• Hay un teléfono inteligente que se fabricó para que durara mucho tiempo. Lástima que en la actualidad la mayoría no son así. Foto: Jim Wilson/The New York Times

Esta es una traducción hecha por El Diario de la nota A Smartphone That Lasts a Decade? Yes, It’s Possible.

¿Cómo se vería un teléfono inteligente que pudiera durar 10 años?

Es una pregunta que no nos hemos hecho la mayoría de nosotros porque muchos teléfonos inteligentes están diseñados para ser reemplazados cada dos o tres años. Y Apple, Samsung y otros fabricantes de teléfonos móviles presentan nuevos modelos, junto con grandes campañas de marketing, anualmente. Eso nos anima a reemplazar nuestros dispositivos por otros más modernos.

Pero sé paciente e imagina por un momento:

Si se diseñara un teléfono inteligente para que dure una década, probablemente se fabricaría para que simplemente pudiéramos abrirlo y así reemplazar una parte, como una batería agotada o una pantalla rota. Muchos de sus componentes podrían actualizarse: si deseas una mejor cámara, puedes cambiar la anterior por una más nueva y más potente. También puedes descargar actualizaciones de software, del fabricante del teléfono, de forma indefinida.

Sensible y sustentable, ¿cierto?

Pensar en cómo podría ser un dispositivo de este tipo es especialmente relevante ahora que la temporada de teléfonos, esa época del año en que las empresas de tecnología nos bombardean con nuevos modelos, comienza de nuevo. Apple recientemente presentó el iPhone 14, que tiene un parecido sorprendente con su predecesor. Google también anunció planes para mostrar nuevos teléfonos Android en octubre. Y en agosto, Samsung presentó una variedad de teléfonos celulares que se doblan como libros.

Estos productos recientes dejan ver cómo los smartphones de la actualidad no están hechos para durar mucho tiempo. La mayoría de los aparatos vienen sellados herméticamente con pegamento para que no los puedas abrir. Las piezas, como cámaras y pantallas, son imposibles de actualizar. Las actualizaciones de software están garantizadas solo por una cantidad de tiempo finita, generalmente dos años para Android y alrededor de cinco años para iPhone.

Mantenernos en ciclos tan cortos de propiedad de teléfonos inteligentes es excelente para las empresas de tecnología y sus finanzas, pero tal vez no tanto para nosotros y nuestras billeteras.

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Don Norman, exvicepresidente de tecnología avanzada de Apple y autor de casi dos docenas de libros sobre diseño, reveló que los fabricantes de teléfonos inteligentes eran culpables de tratar la tecnología de consumo como si fuera ropa de moda, lanzando productos cada año que se vuelven más difíciles de reparar y agregando características que aceleran la obsolescencia.

Quieren hacer la computadora de una sola pieza de metal, y quieren que sea lo más delgada posible”, dijo Norman. “Así que tuvieron que hacer la batería sin carcasa para que sea muy difícil llegar a ella. Entonces, usan pegamento en lugar de tornillos”.
¿Un smartphone que dure una década? Sí, es posible
Una vez que se retira la carcasa, se pueden reemplazar los componentes clave del Fairphone 4. Foto: Jim Wilson de The New York Times
¿Un smartphone que dure una década? Sí, es posible
La cámara se puede quitar con un destornillador pequeño. Foto: Jim Wilson de The New York Times

Sin embargo, la idea de un teléfono más duradero no tiene por qué ser algo fantasioso. Ya existe uno: se trata del Fairphone 4, de 580 dólares, fabricado por una nueva empresa, Fairphone, en Ámsterdam. El Fairphone 4, que se vende solo en Europa, tiene una cubierta de plástico que se puede quitar fácilmente para dejar ver sus componentes internos. Sus piezas se pueden cambiar en minutos quitando algunos tornillos habituales.

La idea detrás del Fairphone es que si deseas un teléfono con nueva tecnología, puedes obtenerlo sin tener que reemplazar tu dispositivo actual por completo, y si algo sale mal con el teléfono, como que se llegue a caer, puede arreglarse fácilmente. Eso convierte al Fairphone en la antítesis de la mayoría de los teléfonos inteligentes en la actualidad y muestra cómo las empresas de tecnología pueden diseñar los dispositivos de manera diferente, para que sean duraderos y sostenibles.

¿Cómo podría ser el dispositivo?

Toma tu teléfono iPhone o Android y míralo de cerca. Observa cómo está sellado herméticamente con tornillos únicos que requieren destornilladores especiales. Apple incluso inventó su propio tornillo.

Pero el Fairphone viene con un pequeño destornillador que te invita a abrir el teléfono. Entonces, cuando comencé a probarlo, eso fue lo primero que hice.

