Cientos de feligreses participaron este miércoles 1° de abril en la procesión del Nazareno de San Pablo, la cual partió desde la plaza Diego Ibarra, cerca de la basílica Santa Teresa, en el centro de Caracas.
Previo al comienzo de la procesión, monseñor Raúl Biord Castillo, arzobispo de Caracas, presidió una misa en honor al Nazareno en la plaza Diego Ibarra.
Los fieles acompañaron la imagen del Nazareno en su recorrido por la ciudad, vestidos con prendas moradas, color que simboliza la penitencia y la preparación espiritual.
La figura del Nazareno estaba rodeada de 6.000 orquídeas moradas, la flor nacional de Venezuela, y de 600 flores amarillas, que fueron donadas por sus devotos hasta el lunes 30 de marzo.
La ruta por la que pasará El Limonero del Señor será la siguiente: plaza Diego Ibarra, Santa Teresa, la esquina de Cruz Verde, Cipreses, Miracielos, Reducto, Miranda, Puerto Escondido, avenida Oeste 8, San Pablo, Municipal, La Palma y Santa Teresa.
#EnDirecto | Así fue la salida del Nazareno de San Pablo tras finalizar la misa en la plaza Diego Ibarra, en el centro de Caracas, para iniciar su procesión. pic.twitter.com/eS3cXcNbnL
— El Diario (@eldiario) April 1, 2026
Durante la jornada, se celebraron misas en Caracas desde la medianoche hasta las 05:00 pm. La última tuvo lugar en la plaza Diego Ibarra, tras la cual se dio inicio a la procesión de cierre que recorrió varias zonas de la ciudad.
Más temprano, tras oficiar una de las misas, el cardenal Baltazar Porras llamó a luchar por quienes están «sufriendo ese tipo de torturas», en referencia a los presos políticos en Venezuela.
Además, instó a trabajar por la serenidad de los familiares de estos detenidos, según un video compartido en su cuenta de Instagram en declaraciones a periodistas.
En este contexto, llamó a “superar el odio” y “sanar heridas” en Venezuela, al tiempo que abogó por que los venezolanos tengan “todas las posibilidades de vivir en libertad”, de modo que pueda haber equidad.
Nazareno de San Pablo
Cada año, en Semana Santa, gran parte de los caraqueños se une a la tradicional procesión del Nazareno de San Pablo, que se realiza el Miércoles Santo, para agradecerle por los favores concedidos, pagar penitencias o hacer peticiones.
Esta celebración religiosa se originó en 1697, cuando la figura del Nazareno cobró relevancia al poner fin a una epidemia que afectó a la ciudad de Caracas.
De acuerdo con la historia, los feligreses trasladaban a imagen para pedirle que acabara con la peste; al llegar a la esquina de Miracielos, los creyentes relatan que la corona de espinas del Nazareno quedó enredada entre las ramas de un limonero, haciendo, ante los esfuerzos por liberarla, que varios limones cayeran al suelo.
La gente gritó “¡Milagro!, ¡Milagro!” cuando los frutos cayeron. Los fieles interpretaron lo ocurrido como una señal del cielo y se apresuraron a recoger los limones, cuyo jugo tomaron para curarse de la enfermedad.