• El candidato opositor a Mauricio Macri aún no aclara cuáles serán las medidas económicas que tomará en caso de ganar la elección presidencial del 27 de octubre, en las cuales parte como favorito

A falta de dos semanas para las elecciones presidenciales en Argentina, el panorama económico sigue siendo caótico. Lejos de dar claridad de cara al futuro, el candidato opositor y líder en las pasadas elecciones primarias del pasado 11 de agosto, Alberto Fernández, aún no dilucida quiénes estarían al frente de su equipo financiero ni qué medidas aplicaría para revertir la crisis económica en la cual está inmerso el país.

Con una inflación de 34% para este año y una tasa de disminución del Producto Interno Bruto (PIB) de 2,6%, de acuerdo con proyecciones del Ministerio de Economía, Argentina cerrará el año como una de las peores economías del continente, después de Venezuela. Las cifras negativas se producen, además, en un contexto político inédito. Sin ser presidente, las opiniones y hechos en relación con Fernández ya repercuten en la economía local. Los mercados ya asumen su victoria frente el presidente Mauricio Macri, a quien derrotó ampliamente en las primarias.

Un día después de la victoria peronista en agosto, el peso argentino se devaluó 25%. El riesgo país de JP Morgan subió 5 unidades a 877 puntos básicos y la bolsa de Buenos Aires se desplomó 37%. Los mercados argentinos no registraban una caída semejante desde la grave crisis económica de finales de 2001. Aunque los mercados piden al candidato opositor que se pronuncie sobre sus medidas, el candidato sigue reticente y señala al presidente Macri como el único responsable de la situación económica.

Si bien las promesas abundan, aún se desconoce cómo Fernández planea llevarlas a cabo. El candidato propone, entre otras cosas, la necesidad de implementar un plan para impulsar rápidamente el consumo, “poner dinero en el bolsillo de la gente”, mantener el equilibrio fiscal, “generar una competencia que se fue perdiendo en época de Cristina Kirchner (su candidata a vicepresidente), y se profundizó en época de Macri”.

Entre algunos de los nombres que suenan para asumir la cartera económica figuran Guillermo Nielsen, Matías Kulfas, Cecilia Todesca, Emmanuel Álvarez Agis y Miguel Peirano, todos asesores del candidato presidencial. Incluso Fernández estaría pensando en incorporar a Roberto Lavagna, otro de los candidatos a presidente, algo que le podría asegurar mayor apoyo electoral de ser necesario en una segunda vuelta.

El modelo portugués

En su reciente visita a Europa, el líder del Frente para Todos aseguró que su modelo más cercano es el del “milagro portugués”, en referencia a las medidas que ejecutó en Portugal el primer ministro luso, Antonio Costa, para salir de la crisis que inició en el año 2011.

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El candidato del Frente de Todos junto al primer Ministro de Portugal | Foto: Clarín

Las cifras de recuperación de Portugal están a la vista. El año pasado la economía creció al 2,1%, muy por encima de 1,8%, lo que promedia la Eurozona, mientras que en lo peor de la crisis de 2011 el desempleo llegó a 18% y ahora se encuentra en 7%. El socialista Costa aumentó el salario mínimo y disminuyó la edad de las jubilaciones. Sin embargo, Fernández ignoró las medidas de austeridad que debió tomar el país europeo para llegar a la estabilidad que alardea hoy.

En el año que inició la crisis portuguesa, el conservador Pedro Passos Coelho llegó al poder con una serie de medidas duras. En los años siguientes, hasta 2014, congeló el salario mínimo, recortó hasta 25% algunos sueldos públicos, suspendió jubilaciones anticipadas, amplió la semana laboral de 35 a 40 horas, parte del Servicio Nacional de Salud fue desmontado, los transportes públicos fueron privatizados, entre otras medidas de shock. Además, el país fue una de las naciones que cumplió fielmente el acuerdo de rescate con la Troika (tríada formada por la Comisión Europea, el Banco Central Europeo y el Fondo Monetario Internacional).

Ninguna de las medidas de Coelho se corresponde con los planes de Fernández en Argentina. De hecho, está más cerca de las medidas de Macri para salir de la crisis que dejó el gobierno kirchnerista. El candidato a la presidencia propone seguir incrementando las tarifas de los servicios públicos, pero a menor medida que como lo ha hecho Macri. Además, plantea la renegociación “dura” del acuerdo que suscribió el gobierno con el FMI.

En cuanto al salario, el kirchnerista plantea un incremento consensuado con diversos grupos de la sociedad como los sindicatos. “Tenemos que ponernos de acuerdo entre todos los sectores para que, durante 180 días, podamos recomponer salarios sin que eso implique un aumento en la inflación”.

Además, durante la crisis en Portugal, la Unión Europea restringió al país la devaluación de su moneda. Caso diferente al de Argentina, donde la moneda local equivale a 65 pesos por dólar. Durante la época “K”, el peronismo optó por el control cambiario y un tipo de cambio fijo, algo que desde el entorno de Fernández descartan parcialmente.

¿A quién le creen los mercados?

La lista que acompaña a Fernández aglomera a distintas alas del peronismo en el Frente para Todos. Entre ellas, la más importante y radical, la conformada por el kirchnerismo. Si bien esto ha garantizado la conquista del voto de izquierda y de las confluencias opositoras al gobierno de Macri, también genera las discrepancias en materia económica. Mientras que Fernández se propone como más conservador, sus allegados son el reflejo del socialismo del siglo XXI.

Máximo Kirchner, uno de los artífices de la unidad opositora, ya amenazó con no pagar la deuda con el FMI. En un mitin con sus seguidores, el también hijo de Néstor y Cristina Kirchner, amenazó con la posibilidad de no pagar la deuda con el FMI.

“Quiero consultarles a ustedes, hacerles una pregunta: A costa del hambre de los argentinos y las argentinas, a costa de una menor calidad de educación y salud pública: ¿hay que pagar al Fondo Monetario? ¿Sí o no?”, preguntó Máximo a la audiencia, quienes respondieron con un “no” al unísono. Tiempo después Fernández declaró que el país sí cumplirá con sus compromisos, pero que debían ser renegociados.

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Para Máximo Kirchner: “El FMI va a tener que hacerse responsable de cómo prestaron la plata” | Foto: Impacto

Algo similar ocurrió cuando Juan Grabois, titular de la Confederación de Trabajadores de la Economía Popular (CTEP) y aliado de la fórmula opositora, propuso la expropiación de 50 mil parcelas para entregárselas en propiedad a pequeños productores. Poco tiempo después, el dirigente trató deslindar de su iniciativa a Fernández, al asegurar que la propuesta no representa a la formación que lidera.

Todas estas discrepancias dentro de la fuerza −casi− ganadora de las elecciones presidenciales, más la falta de planes económicos futuros y la falta de controles del gobierno de Macri, hacen que el FMI se esté planteando no desembolsar los 5.400 millones de dólares que Argentina esperaba para final de este año, de acuerdo con fuentes de la agencia Bloomberg News.

“Las complejas condiciones del mercado y la incertidumbre política en el futuro hacen que la situación sea aún más difícil”, comentó el vocero del FMI Gerry Rice.

Será el próximo 27 de octubre cuando los mercados nacionales e internacionales conozcan si Alberto Fernández será el encargado de dirigir las riendas de Argentina y dilucidar su plan económico. Entre tanto, los números negativos y la incertidumbre seguirán rigiendo en el país.

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