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  • Existe una amplia variedad de antihistamínicos de venta libre, pero los expertos consideran que en cada caso el paciente debería consultar con un médico cuál es el mejor para su tipo de alergia

*Este reportaje de El Diario se publicó originalmente el 2 de septiembre de 2023

Las alergias son afecciones que aparecen cuando el cuerpo humano reacciona a agentes externos. Estos se conocen como alérgenos que pueden llegar al organismo vía respiratoria, alimenticia o a través de algún contacto con la piel. 

Este conjunto de enfermedades son mediadas por la inmunoglobulina y existen factores genéticos que pueden hacer que la persona tenga mayor o menor sensibilidad a algunos alérgenos.

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El médico alergólogo Oswaldo Pérez explicó que las alergias no se manifiestan siempre de la misma manera, pues la reacción se puede volver más intensa si progresivamente aumenta la exposición al alérgeno.  

“La primera reacción va a ser muy fugaz, cuando la persona vuelve a exponerse es que su sistema de defensa se activa y ya tenemos una inmunoglobulina de memoria que se había desarrollado previamente”, detalló Pérez en entrevista para El Diario.

Indicó que la inmunoglobulina se posa sobre una célula llamada mastocito que libera diversas sustancias. La más estudiada por los alergólogos es la histamina, debido a que es la que produce las reacciones inflamatorias. 

(falta infografia) Cuáles son las alergias más comunes y cómo usar antialérgicos responsablemente

¿Cuáles son las alergias más comunes?

El alergólogo comentó que una de las alergias más comunes es a los ácaros de polvo o domésticos, unos arácnidos microscópicos que se localizan en las habitaciones y principalmente en los colchones. 

A los ácaros los conseguimos en los colchones porque se alimentan de la piel que nosotros descamamos mientras dormimos y las camas y almohadas son su medio de alimentación, entonces el contacto constante con ellos van desarrollando una respuesta de los anticuerpos con los síntomas clínicos de una alergia”, detalló. 

Entre los alérgenos ambientales también están el polen, la caspa de algunos animales y hongos como el moho.

Otros factores externos que suelen producir alergias son determinados alimentos. Uno de los más comunes es la leche de vaca, aunque realmente la respuesta inmune reacciona es a la proteína que contiene ese alimento. 

Otras alergias alimentarias habituales son al huevo y a la soya. En menor proporción, se diagnostican alergias a la carne de cerdo y de pollo y al gluten. Asimismo, el especialista comentó que está incrementando la incidencia de alergia al arroz. 

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Foto: Unsplash

“Luego están las alergias causadas por picaduras de insectos, principalmente avispas o abejas. A esta reacción que se produce en el organismo luego de la picada se le conoce como apismo”, aclaró. 

Aunque son menos frecuentes, también se pueden diagnosticar alergias a medicamentos como la penicilina o elementos químicos como el yodo. 

Uso responsable de los antialérgicos 

El alergólogo Oswaldo Pérez explicó que para aliviar los síntomas de las alergias se recetan medicamentos antihistamínicos, comúnmente conocidos como antialérgicos en Venezuela. 

La función de estos fármacos es bloquear los receptores de las histaminas, evitando la desgranulación de los mastocitos y, en consecuencia, parando la respuesta inflamatoria. 

El experto señaló que muchas de estas medicinas son de prescripción libre, por lo que cualquier paciente puede adquirirlas en una farmacia sin receta médica. Alertó que esta es una de las causas de su mal uso o administración. 

“Primero tenemos que saber clasificarlos para su uso, hay antihistamínicos de primera, segunda y tercera generación. Por lo general, los de primera y segunda generación causan somnolencia y estos solo pueden usarse en momentos determinados según el ritmo de vida de la persona”, indicó.

Foto: Pixabay

El especialista aclaró que no es recomendable que los pacientes que trabajen por largos horarios en oficinas, conduciendo o manipulando maquinarias pesadas consuman antialérgicos de primera o segunda generación porque podría alterar su rutina y ser un riesgo. 

Los antihistamínicos de segunda generación son a los que más tienen acceso las personas en Venezuela y se venden en cualquier farmacia sin inconvenientes. Algunas de las presentaciones más comunes son loratadina y cetirizina.

En cambio, los antialérgicos de tercera generación son variaciones de los antihistamínicos de segunda generación. Algunas presentaciones comunes en el país son la desloratadina y la levocetirizina. 

Otros problemas de automedicarse con antialérgicos

La automedicación con antihistamínico puede provocar a largo plazo una resistencia al medicamento, por lo que deja de ser efectivo para tratar los síntomas de la alergia. 

“Hay personas en consulta que dicen que tienen años tomando loratadina y ya no les hace efecto. Por supuesto que no hará nada porque estos medicamentos deben rotarse secuencialmente para evitar la tolerancia en el organismo”, dijo. 

