• Daniel Rivillo, lateral del elenco negriazul, contó para El Diario de Caracas las adversidades que ha superado su equipo por la crisis del sistema eléctrico

Mientras los prolongados bajones de luz apagan de manera constante los ánimos de los habitantes de Zulia, uno de los estados de Venezuela más afectados por la crisis eléctrica que padece el país, un equipo de fútbol se encargó de disipar por un rato la oscuridad en la región y brindarle una pequeña alegría.

Con gallardía, resistencia y ganas de romper los pronósticos, Zulia Fútbol Club consiguió el pase a los cuartos de final de la Copa Sudamericana, luego de superar la eliminatoria ante Sporting Cristal, de Perú, con marcador global de 4–4.

En el compromiso de ida, el conjunto que dirige Francesco Stifano se impuso 1–0 en el estadio “Pachencho” Romero de Maracaibo con gol de Frank Feltscher. Para la vuelta, perdió 3–2 de manera dramática en Lima, pero concretó su clasificación al haber marcado en condición de visitante.

El estado Zulia ha sufrido mucho, no tiene la culpa de todo lo que está sucediendo. Es una alegría no solo para el pueblo zuliano, sino también para toda Venezuela, porque hace poco hubo otro apagón general”, declaró Daniel Rivillo, jugador del Zulia FC, en exclusiva para El Diario de Caracas.
Daniel Rivillo Zulia
Daniel Rivillo previo a un compromiso del Zulia FC | Foto: danielrivillo3

Quizá no se trata de una instancia extraordinaria para otras instituciones del continente. Sin embargo, es un hecho inédito para el país, puesto que por primera vez en la historia un combinado venezolano inscribió su nombre entre los mejores ocho de la Copa Sudamericana. Lo más lejos que había llegado un representante del país fueron Deportivo La Guaira (2016) y Caracas Fútbol Club (2018) a los octavos de final.

“Hay días en los que hasta uno ni come bien ni descansa bien. Nos ha tocado a todos. Por eso uno valora lo que hace cada compañero en cancha y nos sentimos orgullosos de todo lo que hemos logrado contra esta situación. Es para admirar”, comentó Rivillo, de 22 años de edad.

El Zulia FC es un ejemplo de persistencia. En el partido de ida de la primera fase del torneo, aguantó 54 remates de Nacional Potosí en la altura de Bolivia, sin recibir goles, y se llevó la victoria por la mínima con solo dos remates al arco. En la vuelta, luego de caer 0–1 en Maracaibo, obtuvo la clasificación en los penales.

En la segunda ronda, derrotó 2–1 en la ida a Palestino, de Chile, en el “Pachencho” Romero con doblete del hondureño Brayan Moya. En la vuelta, dejó el arco imbatido, a pesar de que recibió 32 remates, y un penal de Evelio Hernández selló el boleto a octavos de final.

Hacia adelante pese a las adversidades

Una serie de obstáculos ha tenido que superar el equipo negriazul para trascender. Rivillo contó que el estado Zulia no solo tiene problemas con la luz, también con el agua y el gas. “Por ejemplo, los apagones causan que se dañen los electrodomésticos. Uno no puede comprar carne o pollo porque si se va la luz se te puede dañar la comida. Es todo un tema”, agregó Rivillo.

En marzo de este año, mientras Venezuela estaba inmersa en la oscuridad por un apagón nacional, la Federación Venezolana de Fútbol (FVF) y la Liga Futve ordenaron que se desarrollara la séptima fecha del Torneo Apertura, en la que el Zulia FC y el Caracas FC se negaron a jugar por la falla del suministro eléctrico.

Cuando sonó el pitazo inicial en el “Pachencho” Romero, en lugar de jugar, los futbolistas de ambos clubes permanecieron inmóviles en el terreno de juego como medida de protesta. “Ese fue el único intento que tuvimos para pronunciarnos”, recordó el lateral derecho.

Como consecuencia, el Consejo de Honor de la FVF multó con 360.000 bolívares a los dos conjuntos y el 0–0 quedó sin efecto, no se asignaron los puntos. También sancionó individualmente a Leo Morales y Rubert Quijada, capitanes del Zulia y del Caracas, respectivamente, con Bs 30.000 y un encuentro de suspensión.

Quijada se mostró indignado por la “inaceptable, irrespetuosa y muy lamentable” forma en la que la FVF se dirigió a los futbolistas. En un comunicado, expresó que las condiciones no estaban dadas para disputar el partido. “Basta ya de tanto atropello e indolencia. No olviden que, antes de ser futbolistas profesionales, somos seres humanos”, manifestó.

