La Cámara de la Construcción de La Guaira apoyará con la demolición de al menos 30 edificios

La mayoría de edificaciones están ubicadas en los sectores de Caraballeda y Playa Grande
Andreína Barreto Jové
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Mario Lieghio, presidente de la Cámara de la Construcción de La Guaira, informó el martes 11 de agosto que el gremio ayudará a demoler al menos 30 edificios en La Guaira, tras el doble terremoto que afectó a Venezuela el 24 de junio de 2026.

El arquitecto y especialista en sismoresistencia explicó que el plan de derribo prioritario se concentra principalmente en los sectores de Caraballeda y Playa Grande.

“Estamos hablando de 400 edificios que cayeron, aproximadamente mil edificios afectados, unos 30, 39 edificios que tienen que ser demolidos. Es una cantidad considerable, es una cantidad muy importante. El trabajo de la Cámara de la Construcción de La Guaira es sencillamente de apoyo”, explicó Lieghio en una entrevista para Unión Radio.

Para el presidente de la Cámara de la Construcción de La Guaira, esta labor representa uno de los “retos de ingeniería venezolana” más grandes en relación a la reconstrucción que se llevará a cabo en La Guaira.

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Algunas demoliciones se harán con explosivos y otras con máquinas

Lieghio destacó que, para llevarlo a cabo, se requieren de estudios precisos, cálculos en cuanto a la cantidad de explosivos y la expansión de lo que puede generar la explosión porque, según mencionó, no todos los casos ameritan explosivos y pueden ser demolidos con máquinas.

“La maquinaria está siendo movilizada a través de la Cámara de la Construcción Nacional y cancelada a través de mecanismos de acuerdo con la Corporación Andina de Fomento”, acotó.

Sumado a esto, el experto dijo que las labores buscan hacer respetar la propiedad privada “dentro de todo el plan que en definitiva es necesario” para la seguridad y la tranquilidad de la población que está alrededor de estas edificaciones.

“Nosotros lo que estamos tratando es apoyar las gestiones de las autoridades”, añadió.

Lieghio adelantó que la semana del 3 de agosto la Cámara de la Construcción firmó un acuerdo con la sociedad civil de Vargas, a través de una instancia que se llama las Redes de Sobrevivientes, donde participan diferentes cámaras regionales y Fedecámaras, donde acordaron que debían definir una fecha límite para el tema de la emergencia.

“Esa fecha tiene que ser producto de un estudio que se puede desarrollar para no repetir la experiencia de la tragedia de Vargas. Es necesario generar un plan maestro de desarrollo del Estado, en donde esté contemplada la construcción, por supuesto, de nuevas viviendas, la reorganización espacial de la ciudad, todo lo que comprende el hecho económico”, afirmó.

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Fase de demolición en La Guaira

El 20 de julio, el gobierno encargado de Delcy Rodríguez anunció el comienzo de la etapa de demolición de las edificaciones que fueron declaradas inhabitables tras las evaluaciones estructurales realizadas en las últimas semanas.

El mayor general Juan Sulbarán Quintero, Autoridad Única para la Contingencia y Emergencia Nacional, informó que autoridades civiles y militares sostuvieron una reunión de coordinación para definir las estrategias logísticas que permitirán ejecutar esta fase, así como el avance de las obras de recuperación.

La fase anunciada por las autoridades corresponde a las edificaciones que, luego de las inspecciones técnicas posteriores a los terremotos, fueron clasificadas como inhabitables o con daños que impiden su ocupación.

El proceso busca retirar estructuras que puedan representar un peligro y permitir el avance de las labores de recuperación en las zonas afectadas.

Desde los días posteriores a los terremotos, equipos técnicos realizaron inspecciones en viviendas, edificios y otras infraestructuras para determinar las condiciones de seguridad de los inmuebles afectados.

Estas evaluaciones incluyeron una clasificación mediante un sistema de semáforo que permite identificar el nivel de afectación de las viviendas: verde para aquellas que no presentan daños que impidan su uso; amarillo para inmuebles que requieren revisiones, reparaciones o seguimiento antes de ser ocupados con normalidad; y rojo para estructuras con daños severos que representan un riesgo y no deben ser habitadas hasta completar las evaluaciones correspondientes.

Andreína Barreto Jové
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