El Ejército israelí anunció este sábado 28 de febrero la muerte de siete altos cargos del régimen iraní, incluyendo el ministro de Defensa, Aziz Nasirzadeh, y el comandante de la Guardia Revolucionaria, Mohamed Pakpur.
En una comparecencia por vídeo, el portavoz del Ejército, Defrie Effin, afirmó que también han muerto en los ataques de este sábado de Israel y Estados Unidos en Irán el secretario del Consejo de Defensa, Ali Shamjani, y dos figuras cercanas al líder supremo israní, Alí Jameneí: su asesor para Asuntos de Seguridad, Ali Shamjani, y el jefe de su Oficina, Mohamed Shirazi.
También fallecieron en los ataques el jefe de Inteligencia del Comando Jatem Alanbieh, Salah Asadi, y dos cargos de la organización de innovación en defensa SPND, Reza Mozafari y Hossein Jabal Amelian.
Effin no especificó la duración de la operación militar que lleva a cabo conjuntamente con EE UU contra Irán desde la mañana de este sábado, pero advirtió a la población civil de que se prepare para continuar actuando de acuerdo a las condiciones del estado de emergencia durante un tiempo indeterminado.
Preguntado sobre si el Ejército israelí considera atacar a los Hutíes de Yemen, el portavoz afirmó que la posibilidad no está descartada.
“Estamos acostumbrados a llevar a cabo guerras de múltiples frentes. Atacaremos Yemen de ser necesario”, indicó.
Ataque conjunto
Estados Unidos e Israel lanzaron en la mañana del sábado 28 de febrero un ataque contra objetivos en Teherán y otras ciudades en Irán. El país persa respondió hasta el momento con el lanzamiento de misiles hacia territorio israelí y bases militares estadounidenses en toda la región.

Tras días de tensión ante una operación que se vislumbraba inminente, a pesar del aparente progreso de las negociaciones en Ginebra entre iraníes y estadounidenses, los aliados ejecutaron finalmente la ofensiva el sábado. El Ministerio de Defensa israelí anunció el ataque a las 8:15 am (hora local). Pocos minutos después, las explosiones comenzaron a escucharse en Teherán y en otras ciudades del país.
El Ejército israelí, que inicialmente informó sobre un “ataque preventivo”, señaló posteriormente que dirigió la ofensiva contra “decenas de objetivos militares y la llevó a cabo como parte de una amplia operación conjunta y coordinada contra el régimen”. Israel bautizó su campaña militar como “Rugido de León” y Estados Unidos como “Furia Épica”, la cual busca acabar con “amenazas existenciales”, en el marco de una acción que el Ejército estadounidense coordinó tras meses de planificación.
Poco después de que sonasen las primeras explosiones de los ataques israelíes, los ciudadanos llenaron las calles del norte de Teherán con vehículos que bloquearon algunas arterias. Muchos padres acudieron a los colegios para recoger a sus hijos y se formaron colas en los cajeros automáticos para sacar efectivo.