• La economía nacional sentirá muy fuerte el impacto de las fluctuaciones del mercado petrolero. El flujo de caja para el régimen de Nicolás Maduro estará cada vez más comprometido

El mundo energético se sacudió el lunes 20 de abril pues el barril de crudo West Texas Intermediate (WTI) llegó a su “zona cero” e incluso en cotización negativa al ubicarse en -37,63 dólares. Nunca antes una cotización del petróleo cayó tan bajo en el segmento de contratos a futuro. Este movimiento fue revisado por dos analistas de mercado, quienes compartieron sus impresiones con El Diario.

El ingeniero de petróleo José Miguel Farías consideró que “los precios negativos en contratos a futuros no necesariamente indican que la cotización sea de un dólar o menos. Los futuros están atados a una fecha de entrega específica y hacia el final de la misma, el precio típicamente converge con el físico del crudo, ya que los compradores finales de los contratos son entidades como las aerolíneas o las refinerías que requieren la entrega del producto”

Explicó que “cerca del vencimiento del contrato, hay agentes que comercian con estos instrumentos y comienzan a comprar el contrato de futuros del mes siguiente”.

Los contratos del WTI que vencen este martes 21 de abril “nadie los quiere, ya que ha habido una caída de la demanda absurda a raíz el cierre de las economías del mundo como consecuencia de la pandemia del coronavirus (Covid-19). Por eso hubo el desplome tan absurdo como los 35 y 40 dólares en negativo. Prácticamente, el productor está pagando porque no quiere tener el crudo en la mano porque no hay nadie que necesite crudo esta semana a raíz del cierre de la actividad económica mundial”.

Farías estima que desde el punto de vista psicológico y visual es fuerte ver un desplome de esta naturaleza “pero a nivel concreto y palpable la caída no es tan relevante, ya que el martes 21 (de abril) venden los contratos de mayo y entran en vigencia los de junio que si están en 21 dólares por barril”.

—¿Habrá un efecto rebote en estas cotizaciones del WTI de Estados Unidos?

—Sí, subirán de forma importante desde el mismo martes. Lo que pasó hoy (lunes) refleja que hay exceso de inventarios del petróleo y una crisis en la ausencia de demanda del producto a nivel puntual y coyuntural. Luego pasaremos a otra realidad. Es posible que justo en un mes cuando se venzan los contratos de junio veamos la misma situación. Ahora, los contratos se negocian por meses. El de junio cayó hoy 16% (a 21$ por barril). Así que, después de que el contrato de mayo expire el 21 de abril, el WTI posiblemente vuelva a rondar los 20$ aunque no sabemos por cuánto tiempo”.

—¿Qué efectos tendrá esta baja de los precios del crudo en la economía venezolana?

—Todo lo que signifique que el precio del barril de petróleo de Venezuela se ubique en un rango menor a los 27 dólares es terrible. Esta cifra es el costo de producción de un barril de crudo nacional. Esto implica que en la actualidad estamos produciendo a pérdida. El flujo de caja del país es totalmente negativo bajo estas condiciones. El panorama es negativo tanto para los hacedores de políticas públicas como para la población en general. El petróleo nos estaba sirviendo para hacer trueque por gasolina y para que hubiese dinero para la importación de las cajas CLAP. Obviamente las sanciones americanas impactan así como las denuncias contra el gobierno en órganos como la DEA. Si a actual situación es complicada para los grandes productores mundiales de crudo, lo es mucho más para los países en desarrollo y que dependen de un commodity como el caso de Venezuela.

Reservas estratégicas

En el contexto del desplome de los precios petroleros, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció que compraría 75 millones de barriles de crudo para llenar sus reservas estratégicas. 

«Llenamos nuestra reserva estratégica de petróleo (…) y pensamos poner hasta 75 millones de barriles en esa reserva», dijo el mandatario estadounidense el lunes. 

Sin embargo, aclaró que solo compraría esa cantidad si el Congreso le autorizaba el gasto o si Estados Unidos ampliaba a terceros su capacidad de almacenamiento. 

Difícil situación

El economista Leonardo Buniak explicó para El Diario que “la industria extractiva más importante del planeta entró en pánico con las cotizaciones vistas el lunes. Son mínimos históricos. Los productores están pagando por guardar el petróleo; la logística de almacenamiento también se trastocó”.

Coincidió con el ingeniero Farías en cuanto a los efectos del Covid-19 en la economía mundial. “Lo que pasó con del derrumbe de los precios tiene que ver los contratos que van a expirar, con la sobreoferta de crudo que es importante y con las expectativas racionales de los mercados. Estos siguen entendiendo que los precios del crudo no seguirán ganando valor”.

Añadió Buniak que la política de recortes de producción de hidrocarburos que se activó recientemente “no fue suficiente para restablecer los equilibrios los precios en los mercados petroleros”.

¿Qué consecuencias traerá para Venezuela esta merma en los precios del crudo?

— Para Venezuela será una tragedia y un cataclismo económico y fiscal. El gobierno no tiene ningún tipo de blindaje ante esta situación. La economía nacional es monoproductora y monoexportadora. De cada 100 dólares que ingresan al país, 97 provienen de la industria petrolera. Pdvsa está en su zona cero de precios y su producción de mes pasado fue de 660.000 barriles por día, la más baja de su historia, según fuentes de la OPEP.

Asegura Buniak que no todo lo que exporta Venezuela genera flujo de caja al régimen de Maduro, “hay que amortizar préstamos a China y a Rusia con petróleo, está lo que demanda el mercado interno y los compromisos con Petrocaribe y con Cuba. Esto significa que hay menos dinero que entra al Estado venezolano”.

—¿Y cómo impacta en el día a día del venezolano esta merma en los ingresos petroleros a Venezuela?

—Cabe aclarar que en este momento de pandemia, de aislamiento social y de paralización forzosa de la economía, no hay producción, cobros y ventas. El gobierno aspira aplanar la curva de contagio. Su tesis es a mayor contracción, mayor posibilidad de aplanamiento. 

Estimó el economista Leonardo Buniak que “si el gobierno tiene menos recursos tendrá menos capacidad de maniobra para mitigar los impactos del Covid-19. Para el venezolano de a pie implica que tendrá menos posibilidad de disfrutar de ayudas económicas, subsidios y compensaciones”.

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