• En América se producen cada año 67.000 nuevas infecciones y 84.000 muertes por el virus de la hepatitis C, según estimaciones de la OMS

Cada 1° de octubre se conmemora el Día Mundial contra la hepatitis C, una enfermedad que afecta de manera crónica al menos a 71 millones de personas en el mundo, según estimaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS). 

La Hepatitis C es uno de los tipos de hepatitis más comunes que existe. Hasta el momento no hay una vacuna para prevenir su contagio. 

La OMS define la hepatitis como una “enfermedad del hígado causada por el virus del mismo nombre (VHC). El virus puede causar hepatitis aguda o crónica, cuya gravedad varía entre una dolencia leve que dura algunas semanas y una enfermedad grave de por vida”. Esta afección es una de las principales causas de cáncer hepático.

Cómo se contagia

Se contagia principalmente a través de la sangre con el virus. Las vías de transmisión pueden ser el uso de drogas inyectables, atención sanitaria poco segura, transfusiones sin analizar y prácticas sexuales que conllevan el contacto con sangre. 

En América se producen cada año 67.000 nuevas infecciones y 84.000 muertes por el virus de la hepatitis C, según las estimaciones de la OMS

El 80% de las nuevas infecciones por VHC son asintomáticas desde la infección inicial. Algunas personas padecen hepatitis aguda, lo que no implica una enfermedad potencialmente mortal. La OMS afirma que aproximadamente un 30% de las personas contagiadas en la fase aguda eliminan el virus espontáneamente en un plazo de seis meses.

Señala que el 70% producirá una infección crónica por el virus, y en estos casos el riesgo de padecer cirrosis oscila entre el 15% y el 30% en un plazo de 20 años.

Como las cifras lo indican, una gran cantidad de personas pueden vivir años sin saber que están contagiadas. El Grupo de Trabajo de Servicios Preventivos de Estados Unidos recomienda a todos los adultos de entre 18 y 79 años de edad que se sometan a pruebas de detección de la hepatitis C, incluso los que no tienen síntomas ni enfermedades hepáticas.

Síntomas de la Hepatitis C crónica

La hepatitis C crónica es una enfermedad silenciosa y en muchos casos los síntomas se presentan cuando ya existe daño hepático. Los signos y síntomas pueden ser: aparición de hemorragias con facilidad, propensión a hematomas, fatiga, falta de apetito, piel y los ojos color amarillo (ictericia), orina de color oscuro, acumulación de líquido en el abdomen (ascitis), confusión, somnolencia y dificultad en el habla (encefalopatía hepática), vasos sanguíneos en forma de araña en la piel (araña vascular), entre otros. 

Algunas de las complicaciones de la Hepatitis C son la cirrosis, cáncer de hígado e insuficiencia hepática. 

Las nuevas infecciones por Hepatitis C no siempre requieren tratamiento. Sin embargo, cuando la enfermedad se vuelve crónica se inicia la medicación con antivirales de acción directa y puede durar hasta 24 semanas. Este tratamiento puede curar el 95% de los casos de Hepatitis C, mientras tanto científicos continúan trabajando para desarrollar una vacuna que prevenga la enfermedad.

La OMS estimó que en el año 2016 murieron unas 399.000 personas en el mundo debido a la hepatitis C, principalmente a causa de cirrosis y carcinoma hepatocelular (cáncer primario del hígado).

Solo en 22% de las personas con hepatitis C crónica la infección llega a diagnosticarse; de ellas, solo 18% reciben tratamiento. 

Hepatitis en Venezuela

En Venezuela no existen cifras oficiales sobre la prevalencia de esta enfermedad en los ciudadanos y tampoco hay un programa de salud enfocado específicamente en el tratamiento de la Hepatitis C.

Sin embargo, algunas cifras revelan parte de la gravedad de esta enfermedad en el país. El Observatorio Venezolano de Prisiones (OVP) precisó en julio de 2021 que el 85 % de las muertes dentro de las cárceles fueron causadas por tuberculosis y desnutrición.El resto de los casos estuvo asociado a hepatitis, obstrucciones intestinales, diabetes, crisis convulsivas sin tratamiento y otros.

Prevención 

La prevención depende de la reducción de los riesgos de exposición. La OMS hace algunas recomendaciones primarias: 

-Uso apropiado y seguro de las inyecciones en el entorno sanitario

-Manipulación y eliminación segura de objetos cortopunzantes y desechos

-Prestación de servicios integrales de reducción de daños para los consumidores de drogas inyectables, en particular mediante el suministro de material de inyección estéril y el tratamiento eficaz y de base científica de la dependencia

-Análisis de la sangre donada para detectar el VHB y el VHC (además del VIH y la sífilis)

-Prevención de la exposición a la sangre durante las relaciones sexuales, en particular con el uso sistemático del preservativo

Es importante que las personas minimicen los riesgos de exposición al virus y que se realicen las pruebas necesarias, pues se trata de una enfermedad silenciosa que puede generar complicaciones a largo plazo.

Noticias relacionadas