Desarmar el Fairphone resultó ser pan comido. Quitar su cubierta de plástico reveló su cámara, batería, altavoces y otros componentes. Se mantuvieron en su lugar con tornillos comunes y corrientes que se podían quitar rápidamente con el destornillador. En menos de cinco minutos, eliminé todas esas partes. Aproximadamente en la misma cantidad de tiempo, volví a armar el teléfono.

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La experiencia de desarmar el teléfono fue enriquecedora. Tenía la confianza de que si tenía que hacer una reparación o algún mantenimiento básico, como colocar una cámara nueva o una batería, podría hacerlo en minutos y de una forma económica. (Fairphone te cobra 30 dólares por una batería nueva y 80 dólares por una cámara nueva).

Por otra parte, desmontar mi iPhone fue una pesadilla.

Cuando desarmé el dispositivo Apple durante una prueba anterior, eso significó quitar los tornillos patentados con un destornillador especial y derretir el pegamento que mantenía unida la carcasa. Para quitar la batería, tuve que usar pinzas para tirar de las pequeñas tiras de pegamento que tenía debajo. Aunque finalmente logré reemplazar la batería, rompí la pantalla del iPhone durante el proceso, y una nueva pantalla me costó alrededor de 300 dólares.

La cubierta de plástico del Fairphone no es bonita y probablemente se pueda desprender si el teléfono se golpea al caer sobre una superficie dura. Pero sería aún menos divertido dejar caer un teléfono Apple o Samsung y que la parte trasera -que es de cristal- se rompa y tener que gastar cientos de dólares para repararlo (o reemplazarlo).

¿Un smartphone que dure una década? Sí, es posible
El módulo de la cámara del Fairphone 4 se puede reemplazar. Foto: Jim Wilson de The New York Times

Cómo fue usarlo

Usar el Fairphone fue increíble. Tiene el software Vanilla Android, lo que significa que puede cargar las aplicaciones y el software de Google descargados a través de la Play Store.

Pero Eva Gouwens, directora ejecutiva de Fairphone, detalló que la compañía se comprometió a brindar actualizaciones de software a sus teléfonos durante el mayor tiempo posible. Estas actualizaciones son cruciales para proteger su hardware de los últimos ciberataques y malwares; también aseguró que el teléfono pueda ejecutar las últimas aplicaciones.

Un modelo de Fairphone que salió hace seis años todavía recibe actualizaciones de Android. La mayoría de los teléfonos Android dejan de recibir actualizaciones después de dos años.

Sin embargo, el procesador informático y la cámara del Fairphone 4 dejaban mucho que desear. En las pruebas de velocidad realizadas con la aplicación Geekbench, el Fairphone 4 fue aproximadamente un 35 % más lento que el Pixel 6 (de 600 dólares) de Google para hacer cosas como revisar el correo electrónico y tomar fotos. Las imágenes producidas por el Fairphone 4 eran más granulosas y menos atractivas que las tomadas con iPhones y otros teléfonos Android convencionales.

Pese a eso, no esperaría que el pequeño equipo de Fairphone, unas 110 personas, produzca tecnología informática y de cámaras a la par de las grandes empresas tecnológicas.

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Desde Fairphone aseguraron que la empresa estaba generando dinero, produciendo unos pocos millones de euros en ganancias en 2020 y 2021. Más allá de vender teléfonos y piezas fáciles de instalar, la compañía está experimentando con la venta de servicios como ayudar a las personas a reparar sus dispositivos o mantener el software de su teléfono inteligente, detalló Gouwens. Ese es un flujo de ingresos lento y constante en comparación con el modelo más rápido de vender teléfonos nuevos cada año.

“Si diseñas un teléfono que dure, y tus usuarios realmente conservan su dispositivo y lo usan por más tiempo, entonces se vuelve algo más rentable”, afirmó.

¿Qué pensamos sobre nuestra tecnología personal?

Esta columna no se trata de recomendar que la gente compre un Fairphone 4. El punto más amplio es que las empresas tecnológicas con una riqueza increíble puedan hacer un mejor trabajo para que sus teléfonos sean más fáciles de reparar y más amigables con el medio ambiente y nuestras billeteras. Y nosotros, como consumidores, podríamos mejorar si cambiamos nuestra forma de pensar acerca de la tecnología personal, mencionó Norman.

“Los consumidores tienen un poder considerable, pero solo si están unidos”, indicó.

Un paso importante es mantener nuestros dispositivos como lo hacemos con nuestros automóviles; considera, por ejemplo, llevar un dispositivo estropeado a un taller de reparación antes de reemplazarlo. Otra acción es rechazar esa publicidad exagerada sobre cada función adicional que se introduce con cada nuevo teléfono.

Porque, si ya estamos contentos con nuestros smartphones, probablemente lo sigamos estando, siempre que funcionen. Y ahora sabemos que algunos modelos pueden funcionar durante mucho tiempo.

Traducido por José Silva

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