normalización, al menos en Caracas”. Por este motivo, considera que hacerlo retroceder es difícil y más aún en noviembre y diciembre, que son algunos de los meses con mayor actividad comercial. Añadió que la capital es la principal generadora de producto interior bruto (PIB) en el país, por lo que excluirla obscatulizaría los efectos deseados en la economía. 

Alegó que las diferencias entre las semanas flexibles y las semanas radicales son muy pocas, “si es que se puede decir que hay. (…) Se cumple para algunas oficinas públicas y ciertos aspectos de movilización apenas”. 

Respecto a este punto, Medina-Urbina considera que se debe hacer, pero diferente: elaborar un buen mapa de la epidemia en Venezuela que permita constatar las regiones con pocos o casi inexistentes casos del virus y alargar la flexibilización en estas regiones. Esta es la propuesta del médico, contrario a únicamente excluir a Caracas si continúa como está.

No se debe tomar esta decisión de forma arbitraria, sino acorde a un plan epidemiológico realmente efectivo”, sentenció el médico.

Mejorar la economía y el comercio de Venezuela

Luis Oliveros acotó que Venezuela es un país que ha perdido mucho PIB en los últimos años y apenas se está recuperando en ciertos nichos. “La mejoría actual no es en todas las áreas”, aclaró, “pero por ejemplo, el comercio ha tenido algún levantamiento”. En este sentido, estimó que insistir en limitar la flexibilización puede ocasionar más daño a la economía del país y, por tanto, a los venezolanos.

Huníades Medina-Urbina lo ve diferente: “Hay formas de impulsar la economía y el comercio sin poner en más riesgo del que ya tenemos a la población venezolana. La gente que está compartiendo en familia con mayor frecuencia actualmente, ya que muchos estuvieron confinados por un buen tiempo al contraer el virus. (…) Ojalá que esto no sea una medida populista a propósito de las elecciones del 21 de noviembre”.

Otros pronunciamientos sobre la flexibilización 

Un día después del anuncio de Maduro, igualmente, miembros de los sectores de salud y economía marcaron su postura al respecto. Por un lado, la Federación Médica Venezolana (FMV) advirtió el peligro de esto y la incoherencia de acuerdo a los repuntes registrados en las últimas semanas. 

Federación Médica de Venezuela | Foto: Cortesía.

«Es otro desacierto sanitario. (…) En los hospitales la gente sigue muriendo de mengua (por escasez de recursos). (…) La administración chavista de Maduro solo auspicia y se vanagloria del buen crecimiento en el negocio de los bodegones, casinos de sus socios y enchufados en el gobierno, mientras que los centros de salud carecen de medicinas y material quirúrgico», dijo Douglas León Natera, presidente de la FMV. 

En cuanto al sector económico que representa la Confederación de Industriales de Venezuela (Conindustria), se respaldó el anuncio estatal, ya que, a su criterio, es hora de que el país se normalice. 

Francisco Acevedo, primer vicepresidente de Conindustria, comparte el razonamiento de Oliveros: el esquema 7+7 solo ralentiza la reactivación económica (y necesaria) del país, por lo que la flexibilización debería decretarse de forma permanente. En palabras de Acevedo, es menester que el país comience a retomar sus actividades a un ritmo normal y más productivo de cara al año 2022.

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