Aclaró que esto suele ocurrir con las personas que tienen alergias muy frecuentes o estacionarias que se han tratado los síntomas por años.

El alergólogo mencionó que la edad del paciente y su condición de salud deben tomarse en cuenta antes de administrar algún antialérgico. En algunas situaciones particulares la automedicación puede desencadenar otro problema de salud más grave. 

Señaló que la cetirizina, por ejemplo, está contraindicada para menores de 2 años de edad, debido a sus efectos secundarios. En estos casos, los padres deben consultar a un médico cuál es la mejor alternativa si el hijo presenta una alergia. 

Situaciones similares ocurren con adultos mayores con comorbilidades como afecciones renales o problemas de la próstata. Pérez señaló que algunos antialérgicos pueden producir retención de líquidos y empeorar las enfermedades preexistentes. Agregó que en este grupo etario no se pueden indicar los antihistamínicos por largos periodos.

La reacción que está presentando el paciente es muy importante al momento de administrar un antialérgico. Los médicos podemos en emergencia o consulta recetar un medicamento de primera generación por un periodo y luego rotarlos con los de segunda y tercera”, añadió.
Foto: Pixabay

Educación y prevención como alternativa 

El experto comentó que la prevención y el autocuidado son importantes para que los pacientes alérgicos no presenten complicaciones ni tomen medidas extremas para tratar sus afecciones. 

Alegó que si el paciente evita exponerse al alérgeno y hacer actividades que empeoren un cuadro ya existente, puede recuperarse rápidamente y, si toma medicinas, tener una mejor respuesta ante el antihistamínico. 

“Si un paciente con asma limpia su casa, levanta el polvo y nota que tiene una obstrucción nasal, pero se sienta, descansa un rato y espera para retomar sus actividades, puede tomar un antihistamínico y no va a presentar ningún tipo de problema”, explicó. 

Señaló que, si por el contrario, la persona continúa con la limpieza y los síntomas progresan a estornudos frecuentes, obstrucción nasal severa, lagrimeo y falta de aire se convierte en un paciente que debe necesariamente acudir al médico.

En estos casos, el especialista recomienda que si hay un paciente alérgico en casa se debe pasar un coleto o trapo mojado antes de barrer el piso o quitar el polvo de las paredes. También se pueden prevenir las crisis alérgicas quitando la acumulación de telarañas y reparando filtraciones de las casas para evitar la humedad. También sugirió abrir puertas y ventanas periódicamente para que las casas se ventilen.

Foto: Pixabay

Casos severos 

El alergólogo detalló que en los casos de alergias que se complican con síntomas como insuficiencia respiratoria  deben estabilizarse con ayuda de un médico de atención primaria. Este debe remitir a una consulta especializada y solicitar una serie de estudios para identificar el origen de la alergia. 

Las alergias que producen lesiones eritematosas (enrojecimiento) que no se recuperan con antihistamínicos y que desarrollan un cuadro más generalizado con molestias en la garganta son casos que deben llevarse a una emergencia. 

Eso es señal de que se puede presentar un edema de glotis y ahí es cuando los alergólogos y los inmunólogos hacemos énfasis porque el paciente puede tener una reacción anafiláctica que le conduzca a un colapso respiratorio y a la muerte en cuestión de minutos”, advirtió.

Otros signos de alarma que se deben tomar en cuenta son la disnea constante (dificultad para respirar), la taquicardia (ritmo cardiaco acelerado) y la bradicardia (ritmo cardiaco muy lento). 

Estudios y tratamientos avanzados para las alergias 

Foto: Unsplash

Un método para que tratar las alergias sea mucho más eficiente es la realización de pruebas para especificar cual es el factor alérgeno que afecta a la persona. 

Uno de esos estudios se llama Prick test, se hace en la piel y mide los niveles de  sensibilidad del paciente a distintos alérgenos. Oswaldo Pérez aseguró que es una prueba costosa, pero que varios alergólogos en el país ya cuentan con ella en sus consultas.

“Aquí en Venezuela también tenemos laboratorios con estándares internacionales que hacen pruebas de anticuerpos en sangre”, agregó. 

Algunos de estos exámenes se pueden solicitar como IgE específica para aeroalergenos o IgE específica para alimentos.

El especialista señaló que en el país también hay disponibilidad de inmunoterapias o terapias con vacunas para tratar esas alergias. Sin embargo, expresó que esta debe ser una alternativa que solo se tome cuando el paciente no mejora a pesar del uso de antihistamínicos y medidas de prevención. 

Pérez hizo un llamado a la población a no restarle importancia a la aparición de las alergias. Alertó que en Caracas cada vez son más frecuentes las alergias por factores ambientales y que las personas suelen encerrarse en casa sin atención médica ni tratamiento, lo que puede dar pie a que los síntomas empeoren y afecten la rutina diaria. 

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