• La artista radicada en Nueva York, Estados Unidos,  fue seleccionada como una de las imágenes de la herencia hispana, etiqueta que siente que no limita su arte ni su personalidad. Foto: One Walk (2018)

Patricia Cazorla, artista visual venezolana radicada en Estados Unidos, salió de Caracas para formarse en su carrera en 1996 sin imaginar que en 2021 se convertiría en una de las imágenes del mes de la hispanidad en Nueva York, durante la galería This is my path.

“Ser hispana, ser venezolana no me ha limitado. Nueva York es una ciudad diversa, fantástica. Lo que me limitaba al llegar al país era que no hablaba inglés (…) salí de mi casa para formarme, es más fácil ser gay cuando no estás en tu casa (risas). Quería aventurarme y Nueva York es súper gay. Mi plan no era quedarme definitivamente, pero me enamoré de una chica y me fui quedando”, cuenta para El Diario.

Cazorla asegura que nunca ha sentido o experimentado racismo en Nueva York por ser hispana, “no sé si he estado ciega o vivía una fantasía pero hoy más que nunca con el movimiento de Black Lives Matter, que me ha inspirado en lo personal, me siento mucho más orgullosa de ser latina, de ser latinx, a pesar de lo controvertido del término dentro de la academia”.

Para ella, la etiqueta de ser “hispana“ la beneficia por la presencia y exposición que le da, aunque recuerda que cuando llegó al país a mediados de los noventa “fue un choque cultural, No tenía idea de que estaría en una u otra categoría, solo me definía como lesbiana, queer”.

La positividad caribeña como medio de inspiración

A pesar del tiempo que lleva fuera del país, mantiene los vínculos con Venezuela. “Mi mamá sigue allá, no cambia su apartamento con vista al Ávila y su clima por Nueva York (…) Tengo un buen rato que no voy, porque mi pasaporte está vencido, pero me encantaría tener algo allí que me permita ir y volver (…) tener un galpón gigante, hacer un estudio”..

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Como artista divide su inspiración en el arte público que realiza junto a su tía, la escultora Nancy Saleme, con quien se ocupa del ser humano en general, pero con su obra personal se enfoca en “la familia, la añoranza, las protestas, el país que no existe (…) el país que recuerdo y que se ha ido esfumando. Venezuela me inspira para crear: su luz tropical, sus colores, el ambiente de positividad caribeña. La celebración por la vida. Mi arte lo define ser venezolana, porque habla sobre la nostalgia”, acota.

Cazorla & Saleme, pintora y escultora, respectivamente, decidieron fusionar sus visiones y talentos en 2010 para convertirse en un dúo de artistas imparables. Desde entonces han trabajado para hacer que su arte sea visible dentro del competitivo campo del Arte Público. Con su trabajo, abordan los desafíos de la sociedad, temas sociales, como la migración.

Además de su historial de exposiciones locales e internacionales, Cazorla & Saleme han recibido premios y becas de importantes instituciones como la Asociación Nacional de Artes y culturas latinas, The Puffin Foundation, UNIQLO / NYC Parks, El Museo del Barrio. Les han comisionado piezas de arte público por Garment District Alliance y el Departamento de Transporte de Nueva York y el Centro de Arte John Michael Kohler.

Precisamente en el Garment District estuvo expuesta durante dos meses Ararauna (2018), una intervención pictórica monumental en dos cuadras de Broadway entre las calles 39 y 41 en Manhattan. La pieza lleva el nombre de Guacamayas, que se introdujeron misteriosamente en Caracas en la década de 1990 y lograron prosperar en un entorno urbano.

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Ararauna, Cazorla - Saleme
Foto: Garment District Alliance / Alex Ayer

Las artistas utilizaron una paleta de colores seleccionados de la naturaleza para representar siluetas relajantes de flora y fauna tropical. La pieza evoca un espacio único para la meditación y la reflexión al tiempo que trae un mensaje de conciencia ambiental, paz y esperanza al jardín urbano del Garment District.

Recientemente, han sido galardonadas con el premio NYC Health + Hospitals Arts in Medicine Community Proyecto Mural para el Hospital Bellevue de Manhattan. Su obra de arte público Once You Hear Me, You Won’t Forget Me, se convirtió en parte de la colección de arte de NYC H + H Arts in Medicine y ahora son instalaciones de pared para los hospitales Gouverneur, North Central Bronx y Morrisania.

Además, ellos se encargaron dos intervenciones de arte público por Pierro Outdoors / Valley Street Windows en South Orange, Nueva Jersey; y por 4Corners Public Art Initiatives en el centro de Newark, también en Nueva Jersey.

Cazorla & Saleme creen que, conceptualmente, el arte puede ampliar perspectivas y educar comunidades y, el color, como elemento artístico, tiene un poder curativo notable.

Ararauna, Cazorla - Saleme
Foto: Garment District Alliance / Alex Ayer

Obras que exponen la realidad venezolana

Aunque la positividad caribeño sigue presente en el imaginario de Cazorla cuando recuerda su vida juvenil en Venezuela para crear e inspirarse, su obra se actualiza según va cambiando el país.

Dos muestras de ello son Justicieros (2019) y One Walk (2018). La primera es una alegoría de la desobediencia civil. Con esta pieza (primera etapa para un próximo proyecto de colaboración), Cazorla pretende ser un vehículo para encender la esperanza en las personas que quizás puedan verse reflejadas en la obra de arte. La segunda obra permite reflexionar sobre el éxodo de Venezuela, que las personas están huyendo en un esfuerzo desesperado por lograr una vida mejor.

Cuando pueda regresar a su país, a la artista le encantaría llevar su arte a las niñas venezolanas. Quiere que las niñas adoren su cuerpo, que tengan la visión de hacer lo que quieran con su vida, sin que el machismo las limite. Quiere que las niñas se sientan orgullosas de su belleza.

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Justicieros -
Justicieros (2019)

Shock de la pandemia

Durante la pandemia por covid-19, Cazorla pasó un tiempo “traumatizada“ por lo afectada que estaba la ciudad de Nueva York. Evitaba salir porque le afectaba mucho ver las calles vacías. Pero no tuvo mucho tiempo de descanso artístico.

Mantuvo sus clases online, es profesora del City of University of New York (CUNY) Bronx, una universidad de artes liberales; tuvo exposiciones a distancia y poco a poco fue retomando la creación de nuevas obras y proyectos.

“Tuve que volcarme a lo más sencillo, apreciar lo que tenía alrededor, contemplaba los árboles que tenía frente a mi casa. Desde que dejé Caracas, donde veía el Ávila todos los días, no había tenía otro momento de contemplación de la naturaleza. Durante la pandemia veía cómo los árboles cambiaban sus hojas según la temporada, fue mi refugio“

Cazorla & Saleme acaban de terminar el mural Hope Whispers (2021) que surge de la naturaleza y la fantasía. La obra se ubica en el Hospital pediátrico Gotham Health/Gouverneur, en Manhattan.

Cazorla-Saleme
Hope Whispers (2021) | Cazorla & Saleme

Los dos lados del muro enfatizan dos tipos diferentes de vegetación: bambúes gigantes que se conectan con la cultura china y una exuberante vegetación tropical que se conecta con la cultura hispana. Representa a los dos distritos electorales dominantes del Lower East Side y Chinatown.

Cazorla trabaja incansablemente por lograr una obra flexible que sea un catalizador del entorno, de la sociedad en la que vive pero que permita seguir interpretándose en el tiempo. “El amor por la humanidad es lo que ves en mi trabajo. Me encanta la pasión por la vida”.

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