• La concentración inicia en la plaza Juan Pablo II de Chacao para luego dirigirse a la sede del Palacio Federal Legislativo. En el interior del país la gente también saldrá a las calles. Analistas políticos comentaron en exclusiva para  El Diario las implicaciones y el alcance de esta nueva movilización que dirige Juan Guaidó 

Convencido de consolidar el respaldo internacional que logró el 23 de enero de 2019, cuando se juramentó como presidente encargado de Venezuela, Juan Guaidó emprendió una gira internacional por países de América y Europa, e incluso fue recibido en la Casa Blanca por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump. 

Tras su regreso a Venezuela el pasado 11 de febrero, el también presidente de la Asamblea Nacional llegó con la determinación de mantener la lucha por lograr una salida democrática a la crisis que atraviesa el país. En ese contexto, pidió la ayuda de la población tanto dentro como fuera de la nación para continuar con la “movilización popular”. 

Guaidó, cuyo interinato es reconocido por más de 50 países, convocó una movilización para este martes 10 de marzo que iniciará en la plaza Juan Pablo II del municipio Chacao, en Caracas, para llegar al Palacio Federal Legislativo, sede de la Asamblea Nacional (AN).

Pliego Nacional del Conflicto

Es un instrumento jurídico presentado el sábado 7 de marzo en la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB) que sirve como “punto de partida para la reactivación de la movilización interna, protestas y asambleas”, según el Centro de Comunicación de la Presidencia Encargada. 

El documento, que se debatirá y dará a conocer de forma multitudinaria este 10 de marzo, será luego aprobado por la Asamblea Nacional (AN) y de ahí se esperan generar leyes que busquen dar respuestas a las exigencias sociales del país.  

Los diputados de la directiva que preside Guaidó no han podido sesionar en el hemiciclo desde el pasado mes de enero en vista de que una fracción de la oposición, encabezada por el parlamentario Luis Parra, se autojuramentó y el régimen de Nicolás Maduro le expresó su reconocimiento. Desde entonces, el edificio se encuentra fuertemente custodiado por militares. 

«Sí, otra vez a la calle. Sí, otra vez a la calle a exigir y defendernos, con nuestro pueblo, como familia, hasta que sea necesario, hasta lograr reivindicaciones”, dijo Guaidó en un acto en Caracas el pasado 21 de febrero.

Foto: Reuters / Patrick Doyle

El analista político Carlos Arian comentó en exclusiva para El Diario que más allá de las dinámicas propias de la política venezolana que motivan la marcha, esta nueva convocatoria del 10 de marzo obedece a “no dejar enfriar lo que ha venido sucediendo en Venezuela con el régimen de Maduro”, en referencia a su debilitamiento.

Arias agregó que “es activar aún más esos comités y esa lucha que ha venido enfriándose por la baja capacidad política que ha tenido Guaidó”.

“La convocatoria a pesar de ser de nuevo masiva, será mucho menor que las convocatorias iniciales que hizo Guaidó, básicamente porque su imagen pública ha sido desgastada en el contexto internacional. Su capacidad de incidencia en que el régimen de Maduro termine, cada vez más se ve limitada, no solamente al interior del país, sino en el espectro internacional”, aseguró. 

El objetivo. Con la movilización del 10 de marzo Guaidó busca que cada sector presente “un pliego de conflicto para lograr la solución de la crisis”.

Para el analista, la gira internacional de Guaidó, si bien garantiza que siga vigente en la opinión pública y en la política interna, “también evidencia un desgaste propio de este ejercicio que si no tiene un verdadero ejercicio de presión diplomática y económica al régimen de Nicolás Maduro, se quedará solo en el ejercicio mediático y no de pacto como lo está requiriendo parte del pueblo venezolano”.

Sobre los ejercicios militares que se realizaron este 9 de marzo en la inmediaciones de la AN, Arias indicó que esa actividad “demuestra la mano dura negligente y autoritaria del régimen de Maduro”.  Añadió que “básicamente buscan asustar a los ciudadanos, buscan generar temor y zozobra en aquellos que están inconformes y pensando en salir a apoyar a Guaidó para pedir que se restablezcan las garantías constitucionales y democráticas, que le den mejor calidad a los venezolanos”.

Contramarcha

El dirigente chavista Diosdado Cabello anunció a última hora una contramarcha para el 10 de marzo. La movilización chavista partirá de la Plaza Morelos hasta la Esquina de San Francisco, en el centro de la capital, donde se encuentra el Palacio Federal Legislativo.

Fuerza de convocatoria 

Este martes se mide de nuevo el poder de convocatoria de Guaidó, donde se podrá observar si las calles se llenarán con las misma fuerza que en sus comienzo cuando desde el Parlamento se planteó la ruta de “cese de la usurpación, gobierno de transición y elecciones libres”.

Para tener una perspectiva clara de los llamados a calle, en noviembre de 2019, el presidente encargado indicó que “con respecto a las convocatorias ustedes lo han visto una y otra vez, no todas son de cientos de miles como tampoco de dos o tres personas”.

El presidente interino aclaró que la participación de la ciudadanía va a corresponder con el tipo de convocatoria que se le plantee.

“Hay tipos de convocatorias. Hay asambleas, plantones, movilizaciones y trancones. El nivel de participación en cada una de ellas no nos perjudica en lo absoluto porque lo importante es que el pueblo venezolano se muestra dispuesto a luchar por el país”, dijo.

Foto: Reuters / 23 de enero del 2019

El analista político José Carrasquero indicó para El Diario que Venezuela necesita demostrar que hay una movilización en contra de Maduro.

Además, señaló que el régimen está haciendo una campaña internacional para mostrar una supuesta normalidad en el país, mostrando que hay «una vía de solución» y que inclusive aparecen noticias donde reseñan que existen reuniones de Maduro con una pequeña fracción de la oposición tratando de mostrar una situación totalmente distinta de la que vive realmente el país.

Carrasquero señala que una forma de mantener la presión contra el régimen es hacer una demostración de calle que contradiga esas acciones, donde se evidencie que esa “sensación de normalidad que quieren hacer creer” no existe y que la situación de Venezuela sigue siendo muy grave y, por ende, necesita toda la atención internacional y la movilización interna.

Hay factores que de alguna forma influyen en contra de la convocatoria, (por ejemplo) el hecho que se dirija al centro de Caracas donde el chavismo ha demostrado no tener muchos reparos en apelar a la violencia, una violencia evidentemente ejecutada por grupos paramilitares y armados y que en todo caso están amparados por la fuerza del orden, la cual debería estar al servicio del pueblo, pero sabemos que no es así, son una fuerza que están a disposición del régimen”, advirtió.

A su criterio, para lograr una mayor movilización, la dirigencia política venezolana tiene que alinearse con las demandas de la población, como lo referente a la baja calidad de los servicios y la crisis humanitaria que viven los venezolanos. De alguna manera, dice, se debe “sincronizar” el discurso con la acción hacia estas problemáticas.

Afirmó que “los ejercicios militares que están llevando a cabo sobre todo en el centro de Caracas, no pueden ser tildados de otra manera más que ridículos. Esta movilización militar tiene como objetivo infundir miedo a la ciudadanía”. 

Foto: Reuters

Las movilizaciones y marchas en Venezuela han sido una herramienta para demostrar el descontento que existe en una gran parte de la población con el gobierno de Maduro. Las constantes agresiones y represalias se han visto casi en cada una de ellas. Aun así, se ha visto cómo el venezolano sigue saliendo a las calles a luchar por un cambio.

Noticias relacionadas