• Especialistas insisten en que todavía hay un déficit en la inmunización de adultos contra el coronavirus en el país

La vacunación contra el covid-19 en niños y adolescentes en Venezuela es un tema que se debatió ampliamente en la comunidad médica y científica. Principalmente porque la población infantoadolescente no era un objetivo inicial para la inmunización en medio de un plan calificado por el sector como ineficiente. 

Las cifras de vacunación en adultos es cuestionable, debido a que no hay un registro continuo y constante. Mientras el régimen de Nicolás Maduro asegura que 67 % de la población ya fue inmunizada, los datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) sugieren que solo se ha vacunado el 35 % de los habitantes. 

Otro aspecto que causó rechazo en el inicio de esta fase de vacunación fue la posibilidad de que el fármaco aplicado en niños fuera la candidata a vacuna Abdala, la cual se desarrolló en Cuba. No obstante, esta respuesta cambió cuando el régimen anunció que la inmunización sería con las dosis de Sinopharm y Sinovac, ambas creadas en China. 

El origen de los fármacos es poco relevante, de acuerdo con los expertos, lo realmente importante son los estudios que avalan la seguridad y eficacia de las vacunas. 

Hace poco que se aprobaron el uso en niños de las vacunas de Sinovac y Sinopharm en Venezuela, esto es una acción positiva dado que estas vacunas se han aplicado a menores de edad en otro países como Chile, China, Emiratos Árabes Unidos y ya tenemos estudios de fuentes confiables que nos avalan que la vacuna es segura, es decir, tiene pocos efectos adversos y tambien que causa una respuesta de inmunidad importante, que es lo que queremos con una vacuna”, indicó Pedro Blanco, nefrólogo pediatra, en entrevista para El Diario.

Respuesta de la comunidad científica

El respaldo a las vacunas de Sinovac y Sinopharm para niños y adolescentes lo comparten la Sociedad Venezolana de Pediatría y Puericultura (SVPP) y la Sociedad Venezolana de Infectología (SVI).

Ambas comunidades emitieron comunicados de apoyo el viernes 29 de octubre. En ellos resaltan que las pruebas de seguridad publicadas por los laboratorios y la experiencia de la aplicación en niños en países de Chile y Argentina le dan confianza a la comunidad científica. 

Alejandro Ríquez, epidemiólogo y experto en vacunas, señaló para El Diario los médicos venezolanos vieron de primera mano la eficacia de las dosis de Sinopharm. Esto se debe a que una parte importante de la población se vacunó con ellas. Agregó que en China esta vacuna se ha aplicado en más de 60 millones de niños sin mayores inconvenientes, lo que califica como un buen indicador.  

“En la prueba de eficacia para saber si realmente la respuesta inmune es buena en niños todavía no se tiene el resultado definitivo. A pesar de eso en varios países de Latinoamérica se están utilizando”, añadió.  

Risquez alegó que la Comisión de Inmunizaciones de la SVPP siente confianza hacia ambos fármacos por la evidencia científica que se ha revelado paulatinamente. Sin embargo, admitió que aún es una prioridad vacunar a todos los adultos que sea posible. 

En Venezuela debería vacunarse a los grupos prioritarios, porque todavía hay muchísimos adultos sin vacunar, incluyendo el personal de los colegios. No me refiero solamente a los maestros, que ya es un grupo importante, sino todo el personal administrativo, de limpieza y todos los que atienden los servicios de comida en las unidades educativas”, expresó.

¿Qué implica vacunar a niños y adolescentes en el curso de la pandemia?

Para Alejandro Rísquez es un reto importante vacunar a niños y adolescentes, debido a que representaría una disminución en la transmisión del covid-19. “La vacuna no impide que se transmita el virus, pero sí disminuye el número de días de transmisión. Eso significa que menos personas tienen oportunidad de contagiarse”. 

Pedro Blanco aseguró que la mayoría de los niños no padecen síntomas graves al contraer el virus. Sin embargo, sí se han registrado casos de pacientes pediátricos con covid-19 severo e incluso que han fallecido. 

“También es importante tener en cuenta que el niño puede ser un foco de infección y contagiar a sus padres y abuelos. Si ese niño está vacunado, disminuye la transmisibilidad y eso es lo que queremos”, explicó.

Blanco resaltó que se debe priorizar la vacunación de niños y adolescentes con enfermedades crónicas, oncológicas o que están inmunosuprimidos. Explicó que el desarrollo de las vacunas de Sinopharm y Sinovac son a partir del virus del covid-19 inactivado o modificado biológicamente, por lo que no causaría daño recibir la inyección. 

