Nicolás Maduro y Cilia Flores comparecieron el lunes 5 de enero ante un tribunal federal de EE UU. En la audiencia ambos se declararon inocentes, no solicitaron libertad bajo fianza y pidieron atención médica por posibles lesiones durante su detención y extracción de Venezuela.
Aunque se sabe que los funcionarios venezolanos son acusados de cargos como narcoterrorismo, conspiración y crímenes relacionados con armas, la acusación formal publicada por el Departamento de Justicia de EE UU contiene otros elementos clave.
El documento no solo los menciona a ellos, también acusa a otros funcionarios venezolanos y sugiere vínculos con organizaciones criminales.
“Abuso de poder y tráfico de drogas”
El documento alega que durante más de 25 años, los líderes políticos de Venezuela han abusado de su poder para “importar toneladas de cocaína a los Estados Unidos”. Nicolás Maduro y otros funcionarios “lideran una estructura de corrupción conocida como el Cártel de Los Soles”, nombre derivado de las insignias de sol en los uniformes de los altos militares venezolanos.
De acuerdo con la acusación, esta organización no operaría sola, sino que se asocia con grupos narcoterroristas y criminales como las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC, el ELN, el Cártel de Sinaloa, Los Zetas y el Tren de Aragua (TdA) .
Papel de Nicolás Maduro
La acusación señala a Maduro como el líder principal (“at the forefront”) de esta trama de corrupción. El Departamento de Justicia dividió sus actividades criminales en sus distintos cargos públicos:
EE UU asegura que, mientras era Ministro de Relaciones Exteriores (2006-2013), Maduro vendió pasaportes diplomáticos venezolanos a narcotraficantes para facilitar el movimiento de dinero relacionado con droga desde México hacia Venezuela bajo cobertura diplomática.
En ese periodo como canciller, Maduro presuntamente coordinaba la llegada de aviones privados cargados con dinero de la droga a la embajada de Venezuela en México bajo la apariencia de “misiones diplomáticas” para evitar la inspección policial .
El documento lo acusa de haber permitido durante su gestión como presidente que la corrupción y el narcotráfico aumentaran para su beneficio personal y político.
El documento menciona que Cilia Flores trabajó junto a él para “traficar cocaína utilizando escoltas militares armados”. Aclara que mucha de esa droga había sido previamente incautada por las autoridades venezolanas.
La acusación también asegura que Maduro usó “colectivos” para proteger las operaciones de narcotráfico.

Violencia, encubrimiento y terrorismo
A la expareja presidencial se le acusa de haber ordenado “secuestros, golpizas y asesinatos” contra quienes les debían dinero de la droga o socavaban sus operaciones, incluyendo “el asesinato de un jefe local de la droga en Caracas”.
El documento relata que luego de la incautación de 1,3 toneladas de cocaína en París, Francia, supuestamente enviadas desde Maiquetía en 2013, Maduro convocó una “reunión de emergencia para reprender” a sus socios por usar el aeropuerto principal y ordenó el arresto de oficiales militares menores para desviar la atención pública de su propia participación .
A Maduro se le acusa de tener alianzas terroristas por dar una bienvenida pública a los líderes de las FARC en Venezuela durante una conferencia de prensa.
Acusaciones directas contra Cilia Flores
El documento del Departamento de Justicia identifica a Cilia Flores como la «primera dama de facto» y expresidenta de la Asamblea Nacional. Es acusada de enriquecerse y facilitar el narcotráfico en el país:
La acusación dice que Flores “asistió en 2007 a una reunión donde aceptó cientos de miles de dólares en sobornos” para negociar una reunión entre un gran narcotraficante y el director de la Oficina Nacional Antidrogas de Venezuela en ese momento, Néstor Reverol Torres.
El narcotraficante mencionado habría pagado una cuota por cada vuelo de cocaína de aproximadamente 100 mil dólares para garantizar su paso seguro, y una parte de ese dinero era pagada a Cilia Flores.
Sobrinos de Cilia Flores
El documento menciona las reuniones grabadas de 2015 de Efraín Campo Flores y Franqui Francisco Flores de Freitas. Ellos habrían acordado “enviar cargamentos de cocaína desde el hangar presidencial” en Maiquetía.
La acusación sugiere que los sobrinos de Cilia Flores “buscaban recaudar 20 millones de dólares en droga para financiar la campaña de su tía para la Asamblea Nacional” a finales de 2015.
Los cargos formales

Conspiración de narcoterrorismo: Nicolás Maduro, Diosdado Cabello, Ramón Rodríguez Chacín (Cilia Flores no está nombrada en este cargo específico en el texto).
Conspiración para importación de cocaína: Nicolás Maduro, Cilia Flores, Diosdado Cabello, Ramón Rodríguez Chacín, Héctor “Niño” Guerrero.
Posesión de ametralladoras y dispositivos destructivos: Nicolás Maduro, Cilia Flores, Diosdado Cabello, Ramón Rodríguez Chacín, Héctor “Niño” Guerrero.
Conspiración para poseer ametralladoras: Nicolás Maduro, Cilia Flores Diosdado Cabello, Ramón Rodríguez Chacín, Héctor “Niño” Guerrero.
Demanda civil activa en EE UU también menciona a otros funcionarios
Una demanda civil activa en Estados Unidos también menciona a otros funcionarios del gobierno como presuntos responsables de delitos como “secuestros, torturas, narcotráfico y terrorismo de Estado”.
El caso, registrado bajo el número 25-cv-23652-DPG, fue interpuesto el 4 de enero de 2026 en el Tribunal del Distrito Sur de Florida (Miami Division). La denuncia señala además a Delcy Rodríguez, presidenta encargada de Venezuela; Jorge Rodríguez, presidente de la Asamblea Nacional; Diosdado Cabello, ministro de Interior Justicia y Paz; Vladimir Padrino López, ministro de Defensa; y Tarek WIlliam Saab, fiscal general de Venezuela.
La acción judicial es liderada por las firmas Mayer Brown LLP y Scale Law Partners LLC, especializadas en litigios internacionales de derechos humanos. Además invoca dos instrumentos severos del derecho federal norteamericano: la Ley Antiterrorista (ATA) y la Ley RICO (Racketeer Influenced and Corrupt Organizations Act), diseñada para perseguir grupos criminales organizados.
