• Guaidó se convirtió en el rostro de la transición venezolana. La coalición de países y los ciudadanos lo apoyaron desde el 23 de enero cuando se juramentó como presidente encargado el país

“Juro asumir formalmente las competencias del Ejecutivo nacional como el presidente encargado de Venezuela para lograr el cese de usurpación, gobierno de transición y elecciones libres”. Con estas palabras Juan Guaidó se juramentó como presidente encargado de Venezuela. Este 23 de julio se cumplen seis meses del juramento que cambiaría el rumbo del país; sin embargo, el chavismo continúa en el poder.

Desde ese día se han manifestado diferentes muestras de apoyo al también presidente de la Asamblea Nacional: el reconocimiento de más de 50 países, el incremento de las sanciones a funcionarios del régimen de Nicolás Maduro, reuniones con diversos países para buscar una salida a la crisis y hasta la más reciente visita de Michelle Bachelet, alta comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos.

Gabriela Galíndez — El Diario de Caracas

Desde hace seis meses la oposición venezolana continúa la ruta trazada por quien encabeza la transición venezolana.

“La ruta perdió total vigencia porque lo que se ha definido como usurpación no ha cesado en seis meses, y además a Juan Guaidó le quedan cinco meses como presidente de la Asamblea Nacional”, indicó Daniel Varnagy, doctor en Ciencias Políticas, profesor y coordinador de la carrera de Economía en la Universidad Simón Bolívar.

Agregó que el lapso que le queda al Parlamento venezolano como único poder legítimo marca una imposibilidad práctica de concretar la receta.

El analista político Víctor Maldonado señaló que lo planteado por Guaidó es el resultado de haber invocado el artículo 233 de la Constitución, la cual denominó como “la ruta del coraje”.

Esta ruta es la decidida en el estatuto que rige la transición aprobada por la Asamblea Nacional y para el presidente interino es un mandato al que no puede renunciar”, dijo.

Agregó que lo que es conocido como el mantra de Guaidó (cese de usurpación, gobierno de transición y elecciones libres) es una secuencia de sentido común.

“Si la causa raíz de los problemas del país tienen que ver con el socialismo del siglo XXI encarnado en un régimen totalitario que no respeta derechos y garantías, que ha abandonado la función elemental de todo buen gobierno, pero que además es voraz en sus pretensiones de mantener y conservar el poder, es más que obvio que se necesita un cese del régimen para resolver los problemas de la nación. Ese es el primer paso, sacar del poder a quien ha usurpado y malversado el espíritu y propósito de la constitución”, explicó Maldonado.

Fuerza diplomática: el logro de Guaidó

El país atraviesa una situación política nunca antes vista, Nicolás Maduro y Juan Guaidó se declaran presidente de la República. El primero tiene de su lado las fuerzas militares, el segundo con el apoyo de la fuerza internacional. Existen dos parlamentos, uno reconocido como el único poder legítimo y otro considerado fraudulento debido al proceso de elección que tuvo, pero ¿cúal ha sido el mayor logro de la oposición venezolana durante estos seis meses?

Varnagy considera que desde que Guaidó tomó el liderazgo de la AN el poder que tiene en sus manos es el del lobby político en el ámbito internacional.

“Creo que ha sido exitoso el trabajo diplomático, desde el 23 de enero se logra articular una estrategia diplomática para buscar una manera de mejorar lo que está ocurriendo”, dijo Varnagy. Agregó que, a su juicio, la coalición de países ha perdido el entusiasmo y el interés en la propuesta de Guaidó, pero no disminuyen el apoyo.

El presidente Juan Guaidó durante su gira internacional con el mandatario ecuatoriano, Lenín Moreno. Foto: EFE

Victor Maldonado comentó que hay que diferenciar los logros por haber invocado el artículo 233 de lo que ha obtenido Guaidó.

Explicó que el Parlamento logró, gracias a las gestiones de Julio Borges, María Corina Machado y Antonio Ledezma, designar un presidente provisional y que fuera reconocido por más de 50 países. Mientras que a la gestión del mandatario interino se le tiene que reconocer la designación del representante de la Organización de Estados Americanos y el Banco Interamericano de Desarrollo y el control de los recursos y operaciones de Citgo.

“Ha ocurrido un despliegue del gobierno provisional, pero ha perdido consistencia en el logro de lo esencial: el cese de la usurpación, asumiendo que eso no es posible sin el respaldo activo de los países del continente. Para muestra la recalcitrancia en negar el debate alrededor del artículo 187 numeral 11, y lo tarde que ha reaccionado a la solicitud de reingresar el TIAR”, apuntó Maldonado.

¿Cambio de mecanismo?

Los ciudadanos consideran que el camino planteado ya no funciona debido a que la gestión de Maduro continúa en el poder. Los expertos consideran que deben cambiarse algunos puntos para lograr la restauración de la democracia en el país.

Maldonado explica que se debe definir un curso estratégico de acción que sea compatible con el objetivo central: el cese de la usurpación. “Evitar esa dirección bicéfala entre el presidente interino y el hombre fuerte de facto que es Leopoldo López, redefinir la coalición alrededor del compromiso con el curso estratégico de acción para lograr mayor coherencia y eficacia”.

Indicó que no se puede continuar con opciones “excluyentes sobre la mesa”, una práctica de negociación y diálogo que se niega en el discurso pero que se ratifica segundos después.

Daniel Varnagy afirmó que la oposición tiene poco o nada que hacer en lo que queda de año. “Realmente lo que hay es una presión entre Estados Unidos y Rusia para resolver el destino de esta zona del mundo, son negociaciones de ámbito internacional lo que van a definir si el sistema encabezado por Maduro va a continuar”.

Agregó que en Venezuela se tiene que construir nuevas instituciones democráticas. “Hay que demostrar que se aprendió que las democracias se construyen a través de instituciones, si no se demuestra eso no habrá nada que hacer”.

El país se encuentran en una de las mayores crisis humanitarias, miles de venezolanos han huido del territorio en busca de un mejor futuro. Mientras que los que siguen enfrentando la situación esperan los resultados adecuados. Los expertos aseguran que la política es el espacio donde todo es posible, pero la oposición ha perdido mucho tiempo.

“El régimen tiene 20 años usando el mecanismo del diálogo para ganar tiempo y sacarle provecho valido para domesticar a las oposiciones. El régimen juega a sangre fría”, sentenció Maldonado.

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