• La dinámica familiar se ve trastocada por el confinamiento y puede ser el desencadenante de problemas en las relación de pareja por el estrés del contexto y, por otro, puede agravar situaciones presentadas a priori

El hogar se ha transformado en el único espacio posible, aquel donde el individuo puede hacer y ser. La protección ante la propagación del Covid-19 es necesaria y el confinamiento, aunque a regañadientes, es el primer paso a seguir para evitar un posible contagio. Es necesario, pero, al mismo tiempo, el encierro por una situación sin precedentes puede ocasionar una serie de respuestas contradictorias.

Para muchas parejas, a su vez, el confinamiento ha significado un quiebre en la rutina. Unas, quizás, se han encontrado con un momento necesario para reunificar sus emociones y para otras se ha transformado en el último empujón para exacerbar los problemas existentes en su relación. La psicóloga Antonella Fabiano aseguró para El Diario que las situaciones laborales, el contacto con amigos y las actividades individuales fuera del hogar permitían que estos problemas no fueran relevantes o estuvieran, de cierta manera, escondidos tras la bruma de responsabilidades y obligaciones. 

Fabiano establece que las primeras sensaciones que tuvo el individuo al enfrentar la propagación del virus fueron el miedo, la angustia y la incertidumbre ante una situación totalmente desconocida; ahora, luego de varias semanas, de miles de noticias, de un confinamiento total, las emociones presentes en la mayoría de las personas han sido el hastío, la ira, aburrimiento, rabia y frustración. 

Pero, al mismo tiempo, antes de establecer la afectación de los integrantes de la pareja es primordial determinar la situación individual de cada uno para descubrir las complicaciones presentadas. “Parejas que tienen hijos escolares se están viendo cargadas de responsabilidades que antes estaban delegadas en la escuela y otros cuidadores, ahora son los propios padres los que están a cargo junto a los hijos de las actividades escolares y esto genera mayor carga de estrés en cada miembro de la pareja” agrega la psicóloga. 

Foto: cortesía

Para Fabiano los problemas económicos que se pueden presentar ante una situación de excepción, la delimitación en las tareas del hogar, del cuidado de algún familiar con discapacidad o, en Venezuela específicamente, las zozobra por la alimentación, son razones que pueden determinar el quiebre de una relación.

Una crisis dentro de otra

La romantización de la cuarentena se detiene. El confinamiento, luego de varias semanas, empieza a producir una diatriba entre millones de personas: “me mata el virus o el hambre”. En un principio el régimen de Nicolás Maduro implementó una serie de medidas para disminuir el impacto de la cuarentena en una economía ya golpeada, pero son insuficientes para solventar las dificultades. Según un estudio elaborado entre el el 9 y 27 de enero de 2020 por la consultora Datos, 47 de 100 personas trabajan de manera informal o lo hacen por su cuenta. No pertenecen a ninguna nómina empresarial y, por ende, en el tiempo que las calles se mantengan clausuradas su ingreso se ve restringido.

Para los trabajadores que perciben salario mínimo, el monto es insuficiente para cubrir, siquiera, las necesidades básicas de una persona. Desde el 1° de mayo comenzó a regir el nuevo salario mínimo, anunciado el 27 de abril por el régimen, de 400.000 bolívares, junto al bono de cestatickets de Bs 400.000. Según la tasa oficial del Banco Central de Venezuela este sueldo equivale a 4,68 dólares.

“Ese sueldo no alcanza ni para un cartón de huevos”, comentó Fabiana Duarte, licenciada en Educación, para El Diario. Entonces, aunque el cumplimiento de la cuarentena es necesario para la salud, es un factor que agrava la crisis venezolana.

La “normalidad” en Venezuela está signada por un contexto de extrema complejidad y, ante el inicio de la cuarentena en el país, se agravó la inestable situación de una población diezmada. Esto ha provocado, según Fabiano, que la convivencia diaria en el hogar esté intervenida por la incertidumbre. Claro está, para ella, estas emociones son parte de un proceso natural de asimilación ante una situación desconocida, pero su falta de tratamiento o entendimiento por el otro puede generar repercusiones en el equilibrio biopsicosocial del individuo y extenderse a la relación de pareja. 

Foto: AP

“El virus y la propia cuarentena han venido a irrumpir abruptamente en las rutinas y la forma como nos relacionamos, representando una amenaza con una gran carga de miedo y ansiedad”, puntualiza la especialista.

Consejos para sobrellevar la cuarentena

Para Antonella Fabiano, aunque no existe una fórmula perfecta para limar las asperezas provocadas por la convivencia total de la pareja, sí existen una serie de pasos que pueden funcionar para disminuir la afectación del confinamiento.

