Los ataques isquémicos representan una de las principales causas de muerte y discapacidad, de acuerdo con la Clínica Mayo. Esta condición médica, que ocurre de manera súbita y puede dejar secuelas permanentes, está estrechamente vinculada a factores de riesgo como la hipertensión, la diabetes y las enfermedades cardíacas.
Un ataques isquémico, también conocido como ictus isquémico o accidente cerebrovascular isquémico, es un evento neurológico grave que ocurre cuando el flujo sanguíneo hacia una parte del cerebro se interrumpe u obstruye, el cual priva a las células cerebrales de oxígeno y nutrientes esenciales.
No obstante, la institución aclaró que cuando esta obstrucción es momentánea y no causa un daño permanente visible, se denomina ataque isquémico transitorio (AIT). En esos casos, los síntomas aparecen de forma imprevista pero suelen resolverse entre minutos u horas, sin dejar daños estructurales evidentes en imágenes cerebrales.
¿Cómo se produce un ataque isquémico?
La Clínica Mayo y la página web especializada en medicina MediLine Plus coincidieron en que los ataques isquémicos se originan por una obstrucción parcial o total de una arteria cerebral, lo que impide que la sangre llegue a una región del cerebro.
“El ataque isquémico es la forma más común de accidente cerebrovascular”, se lee en la página web de MediLine Plus.
A continuación, algunas de las causas más frecuentes de los ataques isquémicos:
–Trombosis local: ocurre cuando se forma un coágulo, también llamados trombos, en la propia arteria comprometida, generalmente sobre una placa de ateroma (depósito graso y colesterol) adherida a la pared arterial.
–Embolia: cuando un coágulo originado en otra parte del cuerpo se desplaza por el torrente sanguíneo hasta alojarse en una arteria cerebral más pequeña y obstruirla.
–Estenosis arterial progresiva: se trata del adelgazamiento crónico de vasos que disminuye el espacio de la arteria y favorece la formación de coágulos o que fragmentos de placas se desprendan.
Asimismo, indicaron que existen otras causas menos comunes como la disección de arterios (separación de capas de la pared arterial); la vasculitis (inflamación del vaso), los trastornos de la coagulación o una caída marcada de la presión arterial que comprometa el flujo cerebral.
¿Cuáles son los factores de riesgo y por qué ocurren?
La Clínica Mayo explicó que el riesgo de un ataque isquémico está asociado a condiciones médicas y hábitos de vida que favorecen el daño vascular o la formación de coágulos.
Por su parte, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) y el Instituto Nacional del Corazón, Pulmones y Sangre, ubicados en Estados Unidos, indicaron que entre los principales factores de riesgo se encuentran la presión arterial alta, colesterol elevado, diabetes, obesidad, sedentarismo, tabaquismo y enfermedades cardíacas (incluyendo fibrilación auricular).
Además, añadieron que hay factores como la edad avanzada, los antecedentes familiares y condiciones genéticas que predisponen a eventos vasculares.
En cuanto a los AIT, mencionaron que hasta un tercio de las personas en todo el mundo que los sufren pueden presentar un accidente cerebrovascular en el futuro, y muchos lo hacen dentro del primer año.
“Detectar y tratar factores de riesgo como hipertensión, dislipidemia, trastornos del ritmo cardíaco y hábitos dañinos es fundamental para prevenir un ataque isquémico”, concluyó Clínica Mayo.