• La Encuesta Nacional de la Juventud (Enjuve) 2021, elaborada por el Instituto de Investigaciones Económicas y Sociales (IIES) de la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB), reveló que 7 de cada 10 jóvenes venezolanos desconfía de los partidos políticos y se inclinan por la empresa privada

En un contexto de autoritarismo, paradójicamente solo 5 de cada 10 jóvenes en Venezuela prefieren la democracia como sistema de gobierno. Pero, por otra parte, 8 de cada 10 no están nada satisfechos o no muy satisfechos con el estado de la democracia en el país. Así lo demostró la Encuesta Nacional de la Juventud (Enjuve) 2021, elaborada por el Instituto de Investigaciones Económicas y Sociales (IIES) de la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB).

De acuerdo con el sondeo, realizado a personas de entre 15 y 29 años de edad, solo 50,4 % considera que la democracia es preferible, mientras que 22,1 % prefiere el autoritarismo -sin especificar ideología o referentes-, y a 27,5 % le da lo mismo cualquiera de los dos. La pérdida de la confianza en este tipo de organización social, sin embargo, es solo un síntoma de una decepción generalizada con el Estado y sus principales representantes en los últimos años: “La permanente crisis política, la imposibilidad de que ocurran cambios en el marco de las instituciones y la percepción sobre la naturaleza política de toda la crisis ha deteriorado la imagen y puede que el apoyo a la democracia”, explica el IEES.

Y así lo demuestra la comparativa con la primera edición de la Enjuve, en 2013. En esta entrega, desde el mismo sistema democrático como sus representantes o supuestos garantes (partidos políticos y eventualmente el Poder Ejecutivo, Electoral y Judicial, respectivamente) han perdido la confianza en este sector de la población. De esta manera, en 2013 el 70 % (7 de cada 10) de los jóvenes preferían la democracia, mientras que el autoritarismo estaba en mínimos de 8.3 %.

Los independientes son más favorables hacia el autoritarismo. En cambio, los opositores valoran mejor la democracia.

A juicio de Pedro Luis España, director del Centro para el Tercer Sector UCAB, el incremento de la preferencia por el autoritarismo en los jóvenes se explica principalmente porque la democracia social, en lugar de resolver los problemas de la ciudadanía, generó más inconvenientes. En consecuencia, consideró que de esta forma la “tentación autoritaria” siempre existirá.

La institución que tuvo mayor retroceso de confianza entre la juventud venezolana, en términos porcentuales, fue la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB), con 21 puntos, al pasar de tener un 64.8% de confianza en 2013 a 43% en 2021; la presidencia de la república, con 19 puntos menos, de 55% en 2013 a 36% en 2021; y la iglesia Católica, con 16.2 puntos menos, de 81.7% en 2013 a 65.5% en 2021. También aparece la Asamblea Nacional (34.6% de confianza actualmente) o el Consejo Nacional Electoral (43.3% de confianza).

Los hospitales, en medio de los esfuerzos en medio de la crisis humanitaria y después de la pandemia del covid-19, son los únicos que aumentan en confianza, al pasar de 65.9% en 2013 a 81.1% en 2021.

Ficha de la encuesta

Para la Enjuve, el Instituto de Investigaciones Económicas y Sociales (IIES) encuestó a 8.765 jóvenes de entre 15 y 29 años de edad en su fase 1, y tuvo un submuestra de 2.000 jóvenes para entrevista telefónica. El sondeo se realizó entre febrero y abril de 2021, hasta agosto de este mismo año.

¿Futuro liberal o de derechas?

Mientras que solo 3 de cada 10 jóvenes confía en los partidos políticos y sus representantes, la cifra se duplica en el caso de los empresarios: 6 de cada 10  confía en ellos, sin especificar algún representante o rubro en especial. Esta apertura hacia lo privado evidencia también un nuevo posicionamiento ideológico en Venezuela al menos en este sector de la población.

De esta forma, 43.3 % de los jóvenes encuestados se ubicaron en el centro ideológico, mientras que 30.5 % en la derecha, y 26.2 % en la izquierda. No obstante, en el posicionamiento tanto de la derecha como de la izquierda, lo que tiene más peso son las opciones radicales: de ellos, 17.1 % se identifica como de extrema derecha y 14.9 % de extrema izquierda.

Quienes se consideran como de extrema izquierda y como de extrema derecha fueron menos que en 2013.

“En estos siete años ha habido un gobierno que, se supone, es de izquierda y ha generado demasiados problemas a los jóvenes. Por eso han abandonado esa posición y se han ido al polo contrario. Un país que era más de izquierda se ha convertido en un país de centro derecha”, comentó España.

También se aproxima a la opinión que tienen los jóvenes sobre la realidad del país, la situación política y la participación ciudadana. Sobre este asunto, el estudio advierte que 82% tiene poco o ningún interés por la política, aunque 37% se identifica con la oposición mientras que 31,1% lo hace con el chavismo. Un tercio (31,9 %) se declara no alineado o independiente.

