• Bañistas y pescadores de Bahía de Cata y Choroní denunciaron la presencia de un líquido negro en las costas. Si bien las autoridades cerraron las playas, especialistas consultados por El Diario explicaron que Pdvsa no toma las medidas necesarias para evitar este tipo de sucesos

Luego de que el 20 de septiembre turistas de Bahía de Cata, en Ocumare de la Costa, notasen la presencia de un líquido espeso negro que teñía la superficie marina y dejase manchas en la arena, han circulado diversas hipótesis ante la ausencia de información oficial.

‘’Manchas negras en la arena con olor a gasoil y algo grasosas’’ fue la versión que al día siguiente dio Carmen Cannata, autoridad única del Ambiente de la entidad para referirse al hecho. Negó, además, que lo ocurrido en esa playa estuviese relacionado con un derrame petrolero. Luego de cuatro días, el acceso a Cata continúa cerrado por parte de la Guardia Nacional (GN).

La funcionaria se encontraba en la playa en compañía de efectivos militares, guardacostas y trabajadores del Ministerio para Ecosocialismo (Minec) recogiendo desechos de plástico en el marco de un operativo que se había anunciado previamente a propósito del Día Mundial de las Playas.

Ese mismo sábado, visitantes reportaron la presencia de manchas similares en Tuja, una de las playas adyacentes a Puerto Colombia en la población de Choroní. El olor a combustible fósil fue un denominador común que se registró en ambos sectores de las costas aragüeñas.

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Manchas en Bahía de Cata. Foto: @MariMagallanesC

Durante su recorrido, Cannata expresó que se desconocía el origen de dichas manchas y descartó que el derrame de desechos petroleros registrado el 18 de septiembre en las playas de El Palito, en Puerto Cabello, estado Carabobo, tuviera que ver con la presencia de residuos color negro en Aragua.

Las intensas lluvias que se han registrado desde la semana pasada en varias zonas del país hicieron que las piscinas de afluentes de El Palito se desbordaran afectando las playas cercanas. Habitantes de la zona notaron la presencia de un fuerte olor a combustible en toda el área, lo que obligó a muchos a abandonar las zonas costeras.

En entrevista para El Diario, el diputado a la Asamblea Nacional (AN), Carlos Lozano, comentó que el presunto derrame petrolero que se registró en Cata y Tuja muy difícilmente tuvo que ver con la situación ocurrida en El Palito precisamente por la dirección de las corrientes marinas, que van desde el litoral de Vargas hasta las costas de Falcón, es decir, del oriente al occidente del país.

Sin embargo, el parlamentario señala que ante la ausencia de comunicaciones oficiales se especula que los derrames petroleros “son producto de la negligencia de las refinadoras o de algún muelle de almacenamiento que está vertiendo al mar esta cantidad de hidrocarburos”.

“Todo esto no es sino el resultado de años de negligencia acumulada a corrupción, el aplastamiento de la meritocracia, el apoderamiento de los bienes del tesoro de la nación y, en particular, de las refinerías y centros de almacenamiento de combustibles”, manifestó.

En compañía del parlamentario Luis Eduardo Parra, que integra la Comisión de Ambiente del Legislativo, Lozano solicitó “por escrito y bajo oficio” que se interpele a los gerentes de la termoeléctrica Planta Centro y de la refinería de El Palito. Adelantó que también pedirá una interpelación para la directiva de Petróleos de Venezuela S.A. (PDVSA) por los recientes desechos de hidrocarburos que accidentalmente se han vertido al mar.

La situación presentada en las costas de Aragua y Falcón afecta a quienes hacen vida allí, eso incluye a pescadores, prestadores de servicios turísticos y temporadistas. ‘’Nadie puede poner un pie la playa porque salen cubiertos con solventes de hidrocarburos. El hedor es insoportable y el impacto ambiental gravísimo’’.

“Todos los pescadores con los que yo he conversado tienen los (botes) peñeros manchados de petróleo, así como las redes para pescar. Todos se quejan. La angustia y el reclamo de ellos es que el gobierno no los está amparando, no los está apoyando”, afirmó Lozano durante la entrevista.

Consecuencias nocivas

Pese a la preocupación que generó el supuesto derrame petrolero, pescadores de la zona insisten en negar que se trate de un hecho alarmante. A través de un audio atribuido a Israel Sosa, integrante del Consejo de Pescadores de Choroní, se especuló que una de las posibles causas de las manchas negras se debió al lavado de un barco en alta mar. “Dejen la alarma. Acuérdense de que nosotros vivimos del turismo y de la pesca”, afirmó. “Dejen el chisme, no rieguen tanto esa vaina que eso nos perjudica”, dijo.

Sin embargo, en otra nota de voz el dirigente reconoció que los pescadores de Choroní informaron que las redes se encontraban impregnadas de petróleo. “Pero la mancha (negra) va es subiendo, viene de Puerto Cabello, ya por esa zona pasó. Va de Puerto Cabello hacia La Guaira”, se escucha en otra de las partes del audio.

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Las redes de los pescadores de Choroní | Foto Cortesía

El biólogo pesquero Juan José Cárdenas explicó para El Diario que sería un “grave error” no alertar a la ciudadanía de la problemática debido a las consecuencias que esto acarrea. El especialista aseveró que, dependiendo de la gravedad, este tipo de derrames afecta de distintas formas a los organismos vivos del mar, e incluso a las personas que consuman animales de estas zonas.

