• En la edición 2022 de los SIP Awards, la marca artesanal La Capilla se alzó con el galardón. Es la tercera vez que este licor autóctono del noroeste venezolano es reconocido en el extranjero

Desde el occidente de Venezuela, el cocuy de penca comienza a tomar relevancia en la escena mundial de licores. En la edición 2022 de los SIP Awards, que premian las bebidas espirituosas mejor valoradas por los consumidores, la marca La Capilla obtuvo un reconocimiento. Este fabricante artesanal, oriundo del estado Lara, recibió una doble medalla de oro por su cocuy de penca 100 % puro de agave.

Los organizadores del evento, que se realiza en California (Estados Unidos) presumen que su jurado está compuesto por sommeliers independientes, sin injerencia de compañías licoreras grandes. De acuerdo con el portal Diario de las Américas, los SIP Awards pueden considerarse como “los Premios Oscar” del mundo de los licores. El maestro curador de La Capilla declaró a ese portal que esto constituye un triunfo para su gremio, que ha luchado por años para posicionar a la bebida en los mercados internacionales.

“Enaltece a todos nuestros maestros cocuyeros en Lara y Falcón, quienes desde las más apartadas zonas rurales se esfuerzan por producir esta distinguida bebida que compite con los mejores licores del mundo, y a nuestros consumidores de cocuy 100 % agave de Venezuela, que conocen la nobleza universal de nuestro cocuy puro”, dijo.

Colección privada

La Capilla es una marca del estado Lara, que utiliza procedimientos orgánicos y artesanales para la elaboración del cocuy. De acuerdo con la etiqueta de sus botellas, se sabe que usan variedades de agave cocui silvestres, cultivadas en poblaciones como Siquisique, Churuguara o Barquisimeto.

Estos crecen en bosques tropicales secos alrededor de 8 a 12 años. Luego las pencas son cocidas en horno de tierra con carbón de cují, úbeda y yabo, para posteriormente ser molidas con pilón de piedra y prensadas con troja de vera. Luego se fermenta con agua de pozo y se destila en alambique de cobre para su almacenamiento y añejamiento. Posee 40 grados alcohólicos.

Notoriedad

Al destilarse a partir de la planta Agave cocui, autóctona del norte de Suramérica, el cocuy puede ser considerado como un primo del mezcal y el tequila. De hecho, la categoría en la que figuró La Capilla fue la de bebida a base de agave de origen no mexicano. Es la primera marca venezolana en figurar en esa lista.

Leer más  Los alimentos que te mantienen hidratado

No obstante, desde hace algunos años el cocuy de penca ha logrado abrirse paso dentro de los selectos círculos de catadores. Este mismo año, a mediados de abril de 2022, otra marca venezolana fue galardonada en una competición internacional. Se trata de la firma artesanal Cocuy 7 Primos, creada por las familias Morello y Graterón, en Siquisique, Lara. Su producto, Gota a gota, ganó una medalla de bronce en el London Spirits Competition.

En 2021, la destilería JaDeLur, propiedad de María Durán y José De Luca, recibió tres medallas en el New York International Spirits Competition. Su producto, Magno Cocuy, ganó dos medallas de plata por sus líneas Magno Gold y Magno Chumaceiro. Por su parte, Magno Silver obtuvo medalla de bronce.

La pareja comentó en entrevista a El Pitazo que siembran y destilan los agaves en la Hacienda La Esperanza, ubicada en Coro, Falcón. La fundaron en 2018, tras una incursión fallida en el negocio de la cerveza artesanal. A diferencia de La Capilla y 7 Primos, ellos no utilizan agave 100 % puro, sino mostos fermentados de este.

Larga data

Venezuela no es ajena a los SIP Awards. Aunque esta es la primera vez que figura con una bebida diferente, en el pasado ha destacado por la calidad de industria del ron. Por ejemplo, en 2018 la compañía Santa Teresa obtuvo la medalla Platinum Best of Class, la más alta otorgada por el concurso. Esta fue para su 1796, un ron de edición especial concebido en 1996 por el bicentenario de la Hacienda Santa Teresa. Elaborado bajo el método de soleras, posee mezclas de hasta 35 años de añejamiento en barricas de bourbon de madera de roble.

