• Tras el anuncio del presidente Nayib Bukele de expulsar a los representantes de Nicolás Maduro en El Salvador, su homólogo guatemalteco Alejandro Giammattei adoptará la misma medida cuando asuma el cargo el próximo 14 de enero

Atrás quedó la época en la que el chavismo era visto como un referente en América Central. Luego del fallecimiento del ex presidente Hugo Chávez y el afianzamiento de Nicolás Maduro en el poder por vías ilegítimas según distintos organismos internacionales, la mayoría de países de Centroamérica ha optado por reconocer el interinato de Juan Guaidó en Venezuela. Al régimen venezolano solo le queda una carta: Daniel Ortega, presidente de Nicaragua.

El último revés para Maduro llegó desde Guatemala. Alejandro Giammattei, presidente electo de ese país, ya avisó cuál será su política exterior cuando asuma el mandato el próximo 14 de enero. “Vamos a romper totalmente relaciones con la Venezuela de Maduro, reconocemos al presidente Guaidó”, dijo este lunes. El posicionamiento del mandatario guatemalteco tampoco es sorpresa. El pasado 12 de octubre desafió al régimen al intentar ingresar a Venezuela para reunirse con Guaidó, sin embargo, las autoridades migratorias en el Aeropuerto Internacional de Maiquetía impidieron su ingreso al país.

Alejandro Giammattei, presidente electo de Guatemala | Foto: Prensa Libre

Actualmente Guatemala es miembro del Grupo de Lima, junto con Argentina, Brasil, Canadá, Chile, Colombia, Costa Rica, Honduras, Panamá, Paraguay y Perú. Si bien el actual presidente en funciones Jimmy Morales reconoció a Guaidó como presidente, hasta ahora mantiene a los delegados de Maduro en la embajada venezolana en ese país.

Bukele y el cambio de paradigmas en El Salvador

En Argentina, la derrota electoral de Mauricio Macri llevará al kircherismo al poder nuevamente, y con ellos, una nueva política exterior que promete “neutralidad” en la crisis venezolana. No obstante, un sorpresivo tuit del presidente Nayib Bukele anunciando la expulsión de los diplomáticos de Maduro en El Salvador y su reconocimiento a Juan Guaidó como presidente interino significó un ‘’espaldarazo a la causa venezolana’’, según palabras del mismo Guaidó.

La decisión acabó con años de respaldo de los gobierno salvadoreños al chavismo, cuando en el país centroamericano gobernaba el izquierdista Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN). “El FMLN pierde la sucursal de su último financista”, refirió Bukele en otro tuit. En contraste, el partido rechazó la medida y organizó algunos eventos de calle para manifestar su apoyo a Maduro.

Nayib Bukele, presidente de El Salvador, afirmó que todos los representante de Nicolás Maduro abandonaron ese país “llenas de pasta de dientes, jabón, desodorante y otras ‘delicias’” | Foto: EFE

“Expresamos un total rechazo a la medida del gobierno de El Salvador por considerarla unilateral, alejada de la doctrina y principios básicos en las relaciones internacionales de no intervención y de autodeterminación”, sostuvo el FMLN en un comunicado. Para la agrupación, “la expulsión de un país amigo como Venezuela va en contra de la historia de lucha y dignidad que en este mismo instante están construyendo los pueblos de nuestra América”.

Desde el régimen de Maduro respondieron de la misma manera. Jorge Arreaza, canciller del chavismo, declaró personas no gratas a los salvadoreños que ocupan la embajada en Venezuela y les dio un plazo de 48 horas para abandonar el país, aunque Bukele no había nombrado a ningún representante en Venezuela, por lo que los diplomáticos salvadoreños en el país pertenecían a la gestión del ex presidente Sánchez Cerén, del FMLN.