  • Cada persona del núcleo familiar o de la pareja sobrelleva la situación a su manera y, por lo tanto, saber entender con empatía ese cambio emocional es una fortaleza fundamental. 
Foto: cortesía
  • “Aún cuando se esté confinado en un mismo espacio físico, cada miembro de la pareja debe tener su propio espacio vital y físico en la medida de lo posible”, plantea la psicóloga. Sean actividades laborales, de entretenimiento o ejercicio, cada miembro necesita un tiempo de soledad para evitar el sobrecogimiento de la otra persona. 
  • Además de mantener la rutina antes de la cuarentena, cumpliendo las mismas horas de sueño, levantándose a la misma hora y tratando de cumplir todas las obligaciones del día a día, también es importante distribuir las cargas del hogar. Cada miembro de la pareja debe tener sus obligaciones en la limpieza, cuidado de los niños (si los tienen) y en la cocina para mantener un convivencia agradable. 
  • “Buscar espacios de intimidad individual es fundamental, pero también lo es el poder planificar momentos para estar juntos y compartir actividades que generen gozo y placer a la pareja”, recomienda Fabiano. De esta forma, se mantiene un equilibrio entre la libertad individual y el disfrute del tiempo en pareja. 
Foto: cortesía
  • Es importante reconocer que puede haber desacuerdos en la pareja o diferencias sobre situaciones de la vida diaria. Para Fabiano negarse a reconocer esas diferencias puede ser contraproducente para encontrar una solución.
Es necesario evitar hacer juicios de valor, exigir y tener altas expectativas de la pareja en estos momentos, más bien apostar por la aceptación de uno mismo y del otro desde la comprensión y el amor”, dice la psicóloga.
  • “Estos días de aislamiento en casa pueden ser propicios para reforzar el vínculo, tanto desde el autocuidado y autoapoyo como ser apoyo de nuestras parejas”, comenta. Es necesario que cada miembro de la pareja se apoye mutuamente para reforzar el compromiso, la convivencia y la relación.
Foto: cortesía

Ahora, muchos problemas pueden surgir en el transcurso de la cuarentena y, claro está, algunos se pueden resolver mediante el diálogo de la pareja, pero hay otros que necesitan del asesoramiento de expertos para evitar un desenlace equivocado. 

Violencia intrafamiliar durante la cuarentena

La cuarentena obligatoria es una medida para salvaguardar la vida de los ciudadanos y, de esta forma, evitar la propagación del virus en la población, pero en muchos casos el confinamiento ha provocado que la violencia intrafamiliar y de género tenga un aumento considerable. 

El hecho de que las víctimas estén encerradas por la cuarentena con su agresor las hace más vulnerables, debido fundamentalmente a que se han visto interrumpidas las redes de apoyo a niñas, niños y mujeres, aumentando así la angustia psicosocial, la ansiedad, el miedo, la tristeza, entre otros, no sin generar un aumento del trauma psicológico que trae asociado”, agrega Fabiano.

Las víctimas se encuentran diariamente encerradas con su agresor. En una entrevista realizada por El Diario a Ofelia Álvarez Caldera, directora de la Fundación para la Prevención de la Violencia Doméstica para la Mujer (Fundamujer), ella comentaba que el confinamiento provocaba que la relación de poder entre el hombre y la mujer sea más notable. En uno de los testimonios recogidos por ella en los últimos meses una de las mujeres denunciaba que su pareja le gritaba ante cualquier discusión y amenazaba con golpearla.

Foto: cortesía
Es probable que la cuarentena haya adicionado factores estresores que desencadenan los hechos de violencia tanto dentro de la pareja como en la familia, entre ellos podemos observar el aumento de la ansiedad y el miedo, problema en el manejo emocional, separación abrupta de las rutinas diarias, pérdida de libertad, incertidumbre, preocupaciones económicas y laborales”, comenta Antonella Fabiano.

Además, en los hogares donde se presentaban actos de violencia el confinamiento permite que aumenten. Las víctimas más recurrentes son los niños y las mujeres porque, de cierta manera, son los miembros más vulnerables del núcleo familiar. 

Foto: cortesía

En una entrevista para El Diario Abel Saraiba, coordinador de Creciendo sin Violencia de la ONG Centro Comunitario de Aprendizaje (Cecodap), comentó que han recibido 400 denuncias de maltrato en la crianza o coerción psicológica hacia los niños desde el inicio de la cuarentena. 

En este momento de extrema dificultad, tanto por un contexto inclemente como por una situación sin precedentes, Fabiano comenta que es imperante que las víctimas traten de buscar ayuda en los organismos activos para acceder a una solución. “Igualmente los familiares y amigos de las víctimas deben apoyarlas, mantener en lo posible comunicación y denunciar de ser necesario”, finaliza. 

La cuarentena es un cambio en el paradigma de la relación humana. Por lo tanto, una pareja puede tener cambios, tanto positivos como negativos, durante la temporada de confinamiento, pero para Fabiano es imperante mantener un equilibrio entre la libertad individual y la relación para, de esta forma, evitar un desenlace negativo.

Noticias relacionadas