Equipos de emergencia recomendaron evitar temporalmente el ingreso al Parque Nacional Waraira Repano (El Ávila) debido a las condiciones de riesgo que podrían presentarse en algunos sectores luego de los terremotos registrados el 24 de junio en Venezuela.
“Tras el reciente terremoto, la montaña también sufrió un impacto fuerte. Los deslizamientos que se ven a la distancia no son juego. Zonas como Galipán están afectadas y muchos senderos dejaron de ser seguros. Por favor, no hagas rutas por el momento», se lee en una publicación del Grupo Rescate Caracas.
La advertencia ocurre mientras organismos de rescate mantienen despliegues en distintas zonas afectadas por los terremotos, especialmente en el estado La Guaira, donde continúan las labores de atención, evaluación de daños y búsqueda de personas afectadas.
¿Por qué los senderos pueden representar un riesgo después de un terremoto?
Los movimientos sísmicos pueden modificar las condiciones del terreno en zonas montañosas, generando desprendimientos, grietas, deslizamientos o caída de material que pueden afectar caminos y senderos.
En espacios naturales con pendientes pronunciadas, como el Waraira Repano, estos cambios pueden aumentar el riesgo para visitantes, especialmente en áreas donde todavía no se han completado inspecciones técnicas.
Los equipos de emergencia pidieron a la población evitar ingresar a zonas donde puedan observarse señales de inestabilidad, como acumulación reciente de tierra o rocas, grietas en el terreno o desprendimientos.
Terremotos en Venezuela
El 24 de junio de 2026, Venezuela registró dos terremotos de magnitudes 7,2 y 7,5, los cuales tuvieron una diferencia de tiempo de 39 segundos.
Los movimientos telúricos provocaron afectaciones en la infraestructura, especialmente en zonas de La Guaira y Caracas, donde organismos de emergencia, ingenieros y equipos especializados realizaron inspecciones para determinar las condiciones de seguridad de las estructuras.
Tras el evento, autoridades y especialistas han recomendado mantener medidas preventivas mientras continúan las evaluaciones de viviendas, edificaciones públicas y espacios naturales que pudieron verse afectados por los movimientos del terreno.