“En caso de tratarse de petróleo, lo primero que ocurre es que se adhiere a la piel de los animales y eso causa alteraciones en sus funciones vitales. En el caso de los peces y de las aves, la contaminación puede ser de grado subletal, es decir, que el animal no se muere inmediatamente, pero sufren una afectación seria que puede causar daños posteriores y la muerte. En el caso de organismos más pequeños como los moluscos, la afectación directa por contacto puede ser letal de manera inmediata porque el animal termina asfixiándose cuando el petróleo entra en contacto con el tejido respiratorio”, argumentó.

Otro tipo de impacto, dijo Cárdenas, es de forma indirecta, cuando el hidrocarburo forma una capa superficial que impide el intercambio de gases del agua con la atmósfera, lo que genera falta de oxígeno. Esto, a su vez, podría generar la muerte del plancton, la intoxicación de los peces que lo consumen y la acumulación de hidrocarburos en los tejidos de esos animales, que al ser el alimento de otros, incluso de los humanos, también puede tener efectos tóxicos.

“El tamaño de la afectación es proporcionalmente directa al tamaño del derrame. En el caso de los combustibles, si hay derrames de gasolina, normalmente el efecto es más efímero; esos son compuestos que se evaporan con el calor del sol más rápidamente que los hidrocarburos”, aclaró.

Para el biólogo pesquero, el Estado debe supervisar y vigilar la calidad del agua para tomar las medidas que correspondan y así evitar daños a los bañistas y a la intoxicación de las especies. “Si no lo atendemos de la manera debida, va a ocasionar muchos impactos y mucho daño no solamente al sistema natural, sino a la economía de la región”, sentenció.

Derrames petroleros y negligencia estatal

La mañana del pasado 23 de julio, en plena temporada vacacional, un espeso manto negro cubrió varios kilómetros de la playa de Palmasola ubicada en el municipio Juan José Mora del estado Carabobo. De acuerdo con Lozano, el hecho se debió al colapso de la turbina 6 de la termoeléctrica Planta Centro debido a un apagón. Esto hizo que una gran cantidad de gasoil se vertiera al mar.

Pese a que el día siguiente efectivos de Ecosocialismo iniciaron labores de saneamiento del área, el diputado dijo que los desechos fueron enterrados en la orilla de la playa. El derrame de este combustible también afectó las costas de los estados Falcón y Yaracuy.

Este desastre ambiental, dice Lozano, afectó la flora y fauna presente en el lugar y golpeó fuertemente la economía de Palmasola, que depende prácticamente de la actividad turística.

En julio de 2018 se registraron dos derrames petroleros que pudieron haber provocado el equivalente a 11 mil barriles de crudo hacia el río Guarapiche en el estado Monagas y cerca de las costas del Golfo de Paria. Como siempre, la ausencia de información oficial sobre la magnitud del hecho fue confusa.

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Derrame en río Guarapiche en 2018 | Foto Banca y Negocio

Seis años antes, en ese mismo río, ocurrió un accidente similar. Autoridades del Estado informaron que el derrame petrolero se había extendido por 75 kilómetros y que 95% pudo ser recogido. Días después, se conoció que ese desastre ambiental no se atendió durante las primeras 21 horas de lo ocurrido porque los trabajadores de Petróleos de Venezuela (Pdvsa) debieron asistir a un evento oficialista.

De acuerdo con un boletín de la Red de Sociedades Científicas Médicas, citado por Mongabay, ese hecho se trató de “el mayor derrame petrolero en agua dulce en la historia a escala mundial, con una cantidad estimada de 64.000 a 120.000 barriles esparcidos”.

En 2017 se produjo un derrame petrolero en Trinidad y Tobago, específicamente en Boca de Dragón. El movimiento de las corrientes marinas hizo que dicho líquido afectara zonas en la Península de Paria en Sucre, Los Roques en Falcón, así como Nueva Esparta. El hecho afectó también a Aruba y Curazao.

Alejandro Aguilera, Secretario General del Movimiento Ecológico de Venezuela (Movev) explicó para El Diario que la estatal petrolera pasó de tener planes preventivos hace algunos años, a tener solo estrategias correctivas para aplicar una vez que ocurren los derrames.

“En la mayoría de los casos, los derrames de petróleo han sido por dejadez o por desidia de la industria petrolera. Ahí es cuando el Ministerio Público y todo lo que es el gobierno nacional tienen que presionar a Pdvsa para que regrese a los estándares internacionales que ellos cumplían en la parte de prevención y también de reacción inmediata en caso de derrame de crudo”, enfatizó Aguilera.

Si bien el representante del Movev coincide en que el Minec intervenga en el cierre de las playas, considera que las autoridades deben proceder a efectuar un estudio ambiental para determinar en qué magnitud fue afectada la zona, dilucidar si se trató de crudo pesado o liviano y aplicar los diluyentes específicos para el saneamiento del agua.

Pasa el tiempo y sigue la incertidumbre así como la desinformación sobre lo ocurrido el viernes en las playas de Aragua. El derrame de hidrocarburos en ríos como Guarapiche y las playas venezolanas parecen continuar a medida que incrementa la falta de mantenimiento de la industria petrolera y de las plantas termoeléctricas.

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