Es falso. La información que comenzó a circular en abril sobre supuestos estudios que indican que la vacuna contra la tuberculosis protege contra el nuevo coronavirus, fue desmentida por la Organización Mundial de la Salud (OMS). La institución indica que no hay evidencia sobre dicha información.

En la página web de la organización se indica que existen dos ensayos clínicos que abordan esta cuestión y se evaluará la evidencia cuando esté disponible. En ausencia de pruebas, la organización no recomienda la vacuna BCG para la prevención contra el Covid-19. 

La OMS continúa recomendando la vacunación neonatal con BCG en países o entornos con alta incidencia de tuberculosis.

En la cadena que se difundió por la plataforma de mensajería instantánea WhatsApp, para dar sustento a la información, mencionan un artículo del medio estadounidense The Wall Street Journal.

El artículo de opinión firmado el 5 de abril de 2020 por la periodista Mary Anastasia O’Grady tiene como tema principal la alarmante escasez de gasolina en Venezuela en coincidencia con la emergencia nacional por la pandemia. La columna se titula “No Gasoline in Venezuela” (Sin gasolina en Venezuela).

En ningún momento el texto asegura la funcionalidad de la BCG frente al Covid-19, sino que la autora hace referencia a un estudio estadístico aún en proceso de revisión, para señalar que Venezuela tendría una ligera posibilidad de “mitigar” el impacto de la pandemia, debido que en el país la BCG es obligatoria.

“Investigadores del Colegio de Medicina Osteopática del Instituto de Tecnología de Nueva York informan que una vacuna utilizada durante mucho tiempo contra la tuberculosis puede mitigar los efectos de Covid-19, reduciendo su tasa de mortalidad”, menciona O’Grady en el inicio del texto.

En la información suministrada por la OMS el 12 de abril, reseñan su revisión actualizada de evidencia en curso de las principales bases de datos científicas y repositorios de ensayos clínicos, utilizando términos de búsqueda en inglés, francés y chino para Covid-19, coronavirus, SARS-CoV-2 y BCG.

“La revisión arrojó tres preimpresiones, en los que los autores compararon la incidencia de los casos de Covid-19 en países donde la vacuna BCG se usa, con países donde no se usa, y observaron aquellos países que rutinariamente usaron el la vacuna en neonatos tuvo menos casos reportados del nuevo coronavirus hasta la fecha”, detalla la institución. 

Añade que dichos estudios ecológicos son propensos a sesgos significativos de muchos factores de confusión, incluidas las diferencias en la demografía nacional y la carga de enfermedad, las tasas de prueba para las infecciones por el virus Covid-19 y la etapa de la pandemia en cada país.

La revisión también arrojó dos protocolos registrados para ensayos clínicos, los cuales tienen como objetivo estudiar los efectos de la vacuna BCG administrada a los trabajadores de la salud directamente involucrados en la atención de pacientes con Covid-19.

La vacunación con BCG previene formas graves de tuberculosis en los niños y la desviación de los suministros locales puede provocar que los recién nacidos no se vacunen, lo que resulta en un aumento de la enfermedad y la muerte por tuberculosis, advierte la OMS.

El 13 de abril, la Academia Nacional de Medicina de Venezuela y la Comisión de Bioética emitieron un comunicado sobre la vacuna BCG y el Covid-19. En el texto alertan sobre el riesgo de divulgar y dar por ciertas informaciones extraoficiales.

“Una falsa sensación de seguridad, puede incrementar los riesgos de propagación de la enfermedad, con aumento significativo de contagio entre la comunidad”, aseguró el grupo médico.