• Durante un recorrido realizado por El Diario, varias personas expresaron que la directiva de la Asamblea Nacional que reconocen es la presidida por Juan Guaido; otras, aunque manifestaron no ser simpatizantes del presidente interino, declararon su desacuerdo con las acciones del diputado Luis Parra

Es domingo por la mañana y la poca afluencia de usuarios en el Metro de Caracas hacen que el transcurrido sistema subterráneo luzca más tranquilo, sin embargo, esa ilusión desaparece al observar todas las escaleras mecánicas dañadas, el poco personal en las casillas de operación, zonas sin iluminación y la tradicional falta de aire acondicionado que suele sofocar a más de uno.

Al escenario se le suman los vendedores ambulantes, uno que otro miliciano, y quienes esperan 40 minutos o más en la estación Capitolio para llegar a sus destinos, como si se tratase de trenes a vapor del siglo XIX.

Las pésimas condiciones del servicio hacen que las personas recuerden constantemente la grave situación política, económica y social que atraviesa el país.

En la estación, con sentido Propatria, se encuentra Roymi Campos, un abogado de 29 años de edad que da su opinión sobre lo ocurrido en la Asamblea Nacional (AN), cuando un grupo de diputados de la disidencia opositora en coordinación con parlamentarios del PSUV intentaron hacerse con el control del Legislativo.

Foto referencial

“Aunque esa acción fue un golpe al Parlamento, el golpe viene ocurriendo desde 2016 con las más de 100 sentencias que ha emitido el Tribunal Supremo de Justicia en contra de la AN, quitándole cada una de sus funciones o limitando cada una de sus acciones”, dice el joven cuya especialidad en leyes parecen haberle dado la habilidad de expresarse con soltura.

El 5 de enero, día en el que Juan Guaidó se ratificaba como presidente del Parlamento para el período 2020, piquetes de la Guardia Nacional y de la Policía Nacional Bolivariana se encontraban en los alrededores del Palacio Federal Legislativo para decidir qué diputados y periodistas ingresaban y quiénes no.

Más de 35 medios nacionales e internacionales no pudieron ingresar al lugar para dar cobertura in situ a los acontecimientos.

Guaidó intenta ingresar al Parlamento. Foto: AFP

Diputados de la coalición democrática forcejeaban con efectivos de seguridad, quienes bloqueaban el acceso. El mismo Guaidó, en un intento desesperado, trepó por una reja para intentar llegar sin éxito al hemiciclo de sesiones.

A lo interno del edificio, un grupo de legisladores opositores con el respaldo de parlamentarios chavistas juramentaban a Luis Parra como presidente del Legislativo sin contar con votos ni el quórum requerido, como se demostró después.

Para el joven Campos, lo ocurrido durante ese día se traduce como “el arrebato de la sede natural del Parlamento. Pero los diputados le han demostrado al país y al mundo que la AN no es la infraestructura ubicada en el Palacio Federal Legislativo, sino la coalición democrática que tiene un centenar de diputados patriotas que aman este país y que afortunadamente hacen el quórum para seguir funcionando”.

Tras el intento fallido de ingresar a la sede de la AN, Guaidó se trasladó a la sede de el diario El Nacional para dar inicio a la sesión que lo juramentó como presidente del Parlamento con 100 votos nominales y reconocimiento internacional. Juan Pablo Guanipa, de Primero Justicia, resultó electo primer vicepresidente; Carlos Eduardo Berrizbeitia, de Proyecto Venezuela, segundo vicepresidente y Ángelo Palmeri, de Un Nuevo Tiempo, quedó encargado de la Secretaría.

Campos, cuya esposa e hijo emigraron a Alemania por un mejor futuro, comenta que a pesar de que todo lo que ocurre en el escenario político, entre el conflicto de poderes, no resuelve las necesidades inmediatas del ciudadano común expresa que “si no logramos el término de esta dictadura criminal no podrán resolverse las necesidades urgentes, no tendremos hospitales que funcionen, medicinas, alimentos ni recuperar el valor del trabajo”.

Con un gesto amable de despedida, el joven aborda un tren y sigue su destino. Al otro lado del andén, con dirección Palo Verde, se encuentra Daniela Flores, una chica de 24 años que, aunque opositora al régimen de Nicolás Maduro, se muestra escéptica con respecto a los cambios políticos en el país.

