• El gobernador Ron DeSantis firmó un decreto que obliga a continuar cualquier embarazo con más de tres meses de gestación. La Casa Blanca, que actualmente lucha contra una ola antiaborto en los estados más conservadores de la unión, criticó la medida

El gobernador del estado de Florida (Estados Unidos), Ron DeSantis, promulgó el 14 de abril de 2022 una ley que prohíbe el aborto después de las 15 semanas de embarazo. La restricción es absoluta, incluso en casos de violación o incesto. La polémica medida generó rechazo entre sectores progresistas de todo el país, incluida la Casa Blanca.

De acuerdo con la agencia EFE, el proyecto ya había sido aprobado por el Congreso estatal a comienzos de marzo. Tras la firma del republicano, se espera que entre en vigencia a partir del 1° de julio. La nueva ley reduce de 24 a 15 semanas el periodo en que una mujer embarazada puede interrumpir legalmente su embarazo y solo contempla dos excepciones: que la vida de la madre corra peligro y que el feto tenga malformaciones.

“Al firmar esta legislación tan cruel, el gobernador Ron DeSantis está privando a las personas en Florida de la libertad de controlar sus propios cuerpos”, dijo Laura Goodhue, directora ejecutiva de la Alianza de Empresas Afiliadas a la organización Planned Parenthood.

Rechazo general

En los últimos meses, DeSantis ha intensificado una agenda ultraconservadora. Esto con el apoyo de la mayoría republicana en las dos cámaras del Parlamento estadal. Aunque la fracción demócrata se esforzó en alargar el debate, finalmente terminó siendo aprobada. Igualmente, tampoco lograron que se redujera la cantidad de médicos que deben certificar que se cumplen las condiciones de salud para interrumpir el embarazo, por lo que se necesita un informe avalado por al menos dos especialistas.

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Figuras del Partido Demócrata de Florida y organizaciones de derechos civiles han criticado la restricción a los derechos reproductivos de las mujeres. La comisionada demócrata de Agricultura y Servicios al Consumidor de Florida, Nikki Fried, quien también es precandidata a la gobernación, repudió la medida, a la que consideró una hipocresía de los republicanos. “Les encanta alardear de cuán libre es nuestro estado mientras impulsan una ley que literalmente obligará a las mujeres y niñas a dar a luz”, dijo en un comunicado.

Como “un día oscuro para la libertad reproductiva de las mujeres en Florida”, se pronunció el congresista Charlie Crist. El también aspirante demócrata a medirse en las próximas elecciones contra DeSantis aseguró que de ser electo gobernador, una de las primeras acciones que tomará será derogar esa ley. 

Por su parte, la Unión Estadounidense por las Libertades Civiles (ACLU) prometió de inmediato impugnar la ley antiaborto en los tribunales.

No se equivoquen: si esta prohibición del aborto entra en vigor, tendría consecuencias devastadoras para las mujeres embarazadas, especialmente para aquellas que no pueden permitirse viajar fuera del estado en busca de la atención médica esencial que necesitan”, dijo la directora legislativa Kara Gross.

Preocupación en Washington

Poco después de promulgarse la ley, el gobierno del presidente Joe Biden la calificó como “radical y peligrosa”, desmarcándose de ella. 

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El 4 de marzo concluyó el trámite parlamentario del proyecto Biden para promover una Ley de Protección de la Mujer. Allí, afirmó que su Administración “no tolerará la continua erosión de los derechos constitucionales de las mujeres”. La portavoz adjunta de la Casa Blanca, Karine Jean-Pierre, lamentó que el gobernador haya firmado esa medida. Manifestó el deseo del mandatario de que el Congreso ponga freno a la ola de restricciones antiaborto que han prosperado en los estados conservadores. 

Vuelta atrás

La polémica ley de Florida que prohíbe el aborto después de las 15 semanas incluso por casos de violación
Foto: Cortesía

Desde 1973, en Estados Unidos es legal abortar antes de los primeros tres meses de gestación. Este derecho es inviolable, aunque la ley permite a las legislaciones de cada estado condicionar o restringir su aplicación después de las 15 semanas. Si bien estas regulaciones varían de acuerdo con lo conservadora que sea cada región, nunca hubo un retroceso tan grande como ahora.

Una causa de esto reside en los años en la presidencia de Donald Trump. El republicano estuvo abiertamente en contra del aborto y fue el primer mandatario estadounidense en participar en marchas y mítines provida. Igualmente, tomó acciones como recortar el presupuesto para clínicas abortivas y prohibir el financiamiento a organizaciones que realizaran estas prácticas en el extranjero. Todas sus medidas luego fueron revertidas con la llegada al poder de Biden.

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Aun así, el germen provida tomó fuerte en los estados más acérrimamente conversevadores, como Arizona, Mississippi y Texas. En la misma onda que DeSantis, el gobernador de Oklahoma, Kevin Still, firmó a principios de marzo la ley contra el aborto más restrictiva de los Estados Unidos, en la que queda prohibido bajo cualquier término que no suponga riesgo de muerte para la madre, y contempla penas de 10 años de prisión.

Igualmente, este 14 de abril el estado de Kentucky se convirtió en el primero del país sin clínicas abortivas, luego de que todas tuvieran que suspender sus consultas. Esto tras la entrada en vigencia de una ley similar a la de Florida, pero que también impone grandes trabas burocráticas al proceso de solicitud y a los médicos practicantes.

Las leyes más restrictivas como la de Texas y Mississippi están bajo impugnación ante la Corte Suprema de Justicia. Sin embargo, actualmente la mayoría de sus magistrados son de tendencia conservadora, por lo que podría ocurrir un fallo a favor de las restricciones. Para Planned Parenthood, principal organización promotora de la salud reproductiva y uso de los anticonceptivos, esto sería un serio retroceso de la sentencia de 1973, que eventualmente podría terminar siendo derogada.

Con información de EFE.

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