La desesperación y el cansancio marcaron este domingo 28 de junio una nueva jornada de búsqueda de sobrevivientes en el estado La Guaira, donde familiares de personas desaparecidas protagonizaron momentos de tensión con funcionarios de seguridad al exigir una mayor participación en las labores de rescate tras los terremotos registrados el 24 de junio.
En el sector Tanaguarena, la periodista Maryorin Méndez documentó varios reclamos de familiares que permanecen en las zonas de derrumbe a la espera de noticias de sus seres queridos. En uno de los videos difundidos desde el lugar, un hombre pidió a los efectivos presentes que se sumaran a las labores para remover los escombros.
«¿Dónde están los uniformes? Tenemos que tener empatía por los demás. Quiero conseguir a mis hijos, vivos o muertos, pero los quiero conmigo. No me los van a tirar a una fosa común», expresó el hombre, visiblemente afectado por la incertidumbre sobre el paradero de sus familiares.
Los reclamos se repitieron en otros puntos de Tanaguarena, donde otro ciudadano cuestionó la actuación de los funcionarios y les pidió colaborar directamente en las tareas de rescate.
«Se necesita de ustedes. Para echarnos plomo y coñazo sí. Cuando están en La Fajardo son malotes; demuestren su fuerza aquí con un pico y una pala», manifestó.
Las escenas reflejan el ambiente de tensión que se vive en varias de las zonas más afectadas de La Guaira, donde familiares y vecinos permanecen junto a los equipos de rescate con la esperanza de encontrar personas con vida entre los escombros.
«La policía viene, toma un video, toma la foto y se van«
En Playa Grande, Leonela Delgado continúa buscando a su hijastro entre los escombros de un edificio desplomado. «Las personas que estaban con vida en el momento en que nosotros llegamos y los días siguientes ya no tenemos señales de ella. Igual, ojalá sí podamos recuperar a alguien todavía vivo, pero la verdad es que al pasar el tiempo la esperanza disminuye ¿no? también por la circunstancia en las que quedó la edificación», dijo a la agencia de noticias EFE.
Delgado denunció, como muchas personas de esta comunidad ubicada justo frente al mar, que no han tenido ayuda, salvo la que ha llegado de civiles, pequeños equipos de bomberos, Protección Civil y grupos rescatistas de Italia y Ecuador.
«La policía viene, toma un video, toma la foto y se van. Ahorita lo acaban de hacer y ese ha sido el factor recurrente desde que ocurrió el siniestro (…) todo ha sido de manera voluntaria, no ha sido ningún plan de contingencia que haya llevado a cabo ningún ente gubernamental», sostuvo.
Pero la falta de funcionarios en algunas zonas no es el único obstáculo. En Corales, Javier Erken, parte del grupo de 40 bomberos peruanos que llegó el pasado viernes a Venezuela, dijo a EFE que la temperatura incomoda las labores de búsqueda de sobrevivientes y recuperación de cuerpos.
“Lo que está diferenciando acá (en La Guaira), y nos está pegando muchísimo, es la temperatura. La temperatura complica las operaciones, primero por la deshidratación del personal; lo segundo es la descomposición rápida de los cadáveres”, subrayó Erken.
La agencia asegura que el olor a muerte es tan intenso en algunas partes que incluso se percibe con mascarillas, en un contexto de edificios colapsados, quemados, inhabitables y desalojados por la destrucción.
A medida que avanzan los días desde la tragedia, la incertidumbre sobre el destino de quienes permanecen desaparecidos ha incrementado la angustia y la frustración de la población, que continúa exigiendo mayores recursos para acelerar las labores de búsqueda.