“Nuestro país ha transitado por la lógica democrática, que reconoce las democracias, y en Venezuela el presidente Nicolás Maduro es un presidente electo por el pueblo y el señor Guaidó es una persona impuesta, eso no se puede reconocer”, reprochó Sánchez Cerén desde Cuba. Bukele respondió con sorna: “después de meses de ni siquiera opinar sobre lo que acontece en nuestro país, sale inmediatamente en defensa de su patrocinador”. Al nuevo mandatario no le tiembla el pulso para deshacerse de las políticas del FMLN, y su decisión con respecto a Venezuela es el ejemplo.

Honduras: de Zelaya a Juan Orlando Hernández

Daniel Ortega (Nicaragua), Hugo Chávez (Venezuela), Evo Morales (Bolivia) y Manuel Zelaya (Honduras) conformaron un bloque regional para defender las ideas socialistas. Seis años después del fallecimiento de Chávez, el chavismo se queda sin apoyos | Foto: Cortesía

De la Honduras de Manuel Zelaya queda poco. El ex presidente, quien gobernó desde el año 2006 hasta el 2009, fue uno de los mandatarios de la región más cercanos a Chávez. Ambos se mostraban como ‘’líderes revolucionarios” en defensa de los pueblos y de la implementación del llamado “Socialismo del siglo XXI”. Sin Zelaya en el poder luego del golpe de Estado de 2009, ya el nuevo gobierno de transición presidido por Roberto Micheletti daba anuncios de su oposición al chavismo. La postura se mantiene, con más o menos matices, hasta la actualidad.

Bajo el mandato de Juan Orlando Hernández, quien ocupa la presidencia desde 2013, Honduras no solo ingresó al Grupo de Lima, sino que reconoció a Guaidó como presidente encargado. En un comunicado conjunto con otros países de la región, la Secretaría de Estado en el Despacho de Relaciones Exteriores y Cooperación Internacional de Honduras resolvió llamar a consulta de manera inmediata a su Encargado de Negocios en Caracas, Fernando Suarez Lovo.

El pasado mes de septiembre durante su discurso en la 74ª Asamblea General de Naciones Unidas en Nueva York, Hernández acusó a Maduro de liderar “una guerra de cuarta generación” que busca la desestabilización en su país. Sin embargo, sobre el mandatario hondureño también apuntan varias críticas de fraude electoral.

Documentos de la Corte del Distrito Sur de Nueva York señalan que Hernández habría recibido 1,5 millones de dólares del narcotráfico para financiar su campaña en 2013. A pesar de que la constitución no le permitía presentarse para un nuevo mandato, pudo hacerlo gracias a una cuestionada decisión de la Corte Suprema de Justicia. En la noche del 17 de diciembre, su rival, Salvador Nasralla, lideraba los resultados parciales, pero tras una serie de apagones en las instalaciones del órgano electoral y otros hechos confusos, la tendencia se revirtió a favor de Hernández. Misiones de observadores de la UE y la OEA indicaron las falencias del proceso electoral.

Juan Orlando Hernández, presidente de Honduras | Foto: EFE

“Hay una campaña de la derecha mayamera, que (dice que) el bandido fraudulento de Juan Orlando Hernández aplica tácticas del chavismo. No, no, no, no nos comparen con ese tipo de alimaña, como el presidente fraudulento de Honduras, es una alimaña, no nos comparen, derecha mayamera”, declaró Maduro. Acusados de lo mismo, pero no en el mismo lugar, Honduras también se aleja del chavismo.

En el resto de Centroamérica el panorama no es muy diferente. Chávez nunca encontró en Costa Rica ni en Panamá un gran aliado estratégico. Durante más de una década, los gobiernos costarricenses han sido respetuosos, pero más bien lejanos con el chavismo. Entretanto, ni con la llegada del izquierdista Laurentino Cortizo al poder este año la política externa panameña ha modificado su rechazo al régimen de Nicolás Maduro. De hecho, ambos apoyan a Juan Guaidó y a la Asamblea Nacional, un hecho que, conforme pasa el tiempo, se hace unánime en la región.

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