• La cuarentena y la sexualidad podría parecer una buena combinación, sin embargo, puede resultar un desafío que dependerá de los niveles de satisfacción previos en la relación

El confinamiento debido a la pandemia por Covid-19 ha mantenido a muchas parejas conviviendo más tiempo de lo usual, por lo que se han visto en la obligación de adaptarse a la nueva modalidad de vida donde se comparte una estadía de 24 horas en un mismo espacio.

Otras parejas, por el contrario, tienen más de tres meses separadas tras la declaración de cuarentena en el país, lo que resulta un desafío para mantener la estabilidad en la relación.

Las relaciones sexuales influyen en gran parte en la estabilidad de las parejas, debido que más que ser un encuentro físico, también representa la unión y conexión emocional entre dos personas.

En ocasiones, el deseo sexual se ve afectado por factores externos a la relación. La psicóloga y sexóloga, Sophia Behrens, expresó en exclusiva para El Diario que la afectación de la cuarentena en las parejas depende de cómo viene la relación de base.

“Una pareja que viene con buenos niveles de satisfacción en general, se apoya en esta situación de estresores. Si es una pareja que viene con dificultades en la relación, se les hace más difícil llevar esta situación (días completos en un mismo espacio)”, indicó.

Estresores. Son los estímulos, condiciones o situaciones que generan estrés.

La especialista indicó que aunque hay personas que piensan que los niveles de actividad sexual aumentaron, esto no es necesariamente así. Su tesis es que debido a los estresores el deseo sexual no sube necesariamente.

Señaló que en el caso de las mujeres cuando están sometidas a niveles de estrés, como ocurre actualmente, ya que han tenido que asumir otros roles en casa que no hacían normalmente como ser apoyo y maestra de sus hijos, genera mucho cansancio, y no favorece a la actividad sexual.

Mi hipótesis es que el deseo queda igual o tiende a disminuir por los estresores que enfrenta la pareja en situaciones de cuarentena y pandemia”. Sophia Behrens

La cuarentena no son unas vacaciones donde la pareja se divierte y da espacio al placer, precisó la sexóloga, sino que más bien puede ser una situación agobiante para muchos.

Parejas separadas y niveles de estrés

Sobre las parejas que quedaron separadas, Behrens indicó que dependiendo de la edad se tiene una cultura de utilizar los medios electrónicos para las videollamadas, donde se puede tener sexo a distancia.

Puntualizó que incluso hay personas que realizan la actividad sexual a distancia desde antes de la pandemia. “En Venezuela, lo hemos visto mucho por el tema migratorio. Hay parejas a distancia que practican su sexualidad por videollamadas o hacen sexting. Es un recurso que se tiene y es usado”, agregó.

En relación con los estresores, la psicóloga detalló que se tiene que tomar en cuenta las condiciones en las que se encuentra el individuo, debido que si una persona se iba a quedar en un país por una cantidad de tiempo determinado y quedó atrapado por mucho más del planeado, es una situación que afecta directamente al deseo sexual.

“Hay otros factores médicos y orgánicos que pueden afectar el deseo sexual de una persona. También están los psicológicos y sociales, donde entra el estrés. Cuando hay estresores sostenidos crónicos, generalmente afecta el deseo pero no para bien en promedio, aunque hay personas que respondan de manera diferente”, precisó

La doctora mencionó que cuando las personas están estableciendo una nueva relación durante la situación de pandemia, el contacto personal se hace complejo, por lo que refiere qie la alternativa de sexo a distancia es válida, que si bien no es igual al encuentro físico, existe la estimulación que también brinda satisfacción.

“La sexualidad aunque tiene el efecto de bajar la ansiedad tiene que ir de la mano con el deseo inicial de las personas”, recalcó.

Deseo sexual

La psicóloga indica que la sexualidad tiene dos formas de presentarse:

– El espontáneo que es cuando a una persona le provoca y busca la situación y la estimulación sexual.
– El responsivo es cuando la persona no tiene muchas ganas pero una vez que tiene el estímulo responde a la situación sexual. Las mujeres en el 50% de los casos suele tener más deseo sexual responsivo que espontáneo.

A través de una encuesta que realizó la sexóloga en su cuenta en la red social Instagram, se demostró que de 77 personas que contestaron la encuesta, el 58% indicó tener una disminución del deseo sexual durante la cuarentena.

Recomendaciones

Behrens indicó una serie de recomendaciones para mejorar la sexualidad en las relaciones.

  • Para la parejas en conflicto que no han podido resolver los problemas deben buscar ayuda profesional.
  • No dejar el deseo sexual a lo espontáneo, sino ser más recursivos, hacer cosas para mantener el nivel del deseo en medio de situaciones que podrían desfavorecer. Por ejemplo: ver contenido sexual erótico, incorporar las fantasías sexuales, dar espacio al disfrute. La sexualidad en un acto de dar y recibir placer que puede comenzar fuera de la cama. Hacerlo más consciente podría ayudar a mantener el deseo en estas situaciones.

Aunque el estar en pareja en un mismo espacio debería ser un tiempo de satisfacción y disfrute, en la mayoría de los casos los niveles de estrés debido a la pandemia del coronavirus de Wuhan ha resultado ser un factor que ha influido de forma negativa en el desenvolvimiento sexual de las personas.

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