Murió el dibujante español Francisco Ibáñez, creador de Mortadelo y Filemón

Jordan Flores
Jordan Flores - Redactor
6 Min de lectura

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  • El presidente del gobierno español, Pedro Sánchez, lamentó la muerte del historietista, quien era recordado por su humor satírico. Sus obras son consideradas como íconos culturales de su país

El grupo editorial Penguin Random House informó que el historietista español Francisco Ibáñez falleció el 15 de julio, a los 87 años de edad. Durante décadas fue uno de los máximos representantes del cómic español, al ser el autor de obras reconocidas como 13 Rue del Percebe o El botones Sacarino. Su obra más famosa, Mortadelo y Filemón, es considerada como un icono cultural en España.

«Nos hiciste la vida mucho más divertida a varias generaciones de este país», escribió en Twitter el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez. Los restos de Ibáñez serán velados en una ceremonia pública en el Tanatorio de Sancho de Ávila, en Barcelona, Cataluña. 

Hasta sus últimos momentos se mantuvo activo con la serialización de Mortadelo y Filemón. A lo largo de su carrera, el caricaturista usó el humor como arma no solo para entretener, sino también para hacer sátiras mordaces sobre la sociedad española y de los tiempos que vivía. Esto incluso teniendo entre sus lectores al entonces rey Juan Carlos I y a presidentes de gobierno.

Soñaba con dibujar

Ibáñez nació en Barcelona el 15 de marzo de 1936, apenas unos meses antes de explotar la Guerra Civil Española. De niño, los cómics se convirtieron en su vía de escape en un país que se reorganizaba bajo la dictadura de Francisco Franco. Ya a los 11 años de edad había publicado su primer dibujo en la revista infantil Chicos.

Por recomendación de su padre, estudió Contabilidad mientras trabajaba como botones en el Banco Español de Crédito. Con todo el tiempo libre en su empleo, se dedicaba precisamente a dibujar y hacía varias colaboraciones en revistas locales. En 1957, contra el deseo de su familia, decidió dedicarse por completo a ser historietista. Ese año, una huelga en la editorial Bruguera le permitió entrar como dibujante.

En 1958, ya trabajando en exclusividad para Bruguera, publicó en la revista Pulgarcito el primer número de Mortadelo y Filemón. Curiosamente, sus nombres no fueron creados por Ibáñez, quien había enviado ya habías propuestas rechazadas, sino que fue inventado por la propia editorial. Aun así, se convirtió en uno de sus mayores éxitos.

Legado

Consolidado como autor, durante de la década de los sesenta Ibáñez explotó su estilo creando nuevos personajes e historias como 13 Rue del Percebe, que empezó su publicación en 1961 y es una macroviñeta que simula un edificio, donde cada viñeta no secuencial representa lo que ocurre en cada uno de sus apartamentos. También Rompetechos, creada en 1964, sobre un hombre cuya mala visión le lleva a meterse en situaciones complicadas, y que se convirtió en el favorito particular de Ibáñez.

De acuerdo con el diario El País, Ibáñez era muy meticuloso al momento de escribir sus historias, encargándose tanto del dibujo como del guion. Siempre tenía a la mano un diccionario de sinónimos, pues no le gustaba repetir palabras en sus páginas. Durante los setenta, la popularidad de Mortadelo y Filemón alcanzó tal nivel que Ibáñez tuvo que abandonar sus otros proyectos para cubrir la demanda de tomos que le exigían.

Esto llevó a que en 1958 abandonara Bruguera. También desencadenó un conflicto con la empresa, en la que el autor perdió los derechos de sus personajes. Migró a la editorial Grijalbo, donde empezó desde cero con nuevos cómics como Chicha, Tato y Clodoveo, de profesión sin empleo y 7, Rebolling Street. Este último una versión 13 Rue del Percebe. Con la entrada en vigencia de la Ley de Propiedad Intelectual de 1987, Ibáñez recuperó los derechos de sus obras y los llevó a Ediciones B. 

Ibáñez fue un parteaguas en el cómic y el humor español. Sin miedo a tocar los temas del momento y hacer críticas de la situación política tanto en el franquismo como en la democracia. Aunque recibió en 2002 la Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes, en realidad eran más las personas que querían verlo ganar premios que lo que él mismo los apreciaba.

En tres oportunidades se hizo campaña para nominarlos al Premio Princesa de Asturias. La última, en 2021, estuvo apoyada por 30 eurodiputados y personalidades como el escritor Arturo Pérez-Reverte y el cineasta Álex de la Iglesia. Jamás lo consiguió, pero no importaba. Para Ibáñez, el reconocimiento estaba en las estampillas de Mortadelo y Filemón emitidas por el Servicio Postal Universal de España, o los murales de sus personajes en la calle. En el hecho de que varias generaciones crecieran riendo con sus chistes, estuvo su inmortalidad como artista.  

Jordan Flores
Jordan Flores - Redactor
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