“No creo que lo ocurrido el 5 (de enero) fuera un golpe. La verdad ya uno ha perdido la confianza en los líderes políticos opositores, siento que pudieron haber hecho mejor las cosas, además de que hay mucha controversia sobre si Guaidó tuvo o no la oportunidad de entrar (al hemiciclo de sesiones)”, sostiene.

Juramentación de Guaidó en la sede de El Nacional. Foto: AFP

Con un dejo de resignación, la joven, quien espera graduarse como licenciada en Comunicación Social para emigrar a finales de año a Perú, manifiesta que “muchas personas con las que he conversado también sienten que todo es un show, porque Guaidó como presidente de la Asamblea Nacional tenía que hacer valer su derecho. Se sabía que los chavistas iban a hacer de las suyas, pero debían buscar una solución, tampoco la sé, porque Maduro está buscando recuperar el poder de cualquier forma”.

En ese momento un señor que parece intrigado por las declaraciones de la muchacha, se integra a la conversación para contrastar la opinión.

“Claro que no fue un show. Si el gobierno cohabitara con Guaidó hubiera permitido su reelección y no hubiera sido necesario invertir tantos dólares en comprar diputados inútiles. Como la jugada le falló, enfiló su poderío comunicacional en decir que fue un show para como siempre evadir su responsabilidad”. 

Se trata de Rodolfo Rojas, un comerciante de 56 años que tiene sus dos hijos mayores fuera del país. Uno en Perú y el otro en Ecuador. Antes de llegar a su destino, el señor medita un momento, como para reforzar su argumento.

¿Tú crees que los Estados Unidos son tontos para reafirmarle su apoyo a Guaidó si sospecharan de que fue un show?”.

Rodolfo Rojas

Rojas es uno de los tantos rostros de la crisis que atraviesa el país. Señala que se vino a Caracas desde el oriente de Venezuela y trabajó como administrador de un hotel, luego compró dos camionetas de pasajeros, pero recientemente las tuvo que vender porque les generaban más gastos que ingresos. Actualmente se dedica a la venta de objetos por internet. 

En la estación Plaza Venezuela, por la salida que da al bulevar de Sabana Grande, la hedentina a orine, los vendedores informales a lo interno de la salida y todas las escaleras fuera de servicio, es reflejo de que el Metro de Caracas se ha convertido en una suerte de tierra de nadie. 

Plaza Venezuela. Foto referencial

Ya afuera del sistema subterráneo, al lado de una tienda de ropa, se encuentra Patricia Leal, una joven natural de Cabimas, estado Zulia, cuyo acento es inconfundible. Se encuentra de visita familiar en Caracas. Aunque confiesa no saber con lujo de detalles lo sucedido el pasado 5 de enero en el Parlamento, accede a dar su opinión.

“En mi ciudad todos los de mi edad, 21 años, están con una guachafa (bromeadera) por redes sociales criticando a la oposición. Yo no lo hago, no es que confíe en Guaidó, pero los que pueden hacer algo por el país son los de la Asamblea Nacional, entonces, ¿vais a estar atacando a quien puede ayudar?Siento que eso es hacerle el juego al gobierno”, expresa. 

De igual forma, comenta que en el supuesto caso de que los parlamentarios opositores no quisieron entrar en su momento a la Asamblea Nacional, “eso no tenía por qué estar militarizado de esa manera”.

Al ser consultada su opinión sobre el diputado Luis Parra, señala que “nosotros lo vemos netamente del gobierno, no lo vemos ni imparcial ni de oposición. Su directiva es ilegítima al igual que la constituyente. Todas esas son estrategias para desunir a la oposición”.

Diputado Luis Parra durante su autoproclamación. Foto EFE

En ese momento, una mujerk que se encontraba escuchando la conversación y que solo se identificó como Rosa, dio tajantemente su punto de vista.

“Pues yo sí creo que hubo un golpe al Parlamento por parte de Parra y su gente. La elección que cumplió con el reglamento interno de la AN es la realizada en la sede de El Nacional con Guaidó, esa directiva electa es la que debe ser validada”.

A propósito de las sanciones anunciadas por el Departamento del Tesoro de Estados Unidos contra Parra y su directiva autoproclamada, la señora comentó que “todos los que hicieron la parodia con los chavistas deben ser enjuiciados”.

La única institución que me representa para acabar con esta pesadilla es la Asamblea Nacional que actualmente preside Guaidó”, añadió.


Noticias relacionadas