El Diario rechaza acusación de documental “La autopsia de una mentira” sobre supuesta coordinación entre medios

El audiovisual incluye al medio entre las plataformas que, según sostiene, actuaron de manera coordinada para difundir la narrativa de un supuesto abandono estatal tras los terremotos del 24 de junio
El Diario
9 Min de lectura

Conforme a los criterios de

El Diario rechazó la acusación presentada en el documental La autopsia de una mentira, transmitido por Venezolana de Televisión (VTV) y el Sistema Nacional de Medios Públicos, que señala al medio —junto con El Nacional, La Patilla, VPItv y EVTV Miami— de ser amplificadores de una supuesta coordinación para instalar la idea de que el Estado abandonó a las zonas afectadas por los terremotos del 24 de junio.

En el audiovisual, los medios son incluidos dentro de una categoría denominada “amplificadores”, junto con periodistas y comunicadores como Carla Angola, Orlando Avendaño, Eduardo Menoni, Víctor Amaya y Esteban Gervasi. El documental afirma que estos actores habrían llevado el mensaje con una “clara coordinación” y que su línea editorial habría sido el supuesto abandono del Estado ante la tragedia.

El documental no presenta en este segmento evidencia de una coordinación entre El Diario y los demás medios mencionados. La inclusión del medio se produce a partir de una supuesta coincidencia en sus coberturas, pero no se muestran comunicaciones, acuerdos editoriales, instrucciones compartidas ni otro elemento que permita establecer la existencia de una coordinación.

A través de sus redes sociales, El Diario respondió al ministro de Comunicación, Miguel Pérez Pirela, quien difundió el documental, y rechazó la acusación. “En ese documental acusas a varios medios de actuar de manera coordinada, una afirmación que es falsa. El Diario es un medio independiente, con políticas públicas de correcciones y aclaraciones, además de lineamientos éticos que rigen nuestro trabajo”, señaló el medio.

El Diario agregó que cualquier persona que considere que una información publicada contiene un error puede solicitar una revisión editorial y, si corresponde, su corrección o aclaración. El medio mantiene públicas sus políticas de buenas prácticas, que establecen procedimientos para verificar información, corregir errores y atender solicitudes de revisión de los lectores.

Una cobertura que comenzó desde las primeras horas

El documental sostiene como uno de sus argumentos centrales que medios y periodistas habrían contribuido de manera coordinada a construir un relato de abandono estatal durante la emergencia. Sin embargo, la cobertura de El Diario comenzó desde las primeras horas posteriores al doblete sísmico y estuvo orientada tanto a verificar la información que circulaba en redes sociales como a documentar lo que ocurría en las zonas afectadas.

El 24 de junio, el medio reportó los primeros daños registrados tras los terremotos, las interrupciones de servicios y los reportes preliminares provenientes de distintos sectores. También informó que todavía no existía un balance oficial consolidado de víctimas en su cobertura inicial del sismo en Venezuela.

Al día siguiente, un equipo de El Diario recorrió zonas afectadas y continuó el seguimiento de la emergencia. Paralelamente, el medio recibió reportes y denuncias de ciudadanos que se encontraban en los lugares afectados y que esperaban respuesta para la búsqueda de personas, el rescate y la remoción de escombros.

El equipo de El Diario documentó la situación en La Guaira y corroboró el colapso de edificaciones y la situación de los centros de salud en medio de la emergencia, como quedó registrado en su reporte desde la zona afectada.

La cobertura también registró el despliegue de organismos de emergencia, voluntarios, bomberos y organizaciones civiles. En días posteriores, El Diario documentó las labores de búsqueda y rescate realizadas por distintos equipos y las limitaciones que enfrentaron durante la emergencia.

La existencia de denuncias sobre demoras, dificultades o insuficiencias en la respuesta no implicaba afirmar que no existiera ninguna respuesta estatal. El trabajo periodístico consistió en recoger esas denuncias, contrastarlas y presentarlas junto con la información oficial y el despliegue observado en el terreno.

El Diario también verificó la desinformación

La cobertura del medio incluyó desde el comienzo un seguimiento específico de los contenidos falsos que comenzaron a circular después de los terremotos.

El 25 de junio, El Diario publicó una verificación sobre noticias falsas relacionadas con los terremotos, en la que identificó imágenes y videos descontextualizados, contenidos generados con inteligencia artificial y mensajes falsos que se difundían por redes sociales y WhatsApp.

Entre esos contenidos estaba un video presentado como una supuesta alerta de tsunami en La Guaira. El Diario verificó que el material correspondía en realidad a un tsunami ocurrido en Japón en 2011.

Antes de ello, el medio también había informado correctamente sobre el aviso preventivo emitido por el Sistema de Alerta de Tsunamis de EE UU para Puerto Rico y las Islas Vírgenes, una advertencia real que posteriormente fue cancelada, como explicó en su reporte sobre la alerta estadounidense.

La diferencia entre ambos hechos es fundamental: una cosa fue la alerta preventiva real emitida por autoridades estadounidenses y otra el contenido falso que posteriormente circuló atribuyéndole una alerta para las costas venezolanas.

Independencia y estándares editoriales

El Diario también recuerda que su trabajo está sujeto a políticas editoriales públicas. El medio declara su compromiso con el periodismo independiente, sin afiliaciones políticas, y establece como principios la veracidad, precisión, independencia, objetividad y transparencia.

Como parte de su adhesión a The Trust Project, El Diario publica información sobre sus métodos de trabajo, criterios editoriales, fuentes, estructura de propiedad y mecanismos para corregir errores. El medio explicó su incorporación a esta iniciativa en una publicación sobre su adhesión a The Trust Project.

La política de correcciones del medio establece que, cuando se detecta un error o una imprecisión que altera el sentido de una información, se debe publicar una corrección o aclaración y explicar el cambio. También permite que los lectores soliciten una revisión editorial y establece un canal específico para estas solicitudes. Estos mecanismos están disponibles en las políticas de buenas prácticas de El Diario.

Estos estándares permiten a los lectores conocer cómo se verifica, corrige y publica la información y forman parte del marco editorial con el que El Diario desarrolla su trabajo.

Una cobertura basada en hechos y testimonios

El documental “La autopsia de una mentira” presenta la circulación de rumores y contenidos falsos después de los terremotos como parte de una dinámica coordinada entre medios y periodistas. Sin embargo, la existencia de desinformación durante una emergencia y la cobertura periodística de las fallas, denuncias o dificultades de la respuesta estatal son fenómenos diferentes.

El Diario verificó contenidos falsos y publicó sus correspondientes desmentidos. Al mismo tiempo, cubrió desde el terreno las consecuencias del desastre, recogió testimonios de afectados y documentó las labores de rescate, así como las limitaciones que enfrentaron algunos equipos.

Informar sobre una respuesta estatal que existió no significa afirmar que esa respuesta fue suficiente. Del mismo modo, recoger testimonios de ciudadanos que reclamaban ayuda no constituye, por sí mismo, evidencia de una campaña coordinada entre medios.

La cobertura de El Diario también incluyó información sobre el despliegue de las autoridades y los organismos de emergencia, por lo que el registro periodístico no se limitó a una sola versión de los hechos.

El Diario sostiene que su cobertura estuvo guiada por sus estándares de verificación, independencia, transparencia y responsabilidad editorial, y no por una coordinación con otros medios para promover una determinada interpretación de la emergencia.

El Diario no tuvo que elegir entre verificar la desinformación y reportar las dificultades de la respuesta ante la emergencia, sino que hizo ambas cosas.

El Diario
9 Min de lectura