Dentro del chavismo, son más quienes se definen como radicales que dentro de la oposición.

Con respecto a las elecciones regionales del próximo 21 de noviembre, solo 26,4 % de los opositores votará, mientras que 48,9 % no lo hará o no sabe. Dentro del chavismo la cifra de participación en lo comicios será más alta: 44,7 % votará, y solo el 16% no lo hará. 19,6 % de los seguidores jóvenes del régimen chavista no sabe si votarán.

Intención de votar en las elecciones regionales.

Entre quienes dicen que no votarán, 42 % argumenta que no está inscrito en el Registro Electoral. 17 % esgrimió que no participarán «porque siempre ganan los mismos de siempre».

El desinterés por la política, sin embargo, no se manifiesta por lo público. De acuerdo con lo documentado por el IIES, las principales fuentes de descontento son la ausencia de oportunidades económicas, las restricciones para insertarse en la sociedad, abismo entre las metas institucionalizadas y los medios para alcanzarlos, el deterioro de la cotidianeidad y tensión familiar, presión migratoria, entre otras.

Educación en números rojos

Las consecuencias de estos 20 años de crisis en Venezuela, sin embargo, van mucho más allá de lo político y se ha enquistado en las condiciones sociales y económicas de la juventud venezolana. De hecho, antes de analizar las cifras de 2021 es necesario comprender la disminución de la población juvenil: se redujo a  6.817.000, casi 1 millón menos que en 2013. La mayoría de ellos (38 %) son del segmento más joven, entre 15 y 19 años de edad.

De acuerdo con la Enjuve, la población juvenil venezolana se ha «empequeñecido» para 2021.

Desde 2013 hasta 2021, 1.240.000 millones de jóvenes de entre 25 a 29 años de edad abandonaron el sistema educativo. En la población de 15 a 19 años, 821.000 dejaron los estudios desde hace 2 años y otros 313.000 desde hace más de 3 años. Se evidenció también una reducción importante entre los jóvenes de 18 a 24 años inscritos en centros educativos. En los hombres, paso de 40 % en 2013 a 15 % en 2021 y en mujeres de 43 % a 20 %.

Las razones más comunes para abandonar los estudios varía dependiendo del rango de edad de los jóvenes. No obstante, los aspectos más determinantes en todas las edades es que no quisieron seguir estudiando o porque culminaron sus estudios. Y un dato que refleja el fracaso del sistema educativo del régimen de Nicolás Maduro, es que la cantidad de jóvenes que dijo alcanzar el nivel técnico o universitario se redujo en 11 % en comparación con 2013.

En 2013, 30% de los jóvenes dijeron tener un nivel técnico o universitario. En 2021 esa cifra disminuyó a 19% y aumentó la media.

“Lo que hemos visto a partir de este análisis es que los jóvenes consideran que completaron los estudios cuando apenas han completado el bachillerato. Puede que se inicie algún semestre de carrera universitaria, pero realmente en el último año la discontinuidad de la trayectoria educativa ha sido bastante gris”, comentó la directora del IIES, Anitza Freitez.

Aun así, 45% de los jóvenes consideran que estudiar una carrera universitaria es lo mejor para enfrentar el futuro. Le sigue “trabajar para aprender con la práctica”, con 23 %. Pero estos números pueden ser un espejismo. Si se analiza las respuestas por edad, 59% de los jóvenes de entre 15 a 19 años edad confían principalmente en la carrera universitaria, mientras que en los jóvenes de entre 25 y 29 años de edad, la mayoría (32 %)  prefiere trabajar para aprender con la práctica. Esto quiere decir, según Freitez, que la experiencia de los mayores sirvió para determinar la escasa inserción laboral después de la etapa universitaria.

Los más jóvenes todavía confían en la universidad para enfrentar su futuro, no así los más adultos.

Quedarse en Venezuela

La crisis educativa, en un contexto de aguda crisis económica, genera lo que la Enjuve catalogó como “doble exclusión”. Es decir, jóvenes que quedan fuera del sistema educativo y, al no tener las capacidades o herramientas, tampoco pueden incertarse a la vida laboral. Esta doble exclusión pasó de 23 % en 2013 a 37 % en 2021. Afecta principalmenta a las mujeres: 50 % de ellas no estudian ni trabajan.

 “En la situación actual no es posible conciliar los estudios con el trabajo, sobre todo para la población joven en los estratos menos aventajados”, comentó Freitez.

24 % de los jóvenes no tiene seguridad de si irse o quedarse en Venezuela.

A pesar de todo esto, 44% de los jóvenes está seguro de que quedarse en Venezuela. Solo 28% aseguró que está muy seguro de irse. De acuerdo con Freitez, esto podría entenderse en un contexto de posibles nuevas oportunidades que no había en 2013, y de otras dificultades que pudieron haber atravesado quienes emigraron.

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