- Luego del cierre de Directv Latinoamérica en Venezuela, en El Diario conversamos con algunas de las personas afectadas por la falta de este servicio en medio del confinamiento por el Covid-19
La mañana del 19 de mayo, durante el confinamiento por Covid-19, alrededor de 10.000.000 de venezolanos recibieron un nuevo golpe a su ya mermada calidad de vida: Directv Latinoamérica cesó sus operaciones en Venezuela.
A las constantes fallas de los servicios básicos, como el agua, la luz y el gas, se sumó la escasez de gasolina y ahora la falta de esta herramienta informativa y de entretenimiento. Desde la aplicación de la medida los ciudadanos han manifestado su inconformidad con cacerolazos.
En El Diario conversamos con algunas de las personas afectadas por el cese de la señal de Directv, quienes relatan cómo han sido sus días de cuarentena sin esta conexión.
Katherine Guevara, es la madre de una niña de tres años con un trastorno neurobiológico del desarrollo. La mujer, quien se hace cargo de su hija junto a su mamá, expresó con preocupación que la falta de Directv ha afectado en la rutina de su pequeña, lo que le genera irritabilidad.
“Mi hija no entendía por qué no podía colocarle su comiquita, ella tiene autismo y no habla, así que me agarraba la mano para que le prendiera la TV. La primera vez que la encendí para que viera que no se veía nada, salió la pantalla gris de mala sintonización y el ruido la aturdió y salió corriendo”, relató Guevara.
Señaló que el servicio de Directv era la única opción de entretenimiento para su hija, su mamá y ella, debido que cuenta con un solo teléfono inteligente que no tiene chip, debido que cuando lo iban a comprar dictaron la cuarentena en el país. Guevara agregó que en la zona donde vive en Valencia, estado Carabobo, tienen meses sin conexión a Internet, por lo que no puede conectarse al Wifi de los vecinos.
Explicó que tratan de entretener a la niña cantando, jugando, aplicando las herramientas de estimulación de aprendizaje que les indicó su médico. “Pero no hay forma que se quede tranquila, pues ella aún no entiende muchas cosas, su mente es como si fuera una niña de menos edad”, precisó.
Agregó que su vecina tiene un cable de otra compañía de telecomunicaciones, y permite que su hija vea televisión unas horas, cuando pasan las únicas dos series animadas que le gustan. “Aunque no es todo los días”, puntualizó.
Guevara precisó que la situación le ha producido más ansiedad a su mamá y a ella, debido que a los constantes bajones de luz, tienen la nevera dañada y no han podido repararla. Su distracción era ver televisión, además de ser su conexión con la información de Venezuela y el mundo.
Pérdida de un aliado
Maria Eugenia Marin, reside en Tinaquillo, estado Cojedes, con su esposo, su hija y su mamá. Comentó que el corte de la señal de Directv ha afectado mucho a su familia a nivel de entretenimiento e información, debido que por la zona, son pocas las alternativas en cuanto al servicio por suscripción.
Señaló que los canales por señal abierta no se ven desde su casa y que además de esto, por la falta de Internet. Relató que desde el 19 de mayo ha optado por otras alternativas de entretenimiento, como escuchar la radio, realizar actividades al aire libre, ver películas por Blu ray, entre otras cosas.
Marín indicó que es imposible el acceso a Internet, ni en teléfonos inteligentes, ni a través de pendrives de telefonía móvil, no hay cobertura.
Agregó que que es engorroso no contar con acceso a Internet. Relató que para realizar las tareas escolares de su hija de 10 años, debe acudir a familiares y amigos a través del WhatsApp -cuando hay señal- para investigaciones y que es aún más frustrante que ante una emergencia no se cuente con señal telefónica.
Puntualizó que a eso se le suma las constantes fallas de luz, las cuales aparte de generar malestar, les causa daños a equipos y electrodomésticos.
El cierre de operaciones de Directv Latinoamérica en Venezuela, dejó un vacío en los hogares de miles de venezolanos. Algunos están buscando nuevas vías de conexión a través de otras empresas y así adquirir un nuevo dispositivo que les permita tener señal, otros están obligados a padecer el cese de las operaciones de una empresas que durante varios años fue un compañero en sus hogares y que ahora se ha ido.