- Los síntomas de ambas afecciones pueden confundir a los pacientes y médicos al ser muy parecidos
Las afecciones estomacales como la gastroenteritis y la intoxicación alimentaria tienen síntomas similares, lo que podría dificultar el diagnóstico que es necesario se realice por un médico especialista, según los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos.
De acuerdo con el organismo, la gastroenteritis es una inflamación del revestimiento del estómago y los intestinos, que generalmente es causada por un virus, aunque también puede ser provocada por bacterias presentes en algunos alimentos.
La intoxicación alimentaria, en cambio, se produce por la ingesta de alimentos o bebidas contaminados, comer carne poco cocida o por manipular alimentos sin lavarse las manos.
En ambos casos los síntomas son parecidos, pero la diferencia es que en una intoxicación suelen aparecer pocas horas después de haber consumido el producto deteriorado, mientras que en la gastroenteritis puede tardar hasta 7 días.
Otras características que las diferencian, además del tiempo de aparición, son:
– Fiebre: es común solo en la gastroenteritis viral
– Sangre en las heces: puede aparecer en la intoxicación alimentaria causada por bacterias como la Salmonella
Los síntomas comunes en ambas son: diarrea, vómitos, deshidratación, sequedad de boca, mareos, dolor abdominal intenso, debilidad o confusión.
Tratamiento para la gastroenteritis y la intoxicación alimentaria
De acuerdo con el portal especializado MedLine Plus, para ambas afecciones los especialistas suelen indicar reposo.
Además, el tratamiento para ambas enfermedades se centra en la rehidratación para prevenir o revertir la pérdida de líquidos y electrolitos.
En algunos casos, puede ser necesario administrar medicamentos para controlar los síntomas, como antidiarreicos o antivomitivos.
También sugieren mantener una dieta con alimentos suaves y fáciles de digerir, así como evitar los lácteos, azúcar, café, alcohol y alimentos grasos.
En caso de gastroenteritis por bacterias, el médico especialista podría recetar antibióticos para prevenir una infección.
Prevención para ambas afecciones
La prevención de ambas enfermedades se basa en medidas de higiene básicas como:
– Lavarse las manos con frecuencia, especialmente antes de comer y después de usar el baño
– Cocinar los alimentos completamente, especialmente carnes, huevos y mariscos
– Refrigerar los alimentos perecederos
– Lavar las frutas y verduras antes de consumirlas
– Beber agua potable
Exámenes para diagnosticar ambas afecciones
Para diagnosticar la gastroenteritis, los Institutos Nacionales de Salud de EE UU refieren que se requiere realizar las siguientes pruebas:
– Análisis de heces
– Examen de sangre
– Endoscopia
En el caso de la intoxicación alimentaria, se indica también un análisis de heces similar a la gastroenteritis, pero para buscar patógenos. El especialista también podría pedir la realización de un cultivo de alimentos si se sospecha que un producto específico es la causa de la intoxicación.
Las pruebas de sangre también pueden detectar algunas toxinas producidas por bacterias que causan intoxicación alimentaria.
Casos graves
De acuerdo con los portales especializados consultados por El Diario, ambas afecciones podrían originar algunas complicaciones graves para la salud aunque en la mayoría de los casos suelen ser leves y se resuelven con tratamiento.
La deshidratación, especialmente en niños pequeños, adultos mayores y personas con sistemas inmunodeprimidos, es el principal riesgo que sufren los pacientes con estas afecciones.
Esta complicación se origina por la diarrea y los vómitos excesivos que pueden provocar una pérdida de líquidos y electrolitos. Otra señal que debe tomarse en cuenta para buscar atención médica inmediata es presentar sangre en heces, fiebre alta o dolor abdominal que no mejora con analgésicos de venta libre.