Después de 54 años, la humanidad nuevamente apunta a la Luna como objetivo de la exploración espacial. Este miércoles 1° de abril de 2026, la nave Orión despegó del Centro Espacial Kennedy de Cabo Cañaveral, en Florida (Estados Unidos), para dar inicio a la misión Artemis II, la primera de su tipo con tripulación tras la Misión Apolo 17 de 1972.
Es el segundo lanzamiento que la Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio (NASA, por sus siglas en inglés) realiza con el Sistema de Lanzamiento Espacial (SLS) desarrollado en 2021. La nave Orión despegó sin retrasos, a pesar de que en las horas previas se reportaron algunas dificultades técnicas que fueron resueltas por los ingenieros sin complicaciones.
The hatch is now closed.
— NASA (@NASA) April 1, 2026
The Artemis II astronauts are now strapped into their seats and ready for launch. pic.twitter.com/NWSjgklep9
Alrededor de 10 minutos después del despegue, la cápsula Orión se desacopló del cohete SLS y salió de la atmósfera terrestre. Posteriormente, a los 20 minutos de iniciado el vuelo, el comandante de la misión, Reid Wiseman, se comunicó con la torre de control de la NASA para informar que todo operaba con normalidad. A partir de ahora, los tripulantes realizarán pruebas de seguridad en órbita terrestre antes de encender sus motores y dirigirse a la Luna.
La Misión Artemis II lleva a cuatro astronautas a un vuelo de 10 días alrededor de la órbita lunar. En su trayectoria estarán a 4.700 millas (unos 7.564 kilómetros) de la cara oculta de la Luna, siendo el punto más alejado de la Tierra en el que ha estado un ser humano. Igualmente, marca el inicio de las operaciones
Condiciones óptimas
Los tripulantes del Artemis II llegaron al Complejo de Lanzamiento 39 unas cuatro horas antes del despegue. El equipo está comandado por Reid Wiseman, con Victor Glover como piloto y los especialistas de misión Christina Koch y Jeremy Hansen. Se trata de unas de las misiones más diversas de la historia, con Glover y Koch como el primer afroamericano y la primera mujer respectivamente en viajar a la Luna. Igualmente, de un acuerdo con la Agencia Espacial Canadiense, Hansen es el primer no-estadounidense en tripular una misión lunar.
Antes de dirigirse a la plataforma, los astronautas se despidieron de sus familiares y se dirigieron a las cámaras haciendo un corazón con sus manos. Vestidos con sus trajes especiales de color naranja brillante, siguieron la tradición de «quemar la mala suerte» jugando a las cartas mientras esperaban para abordar la nave.
Mientras tanto, los ingenieros de la NASA resolvieron un par de desperfectos que surgieron durante la mañana. Un sensor mostraba que una batería del Sistema de Aborto de Lanzamiento (LAS) estaba más caliente de lo normal, mientras que el sistema de comunicaciones también mostró una leve avería. Sin embargo, para el inicio de la cuenta regresiva ya ambas fallas se habían solucionado, por lo que no hubo necesidad de retrasar el lanzamiento. Por el contrario, durante el transcurso de la tarde la NASA indicó que las probabilidades de buen clima subieron de 80 % a 90 %.