• En noviembre Sudeban anunció el aumento del límite de préstamos a través de las tarjetas de crédito, una decisión que generó dudas y preocupaciones en las entidades bancarias del país

El pasado 12 de noviembre la Superintendencia de las Instituciones del Sector Bancario (Sudeban) estableció un nuevo límite para el financiamiento de las tarjetas de crédito, esto mediante la resolución Nº 060.19. El ente supervisor de las instituciones bancarias afirmó que la medida se tomó en el marco del denominado Programa de Recuperación, Crecimiento y Prosperidad Económica establecido por régimen de Nicolás Maduro.

A continuación se presentan una serie de preguntas y respuestas que permiten entender la nueva medida y cómo esta impacta a la banca venezolana.

¿De cuánto es el nuevo límite de crédito?

Según la resolución presentada por el organismo, las tarjetas de crédito ahora deben tener un mínimo de 20.000 Unidades Tributarias (U.T.) que equivale a 1.000.000 de bolívares y un máximo de 200.000 de U.T, equivalentes a 10.000.000 de bolívares. De igual forma, se estableció un aumento de 50.000.000 de bolívares como límite diario para transacciones realizadas por punto de venta.

La medida representa un incremento de 19.900% para los tarjetahabientes y un equivalente a 26 dólares para el monto mínimo y 260 dólares para el máximo, según la tasa oficial del Banco Central de Venezuela (BCV).

Previo a esta resolución la Sudeban no había modificado la decisión sobre los límites bancarios expuestos en diciembre de 2018. En esa oportunidad “las normas relativas al incremento del límite para el financiamiento mediante tarjetas de crédito otorgado por las instituciones bancarias” expusieron un límite comprendido entre 5.000 y 204.000 bolívares.

Foto: Cortesía

¿Cómo impacta esta medida a la banca?

Para la mayoría de las entidades bancarias del país los nuevos límites de las tarjetas de crédito suponen un desequilibrio. De acuerdo con cifras extraoficiales, existen 10.500.000 plásticos en el país entre Visa, Master Card, Diners y American Express.

Por eso, el solo hecho de realizar un aumento mínimo de 1.000.000 de bolívares por cada tarjetahabiente significaría (si el cliente utiliza la totalidad del crédito tope) un gasto creditario de 10,5 billones de bolívares; cifra que duplica el total de créditos de la banca para mediados de este año.

“Las entidades bancarias atraviesan una inmensa dificultad porque el mercado está seco de liquidez, tomando en cuenta los encajes y prescripciones exigidos por el Banco Central de Venezuela”, explicó para El Diario Sary Levy, economista y profesora de la Universidad Central de Venezuela (UCV).

La Sudeban, no obstante, aclaró que las entidades financieras tendrán la posibilidad de realizar un análisis del nivel crediticio de sus clientes para tomar la decisión del límite por tarjeta.

¿A qué se debe el nuevo aumento de los límites de crédito?

El incremento de los límites de las tarjetas de créditos se presenta como una consecuencia del proceso hiperinflacionario que vive el país, que se estima que cierre el 2019 en 200.000%, según El Fondo Monetario Internacional (FMI).

Sary explica que una tarjeta de crédito con los límites que mantuvo durante el transcurso del año se transformó en un cuadro de plástico “inservible”.

Las tarjetas de crédito suponen un préstamo que puede alargarse en un plazo de 36 a 48 meses con una tasa de interés del 40%. En una economía tan golpeada como la venezolana, sin estímulo para la inversión, se transforman en uno de los elementos con menos rentabilidad para la banca.

Además, el BCV ha reducido la cantidad de bolívares que las instituciones financieras pueden prestar a sus usuarios para evitar, de esta forma, la utilización de dichos préstamos para la compra de divisas y reducir el aumento del dólar.

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¿Qué dificultades enfrenta la banca para cumplir con esta medida?

La congelación en el BCV de los activos de la banca por el aumento del encaje bancario obligaría, en teoría, a las entidades bancarias a llenar el vacío de la liquidez con dinero propio para cumplir con el aumento en las tarjetas de crédito. Entonces, la banca privada se verá en la obligación de eliminar tarjetas de crédito para mitigar el riesgo y mantener la rentabilidad.

“Básicamente, el Banco Central ha recortado la cantidad de bolívares que las entidades financieras pueden prestar incrementando el encaje, es decir, la porción de los depósitos que deben congelar a manera de reserva. De esta forma, al haber menos dinero disponible para el crédito, ingresan menos fondos a circular y disminuye la liquidez”, explicó el economista Víctor Salmerón a finales del 2018.

El encaje bancario se define como la porción de depósitos que una entidad bancaria debe mantener en reservas líquida y, por lo tanto, no debe estar disponible para préstamos o inversiones. El 29 de enero de este año el BCV anunció un aumento de dicho encaje bancario legal ordinario de 31% a 57% y el encaje legal marginal de 60% a 100%.

Para economista Giorgio Cunto la elevación del encaje genera un efecto contraproducente para el sector productivo y real de la economía. “Aumentar el encaje implica disminuir las posibilidades de que los bancos otorguen crédito, reduciendo la creación de dinero por parte del sistema financiero”, argumentó.

A partir de las medidas expuestas por la Sudeban, como el aumento del encaje bancario y la poca liquidez de bolívares como resultado de la hiperinflación, los bancos se han visto en la necesidad de recurrir al mercado interbancario, donde los bancos se realizan préstamos unos a otros, para amilanar el declive de los fondos y así cumplir con sus operaciones.

A raíz de esta situación las pocas entidades bancarias que tienen la posibilidad de procesar préstamos para los otros bancos han establecido una tasa de interés entre 308% y 533%, un nivel inédito en la economía nacional que ejemplifica la desestabilización de las instituciones financieras.

Además, que la resolución SIB-DSB-04714 expuesta por el BCV y la Sudeban el pasado 16 de mayo establece que las entidades bancarias deberán prescindir de los acuerdos con las franquicias de Visa, Master Card y el sistema Maestro, desde el 30 de enero del 2020 para las tarjetas de crédito, y estarán obligadas a crear una red de procesamiento autónoma para dichas transacciones llamada “Sistema soberano de pagos”, que funcionará a través del uso de la identificación biométrica.

El incremento de los límites de crédito, como proceso para aumentar el nivel de compra de los usuarios, genera problemas entre las posibilidades de la banca y la liquidez obtenida por el flujo de bolívares que cada día disminuye por la futilidad de la moneda y la necesidad de recurrir a las transacciones en dólares.

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