Leer más  Así será el cronograma de distribución de gasolina del 4 al 10 de julio

Otro ron reconocido es el de la marca Caribú. En 2021 obtuvo dos medallas de bronce en los SIP Adwards por sus ediciones Selection Solera y Gold Superior. El primero ganó además una medalla de plata en 2019 en el San Francisco World Spirits Competition, siendo elaborado con las mezclas más selectas de las Bodegas Luedíaz. El segundo, con aroma a madera y vainilla, también ganó medalla de plata en San Francisco, aparte de una de oro en el Miami Rum Renaissance Festival 2019.

El Ron Diplomático Reserva Exclusiva también se hizo con el Platinum Best of Class, en 2014. Esta selección de 12 años de añejamiento posee notas de cáscara de naranja, caramelo y regaliz, siendo uno de los productos más emblemáticos de la marca.

Patrimonio nacional

Foto: Cortesía

Entre los licores artesanales, el cocuy de penca es quizás el más representativo de Venezuela. Su origen puede remontarse a la época prehispánica, siendo utilizado por pueblos como los ayamanes y jirajaras. No solo lo usaban como bebida espirituosa para rituales, sino también con fines medicinales.

A lo largo de su historia, se le ha conocido por ser un licor de fabricación rudimentaria, consumido por trabajadores y campesinos. No obstante, está también muy arraigado a la cultura del centro-occidente venezolano, especialmente en Lara y Falcón, quienes heredaron de los indígenas esa tradición. Parte también de la exclusividad que tiene su producción en esa zona del país es por su condición geográfica, donde prospera el agave cocui. La suculenta solo crece en climas semiáridos, tardando hasta ocho años en alcanzar la madurez.

Leer más  David Oliveros convierte la vida universitaria en un misterio por resolver

La dictadura de Juan Vicente Gómez (1908-1935) declaró ilegal la fabricación y consumo de cocuy, porque señalaba que esa bebida “volvía loca a la gente”. Tras una breve normalización volvió a ser ilegalizado por Marcos Pérez Jiménez en 1954, cuando se prohibieron todas las bebidas con más de 50 grados de alcohol. Esta situación hizo que los productores operaran desde la clandestinidad, y aunque luego volvió a la legalidad, por años contribuyó a su mala fama dentro de la sociedad y a la informalidad de su industria.

No fue hasta el año 2005 cuando se publicó la Gaceta Oficial N° 38.325. En ella, la Asamblea Nacional decretó al agave cocui y todos sus productos artesanales como Patrimonio Natural, Ancestral y Cultural de la Nación. Años antes, en 2001, la población de Pecaya, en Falcón, consiguió un avance importante al registrar su forma de destilar el cocuy ante el Servicio Autónomo de Propiedad Intelectual (SAPI). Esto permitió al cocuy pecayero tener Denominación de Origen Controlada (DOC), la cual fue renovada en 2016 por 15 años más. Desde entonces, otros colectivos de Lara y Falcón luchan por obtener un reconocimiento similar.

A pesar de que en las últimas dos décadas el cocuy de penca ha gozado de una importante proyección comercial, su consumo aún está fuertemente regulado por el Estado venezolano. Aún proliferan las bebidas de elaboración casera, sin origen rastreable, que no siempre cumplen los protocolos sanitarios. Se estima que en 2019 ocurrieron en Venezuela cerca de 30 muertes por licores adulterados asociados al cocuy. Por eso, todas las marcas deben estar debidamente registradas ante el Servicio Autónomo de Contraloría Sanitaria (SACS) y la Dirección de Licores del Seniat. De cumplir con todos los papeles, pueden gozar de las mismas posibilidades que La Capilla, 7 Primos, Magno y otros proyectos emergentes.

Noticias relacionadas