“Las personas con enfermedades crónicas están en riesgo de enfermar gravemente por covid-19 y por eso se sugiere la vacunación. Recordemos que esta vacuna de Sinopharm protege hasta un 80 % de ser hospitalizado y cercano a un 91 % de muerte por covid-19, entonces es una  ayuda grandísima para este grupo”, detalló.  

Lo que se sabe del uso de Sinopharm en Venezuela 

La vacuna desarrollada por Sinopharm cuenta con la aprobación para su uso de emergencia por parte de la OMS. Su aplicación ha sido amplia en Latinoamérica y fue la segunda vacuna contra el covid-19 aprobada por el Ministerio de Salud en Venezuela. 

El plan de inmunización en el país comenzó con dosis de Sputnik V (Rusia) aplicadas al personal de salud y a adultos mayores. Posteriormente el programa se amplió con el uso de Sinopharm en adultos menores de 65 años de edad. 

La experiencia con la vacuna hasta la fecha ha sido buena según lo registrado por el sector médico. Sin embargo, se desconoce la población total que ha recibido estas dosis. 

Foto: EFE
En la vacunación no hay un registro transparente de rutina que nos muestre a todos en algún portal como se hace con los casos diarios, que son cuestionables pero al menos es una cifra. Así se debería mostrar el número de personas vacunadas de manera rutinaria para que sepamos cuántas personas recibieron primera dosis, cuantas segunda, quienes están pendientes”, alegó Rísquez.

Blanco explicó que la aplicación del esquema de vacunación con Sinopharm consiste en dos dosis separadas por un periodo mínimo de 21 días. Indicó que la única contraindicación para no aplicarla es tener síntomas o sospechas de covid-19 u otra enfermedad respiratoria. 

“La persona que se haya contagiado con covid-19 debería esperar al menos 30 días para vacunarse”, agregó. 

Los únicos efectos adversos que se han identificado tras el uso de la vacuna Sinopharm son fiebre, dolor de cabeza y dolor en la zona de la inyección, para lo que se recomienda el uso de acetaminofén después de la vacunación. Los efectos duran entre dos y tres días.

Continuar con las medidas de bioseguridad 

Los especialistas coinciden en que posterior a la vacunación, los niños y adolescentes deben continuar con las medidas de bioseguridad para evitar los contagios. Estas normas, añaden, deben ser más estrictas en las instituciones educativas. 

“Los colegios deben adaptarse para hacer más actividades fuera del salón para que tengan menos chance de estar contagiándose uno con otro. Niño que esté enfermo, con cualquier síntoma que nos recuerde al covid-19 o inclusive cualquier infección de transmisión aérea como la gripe, debe quedarse en casa aislado y con su tratamiento sintomático. Por lo general en 10 días ya ese niño no va a ser propagador”, explicó Rísquez. 

El epidemiólogo recalcó que la pandemia continuará por más tiempo del esperado, gracias a que el virus del covid-19 ha evolucionado a través de sus variantes. Sin embargo, señaló que mantener un ritmo adecuado de vacunación y evitar exponerse a los contagios es una forma de controlar la transmisión y prevenir muertes. 

En ese sentido, Rísquez exhortó a las autoridades nacionales a garantizar el servicio de agua en los colegios. También recomendó que se ofrezcan inducciones al personal educativo de cómo abordar casos sospechosos de covid-19 en las aulas. 

Foto: EFE

“Pese a esta situación, los niños deben seguir en clases, tienen mucho tiempo sin ir a la escuela y eso ha traído problemas importantes. La mayoría de los niños en las escuelas públicas del interior del país, donde hay problemas de conectividad a Internet se ha perdido la mitad de las clases. Los niños no se están formando. También tenemos niños que están entrando en preescolar de 4, 5 o 6 años que nunca han tenido la experiencia de socializar, tan importante que es en el crecimiento”, agregó. 

Blanco expresó que Venezuela no ha llegado a un porcentaje suficiente de vacunación como para considerar abandonar las medidas de protección como el uso de tapabocas o el lavado de manos. Comentó que aún hay posibilidad de que las personas vacunadas se contagien y propaguen el virus a quienes no se han inmunizado. 

Aunque la vacunación de menores de 18 años de edad ha sido vista como positiva, los médicos esperan que en paralelo se satisfaga la demanda de vacunas en grupos etarios mayores. Asimismo, insisten en que esta fase de inmunización solo debe efectuarse con vacunas debidamente aprobadas y no con candidatos a vacunas, pues la evidencia científica debería ser la que impere en este proceso. 

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