• Montero relató en exclusiva para El Diario cómo se forjó su camino en el baloncesto y su llegada a la NBA como parte de la mesa técnica

Para los amantes del baloncesto, el sueño es jugar y llegar a ser parte de uno de los 30 equipos de la NBA, pero para Cristian Montero su meta era un poco diferente. Su objetivo era llegar a la liga de baloncesto de Estados Unidos, pero como parte de la mesa técnica encargada de llevar el conteo del reloj, las estadísticas y todo lo relacionado con la parte arbitral del juego.

El 30 de diciembre de 2021 se le cumplió su sueño. Fue parte de la mesa técnica en el juego entre el Orlando Magic y Milwaukee Bucks, y se convirtió en el primer venezolano en trabajar en este sector de la liga de baloncesto más importante del mundo.

Aunque no se ha establecido como miembro de la mesa técnica en la NBA, sigue trabajando en la G-League, liga de desarrollo de jugadores de la NBA, donde continúa trabajando para seguir en el máximo nivel.

Los inicios en el baloncesto

Cristian Montero nació en Maracaibo, estado Zulia, en 1991. Su pasión por el baloncesto inició gracias a su padre y a su padrino, quienes eran fanáticos de los Gaiteros de Zulia y de la Liga Profesional de Baloncesto (LPB) de Venezuela.

Cristian practicó beisbol durante su niñez, pero no le agradó la idea de seguirlo y decidió jugar baloncesto porque era uno de sus deportes favoritos. A los 14 años de edad sufrió una lesión en su rodilla que no le permitió seguir jugando de la mejor manera, y solo se dedicó a jugar por diversión con sus amigos.

A los 16 años de edad cuando cursaba quinto año de bachillerato en los juegos intercursos de su colegio contrataron a un árbitro que se encargó de los partidos. Montero se mostró interesado por su profesión y le preguntó cómo él podía entrar para llegar a ser réferi.

“A mi siempre me llamó la atención el arbitraje. En primaria una vez íbamos a jugar y el profesor preguntó quién iba a ser el árbitro y dije ‘yo yo yo’, y siempre me llamó la atención”, dijo Montero en exclusivo para El Diario.

El árbitro le dijo que podía asistir a la cancha Pedro Elías Belisario Aponte, estadio de Gaiteros de Zulia, y presentarse para optar a ser parte de las reuniones, pero sin llegar a arbitrar debido a su corta edad.

“Así pasaron como cinco semanas en la que asistí a las reuniones pero no me ponían a trabajar. Yo estaba muy chamo solo tenía 16 años y ellos estaban esperando a que se abriera una categoría de niños pequeños para poder trabajar”, comentó.

Su primera oportunidad fue en 2008 en un torneo infantil en un barrio de Maracaibo donde le tocó ser de la mesa técnica en las anotaciones y fue su trabajo en gran parte del inicio de su carrera.

En 2009 realizó varios cursos en el que aprendió el conocimiento de las estadísticas y de la parte técnica del juego. Cuando comenzó a aprender pensaba en ser árbitro, pero luego se dio cuenta que era muy complejo y le gustó llevar los números del juego y ser oficial de mesa.

Luego de tres años de aprendizaje, la Federación Venezolana de Baloncesto (FVB) convocó a Montero para el repechaje olímpico en Caracas en el que varias selecciones jugaron para asistir a los Juegos Olímpicos de Londres 2012. A pesar de tener solo 20 años, lo llamaron debido a que era el único que sabía oficial de mesa y estadístico que sabía hablar inglés.

A un lado del baloncesto, continuó estudiando y se graduó como abogado en 2014 y luego realizó una maestría en Derecho al Trabajo. Miembros de la LPB le recomendaron que tras haber cumplido con su carrera universitaria y tener experiencia en diversos torneos se convirtió en comisionado del baloncesto venezolano con 25 años de edad, siendo uno de los comisionado más jóvenes en la historia de la LPB.

De Venezuela a Estados Unidos

Cristian Montero migró hacia Estados Unidos en 2018 y estuvo un año sin estar involucrado de alguna manera en el baloncesto, hasta que en 2019 le llegó un mensaje a través de la red profesional LinkedIn para una entrevista de trabajo en la G-League como estadístico en el Lakeland Magic, equipo de la G-League del Orlando Magic.

Luego de intercambiar varios correos y realizar la entrevista de manera personal, quedó como miembro de mesa técnica para el Lakeland Magic. Allí comenzó a trabajar durante los fines de semana en la temporada 2019-2020, que se suspendió debido a la pandemia.

En 2020 no trabajó con el equipo por la pandemia de covid-19, pero lo volvieron a contactar en 2021 para el torneo que se realizó en formato burbuja de la liga de desarrollo.

“Terminó el torneo y todo bien. Fue mes y medio metido en esa burbuja en los que trabajé en alrededor de 76 juegos y lo disfruté muchísimo. Me encantó y fue una experiencia inolvidable para mí. Me nutrió mucho como profesional y también como persona”, dijo Montero.

Cristian siguió trabajando en los juegos de Lakeland Magic en la campaña 2021-2022, y el 26 de diciembre recibió una llamada de un miembro del equipo de Orlando de la NBA. Le dijeron que necesitaban a un suplente encargado del reloj de 24 o de las estadísticas y él aceptó la oportunidad.

El Orlando Magic jugaba el 28 y 30 de diciembre en casa, por lo que estaría como suplente en los dos partidos. En el primero solo asistió como suplente, pero en el segundo una de las personas encargadas de la mesa técnica no pudo, y le avisaron la noche antes del encuentro que sería parte de los oficiales de mesa.

“Me asusté en ese momento y me entró como un frío en el cuerpo. ‘¿Y si me equivocó?’ fue que lo pensé, pero ni modo ya estaba montado en el caballo y tenía que arrearlo. Dormí muy poco, como dos o tres horas, pensando e imaginando todo”, contó.

Montero narró que llegó varias horas antes del partido y una vez que se sentó en la mesa técnica observaba y guardaba cada detalle porque no se creía que estaba allí. El juego se realizó de manera perfecta sin ningún imprevisto y cumplió con su función.

“Llegué a mi casa tranquilo y nadie sabía en Venezuela que había estado allí porque no sabía que iba a trabajar. Llamé a mi mamá, que ha sido testigo de todo el sacrificio y todo el sacrificio y las horas, y se puso a llorar. Al día siguiente en la noche, sentado en mi cama, caí en cuenta de lo que hice y me puse a llorar solo. Yo soñé con ese momento muchas veces cuando estaba en Maracaibo y veía un juego de la NBA y decía ‘algún día’ sin saber lo que me deparaba la vida”, expresó Montero.

El siguiente sueño de Cristian

Cristian Montero continúa trabajando con el equipo de Lakeland y aunque le gusta estar allí, tiene varios objetivos por cumplir en el corto y largo plazo.

Mi objetivo a corto plazo es establecerme en la NBA, demostré que sí puedo estar allí, pero esas son cosas que no dependen de mí y seguiré trabajando fuertemente con Lakeland. Y otra de las metas es estar en los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028. Yo quiero estar y trabajar ahí como oficial de mesa”, comentó el venezolano de 30 años de edad.

Cristian aseguró que luego de esos eventos podría pensar en el retiro tras más de 15 años de carrera, aunque es algo que no tiene decidido. 

Desde joven, Cristian comenzó en Maracaibo con un sueño de estar en la mesa arbitral y llegar a la NBA. Después de más de 15 años de trabajo y sacrificios se convirtió en el primer venezolano en llegar a esta instancia y ahora su siguiente meta está en los Juegos Olímpicos.

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