Ana Corina Sosa, hija de María Corina Machado, recibió el Premio Nobel de la Paz en nombre de la líder opositora venezolana el miércoles 10 de diciembre en el Ayuntamiento de la ciudad de Oslo, Noruega.
La capital noruega concentra desde el inicio de la semana la atención internacional ante la inminente ceremonia del Premio Nobel de la Paz, que este año reconoce a María Corina Machado por su papel en la defensa de la democracia.
El Instituto Nobel confirmó el 10 de diciembre que Machado estará en Oslo, aunque no llegaría a la ceremonia de entrega del Premio Nobel de la Paz.
A la espera de la jornada del 10 de diciembre, varias figuras políticas y familiares llegaron a Oslo.
Entre los presentes está su madre, Corina Parisca, así como su hermana Clara Machado Parisca, quien reiteró que la intención de la líder opositora es participar en el acto. Asimismo, acudieron los hijos de María Corina Machado: Ricardo y Henrique Sosa.
El cantante venezolano Danny Ocean interpretó “Alma llanera” y “Venezuela” para dar inicio a la ceremonia del Premio Nobel de la Paz. El artista estuvo acompañado por música de piano.
Palabras del presidente del comité noruego del Nobel
Jørgen Watne Frydnes, presidente del Comité Noruego del Nobel, dio un discurso previo a la entrega del Premio Nobel de la Paz 2025, en el que resaltó algunos de los aspectos de la lucha democrática de Machado y del contexto político en Venezuela.
El político noruego habló sobre algunas denuncias de presuntas violaciones de derechos humanos en Venezuela. Comentó casos como el de Juan Requesens, exdiputado, y de Alfredo Díaz, exgobernador de Nueva Esparta, quien murió el 6 de diciembre tras un año de reclusión en El Helicoide (Caracas).
“Esta semana llegaron las noticias de su muerte. Otra vida desaparecida, otra víctima del régimen. Estas historias no son únicas, esta es Venezuela, es cómo el régimen trata a su propia gente”, expresó Watne Frydnes.

El presidente del comité noruego dijo que a través de la propaganda política, el gobierno de Maduro ha difundido un mensaje de odio hacia la oposición y hacia la figura de Machado. Comparó el caso de Venezuela con el de Nelson Mandela en Suráfrica, donde se le intentó responsabilizar por la violencia cometida por el Apartheid.
Luego de que se le entregó el premio a Ana Corina Sosa, se dio otro momento musical con la cantautora de folk noruego Vera Sonne.
Discurso de Ana Corina Sosa
Posteriormente, la hija de María Corina Machado dio un discurso en el que agradeció a las autoridades del comité noruego y los miembros de la realeza de ese país presentes en la ceremonia. En su intervención, que fue preparada por Machado, resumió la historia de Venezuela y de cómo se abrió camino a una República con derechos civiles iguales para todos.
“Construimos una democracia que se convirtió en la más estable de Latinoamérica con la libertad como una fuerza, pero incluso las democracias más fuertes se debilitan cuando sus ciudadanos olvidan que la libertad no es algo que debamos esperar, sino algo en lo que nos convertimos. Es una elección personal”, expresó Ana Corina Sosa.

Mencionó que la forma en la que se ha manejado la economía del país y los ingresos petroleros han sido unas de las grandes causas de la crisis venezolana. Por lo que señaló que se requiere de un arduo trabajo para la recuperación del país.
Sosa contó cómo fue el proceso de su madre para consolidarse como la candidata unitaria de la oposición para las elecciones presidenciales, mencionó cómo fue inhabilitada y las trabas que enfrentaron para conseguir a un candidato de reemplazo hasta que nombraron a Edmundo González.
Finalmente, explicó los pasos que se siguieron para el resguardo y posterior publicación de las actas electorales, las cuales le adjudicaban la victoria de las elecciones presidenciales de 2024 a González.
Sosa cerró el discurso escrito por Machado y recordó la importancia del mensaje de reunificación familiar, una de las consignas que se ha mantenido desde la campaña de las primarias opositoras en 2023.
Los presentes aplaudieron a la hija de la galardonada luego de las palabras y recibieron a la pianista venezolana Gabriela Montero, quien interpretó “Mi querencia” de Simón Díaz y el “Gloria al bravo pueblo”, himno nacional de Venezuela.

Además de su núcleo familiar, diversas figuras de la oposición venezolana se trasladaron a Noruega. Entre ellos, Edmundo González Urrutia, candidato presidencial en 2024 y actualmente exiliado en España, llegó este martes para estar presente en los actos oficiales vinculados al Nobel.
El exalcalde metropolitano Antonio Ledezma también forma parte de la delegación opositora que se encuentra en la capital noruega.
Presidentes latinoamericanos invitados por Machado
La ceremonia de entrega del Nobel comenzó a las 8:00 am hora de Venezuela y contó con la presencia de varios jefes de Estado latinoamericanos invitados.
Entre los mandatarios se encuentran el presidente de Panamá, José Raúl Mulino; el de Argentina, Javier Milei y el de Paraguay, Santiago Peña.
Tras la ceremonia, los cuatro presidentes serán recibidos en audiencia por el rey Harald V y sostendrán reuniones por separado con el primer ministro noruego, Jonas Gahr Støre.
Rueda de prensa cancelada y dificultades logísticas
El Instituto Nobel había confirmado que Machado tenía previsto ofrecer una rueda de prensa el 8 de diciembre, pero la comparecencia fue primero aplazada y luego cancelada.
La organización explicó que Machado enfrentaba “dificultades para salir de Venezuela”, en un país que actualmente atraviesa una fuerte crisis de conectividad aérea debido a la suspensión de operaciones de varias aerolíneas internacionales.
La propia opositora había asegurado días atrás al Instituto que pretendía viajar a Oslo, en lo que sería su primera aparición pública desde enero.
En ediciones previas, otros laureados del Nobel de la Paz han estado imposibilitados de recibir el galardón en persona, como el disidente chino Liu Xiaobo en 2010 o el activista bielorruso Ales Bialiatski en 2022, cuyos familiares o representantes asistieron en su nombre. En el caso de Machado, sus hijos están acreditados para participar en la ceremonia.
