- Si tienes décadas de historia familiar almacenada en formatos antiguos, como diapositivas y negativos, puedes convertir fácilmente esas imágenes en fotografías digitales. Foto principal: J.D Biersdorfer
Esta es una traducción hecha por El Diario de la nota How to Free Childhood Memories Trapped in Ancient Film, original de The New York Times.
La fotografía comenzó a digitalizarse hace unos 30 años, por lo que si eres mayor que eso, tus familiares probablemente documentaron una parte de tu infancia en formatos como diapositivas o impresiones hechas a partir de negativos. Quizás también tengas montones de diapositivas y negativos de fotos viejas que quedaron olvidadas hace mucho tiempo en cajas almacenadas en el ático o en el garaje.
Si bien el proceso no es tan simple como escanear copias de fotografías antiguas, la digitalización rescata la historia familiar de los modelos que quedaron obsoletos y facilita el compartir los recuerdos recuperados. Aquí te mostramos algunas maneras de hacer el proceso.
El método del smartphone
Al igual que con las impresiones, puedes “escanear” una diapositiva o un negativo con tu smartphone tomándole una foto o usando una de las tantas aplicaciones de escaneo de diapositivas/películas fotográficas. Para obtener los mejores resultados, asegúrate de que el documento original no tenga polvo y de iluminar uniformemente la transparencia desde atrás. Una opción puede ser un kit de escaneo económico, que proporcione luz de fondo y un lugar que permita colocar el teléfono para obtener una toma más estable.
El kit Mobile Film Scanner de Kodak (de 40 dólares o menos) es una opción. Funciona con la aplicación gratuita Kodak Mobile Scanner para Android o iOS. Solo coloca una diapositiva o un negativo en la luz de fondo LED alimentada por batería, luego enfoca la cámara del teléfono desde arriba y toma una foto. Aunque, dependiendo del teléfono y de su(s) cámara(s), es posible que debas probar con la distancia y el enfoque para capturar imágenes nítidas.

Rybozen fabrica un escáner similar de película fotográfica para smartphones. Tú también puedes hacer tu propio escáner de diapositivas con materiales comunes para capturar imágenes con tu smartphone o con una cámara independiente que tenga un lente macro para enfocar de cerca. YouTube contiene varios videos sobre ese tema: solo busca “escáner de película fotográfica hecho a mano” o algo similar para encontrar varias guías de tipo “hágalo usted mismo”.
La ingeniosa aplicación SlideScan de Photomyne (de 40 dólares por dos años; y hay una versión de prueba gratuita) es otra opción. Sostienes la diapositiva frente a una laptop que muestra una página web en blanco y luego tomas la foto; luego el software mejora y recorta automáticamente la imagen, pero también te permite realizar ajustes manuales. La aplicación independiente FilmBox de Photomyne hace lo mismo con los negativos. FilmLab (por seis dólares al mes) es otra aplicación de escaneo de smartphones que tiene versiones de Windows y Mac.

El escaneo con smartphones tiene algunas desventajas. No consigues resultados de la más alta calidad y puede ser tedioso si tienes muchas imágenes. Pero es relativamente barato.
El método del escáner
Los smartphones pueden ser dispositivos para todo uso, pero el empleo de hardware diseñado para una tarea específica brinda a menudo mejores resultados. Si tienes cajas de transparencias fotográficas para convertir, invertir en un escáner de película compacto (como los de Wolverine o Kodak) puede simplificar y acelerar el proceso con un costo de unos 150 dólares; Plustek fabrica modelos de gama alta.
Un escáner plano que puede manejar películas fotográficas junto con impresiones y documentos es otra opción, como el Epson Perfection V600 (alrededor de 250 dólares). Wirecutter, el sitio de revisión de productos propiedad de The New York Times, también tiene recomendaciones de escáner.
Si ya tienes un escáner de superficie plana para documentos y fotos, consulta el manual de su modelo para ver si puede servir para diapositivas y negativos de película fotográfica, ya que algunos incluyen esa capacidad. Si tu escáner no está equipado para manejar transparencias, puedes hacer tu propio adaptador de cartón plateado para difundir la luz del escáner e iluminar la imagen. La revista Make tiene una plantilla gratuita e instrucciones online, al igual que otros sitios de tipo hágalo usted mismo.

Y asegúrate de escanear las imágenes con una resolución lo suficientemente alta para que se vean bien en un tamaño ampliado y para imprimir; lo común es 3.200 píxeles por pulgada.
El método profesional
Si no tienes el tiempo, la paciencia o el equipo, enviar fotos a una empresa de conversión de medios como Memories Renewed, ScanMyPhotos o DigMyPics son otras opciones. La mayoría de las tiendas cobran por diapositivas: los precios pueden iniciar por alrededor de 21 centavos de dólar por cada una.

A cambio de una inversión, obtienes imágenes de alta calidad. Algunas compañías te ofrecen una vista previa de los resultados e incluso omiten una cierta cantidad de tomas fallidas de tu colección fotográfica. El material original se te devuelve después de que realizaron el escaneo y tus copias digitales están listas.
Consigue el “publicable en redes sociales”
Las diapositivas y los negativos pueden desvanecerse con el tiempo, especialmente si se almacenaron incorrectamente. Muchas aplicaciones de smartphones para escanear películas también incluyen herramientas básicas de edición para ajustar el color y el recorte. Y siempre puedes usar Apple Photos y Google Photos para dispositivos móviles y computadoras con el objetivo de lograr una edición de fotos rápida y gratuita para tener esas imágenes listas para compartir.

Comparte y ahorra espacio
Todo el tiempo, el esfuerzo y (posiblemente) el dinero que inviertes en digitalizar un negativo antiguo brindan otro beneficio, además de los archivos de fotos fáciles de compartir. Puedes almacenarlos en un lugar seguro online como copia de seguridad, y como un nuevo archivo si decides deshacerte de los originales durante una limpieza de primavera.

Traducido por José Silva.