Zulia Fc y Caracas FC boicotearon el partido de la fecha 11 | Foto: Prensa Caracas FC

Independientemente de que la emergencia eléctrica se mantuvo por varias semanas, el resto de los elencos tuvieron que cumplir con la agenda impuesta por la FVF y la Liga Futve. En la fecha 11 de aquel Apertura, Estudiantes de Caracas jugó en casa de Academia Puerto Cabello, en Carabobo, sin luz ni agua en los camerinos.

Dani De Oliveira, entrenador de Estudiantes, denunció en las redes sociales que, aparte del calor y la humedad del recinto, el tamaño del camerino no permitía el ingreso de toda la plantilla. Además, los jugadores tuvieron que usar las duchas de la piscina de un hotel en Puerto Cabello.

Caracas FC vivió un hecho parecido en la misma jornada. Los “Rojos del Ávila” tuvieron que alistarse en el pasillo adyacente a los vestidores del Estadio José Antonio Anzoátegui, debido a que se encontraron con un camerino a oscuras y sin agua.

Semanas más tarde se filtró en Twitter una foto en la que se ve a varios jugadores del Zulia FC aseándose en condiciones completamente inaceptables para un elenco que conforma la primera división del balompié nacional. Aunque Frank Feltscher aclaró que se trataba de un “momento divertido” con sus compañeros.

“Lo que muestra la foto no es el día a día del equipo, porque este club se esfuerza por brindarnos las condiciones más óptimas en nuestro centro de entrenamiento para cada partido que disputamos, asegurándonos la mejor preparación y el trato que nos dan como jugadores profesionales”, publicó el delantero vinotinto en una historia de Instagram.

Jugadores del Zulia FC durante el primer apagón nacional | Foto: @feltscher

Rivillo con problemas de visado

Otro inconveniente que pasó el combinado de negro y azul fue la “sorpresiva y continua indiferencia” que, en un principio, mostró la cancillería de Perú en cuanto a la emisión de visados para los jugadores y el cuerpo técnico de la plantilla de cara al compromiso que disputó en Lima ante Sporting Cristal.

Luego de tener una política a puertas abiertas, ahora Perú exige visa para permitir el ingreso de migrantes venezolanos que huyen de Venezuela. En este sentido, Zulia FC tuvo que solicitarle en un comunicado a las autoridades diplomáticas peruanas y a la Conmebol que tomaran cartas en el asunto; de lo contrario, perderían la oportunidad de competir.

El ministerio de Relaciones Exteriores de Perú respondió a la entidad zuliana que no había recibido ninguna solicitud “por lo canales regulares”. A una semana del compromiso, el elenco occidental informó que el visado fue aprobado para que sus jugadores y cuerpo técnico pudieran viajar hacia Lima.

No es que seamos la oveja negra del fútbol venezolano, pero hemos tenido muchos problemas. Aparte del visado, no nos quisieron dar entradas a nuestros familiares y amigos. Son temas que se nos escapan completamente de las manos, lo importante es que hemos sabido afrontarlos. Yo creo que esa es una motivación extra para nosotros, porque nos ha hecho más fuertes y nos ha unido como grupo”, expresó Rivillo.

Zulia FC: 14 años de historia

El Zulia FC se ha convertido en una de las organizaciones más prestigiosas del balompié nacional. Desde su fundación, en 2005, evolucionó de manera inmediata: se tituló campeón de tercera división en la temporada 2006/2007, subió a la segunda categoría para el período 2007/2008 y en la siguiente campaña ascendió a la primera división.

Luego de estar al filo del descenso, en la zafra 2013/2014, una nueva directiva, encabezada por César Farías — ex seleccionador de la Vinotinto — tomó las riendas del club, que actualmente cuenta con un palmarés importante: un Torneo Clausura, dos Copa Venezuela y dos participaciones en certámenes internacionales (Copa Libertadores y Copa Sudamericana, respectivamente).

Es por esto que Daniel Rivillo se siente orgulloso de la institución en la que debutó como profesional en 2016: “El trabajo que venimos haciendo se ha mejorado. También hay motivos para sonreír. Me siento orgulloso del grupo, porque no cualquiera aguanta lo que está pasando en el país; mucho menos lo del estado Zulia”.

Más allá de las adversidades, los dirigidos por Francesco Stifano quieren seguir haciendo historia para Venezuela. Su próximo reto continental será ante Colón, de Argentina, con el objetivo de clasificar a las semifinales de la Copa Sudamericana y volver a dejar el nombre del país en alto.

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