- La venezolana es reconocida por sus investigaciones para reciclar baterías de litio y por sus iniciativas sobre educación ambiental en países de Latinoamérica | Foto: EFE
La científica venezolana Yarivith González recibió el 10 de julio el Premio Internacional 2024 de la Fundación Princesa de Girona, en España, por la categoría de Investigación que por primera vez se dirige a talentos de Latinoamérica.
Este reconocimiento se lo llevó o se lo ganó por sus investigaciones para reciclar baterías de litio y por su labor de difundir la ciencia en escuelas de países latinoamericanos a través de iniciativas de educación ambiental.
La química es miembro activo y voluntaria de diferentes organizaciones no gubernamentales (ONG) que desarrollan trabajos sociales y ambientales en Latinoamérica y el Caribe.
Para esta edición de 2024 de los premios también fueron reconocidos la guatemalteca Susa Arrachea y los españoles Antonio Espinosa de los Monteros (emprendedor), Daniel Millor (arquitecto), Vicky Luengo (actriz) y Moisés Expósito-Alonso (biólogo y ecólogo).
Soluciones a problemas medioambientales
En entrevista para la agencia de noticias EFE el 7 de julio, la científica venezolana aseguró que América Latina y Europa, en especial España, deben compartir sus investigaciones científicas, ya que pueden aportar soluciones a problemas medioambientales comunes que serán más acuciantes en el futuro.
Qué hacer con las baterías de carros eléctricos, es parte de las soluciones en las que trabaja la Universidad Nacional de San Luis en Argentina, institución que es parte de la trayectoria de Gónzalez como científica.
El Laboratorio de Metalurgia Extractiva cuenta con un grupo de investigadores que ha patentado varias soluciones, dirigido por Jorge González y Lucía Barbosa, a través del Instituto de Investigación en Tecnología Química de esta universidad y del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas del país.
El laboratorio de la vida
La investigadora ahondó en que la sociedad necesita “mentes curiosas”, que vayan más adelante, al considerar que la tecnología todos los días está abarrotando y hacen falta ideas para que ese desarrollo sea sostenible.
Expresó que valora este premio, porque además de reconocer logros científicos, aprecia el trabajo de organizaciones no gubernamentales (ONG) en educación ambiental.
«Es la punta de lanza para invitar a las nuevas generaciones a que investiguen desde un punto de vista ambientalista a invitarlas a trabajar en una ciencia transferible a la sociedad que llegue a la gente desde un punto de vista más práctico, para solucionar problemas ambientales, acortar plazos ante situaciones que nos preocupan», mencionó.
González mencionó como ejemplo la labor desarrollada en Venezuela desde hace más de una década por organizaciones que van a las escuelas con prácticas que buscan animar a “curiosear” en la ciencia.