• Los migrantes dedicados al delivery están expuestos a ser víctimas de robo durante los recorridos para entregar los pedidos. Algunos afectados denuncian que las autoridades chilenas no han tomado medidas para controlar la situación  | Foto principal: EFE

Los trabajadores de delivery en Santiago de Chile deben lidiar con la incertidumbre de convertirse en las próximas víctimas de la delincuencia que se ha desatado en la capital del país austral, durante la cuarentena. En muchas ocasiones son engañados por clientes falsos que luego los esperan para cometer el ultraje con armas blancas y de fuego.

En las redes sociales se han difundido videos de las cámaras de seguridad de algunas zonas de la ciudad, que muestran el momento en que los trabajadores son emboscados por delincuentes, quienes en su mayoría se transportan en vehículos y solo se llevan los celulares y el pedido que poseen las víctimas en sus bolsos.

José Cambero es venezolano, oriundo de Valencia, estado Carabobo. Actualmente se encuentra de reposo luego de recibir un disparo en la espalda tras resistirse al robo de sus pertenencias. El hecho ocurrió en la comuna (municipio) Conchalí, en Santiago.

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Recibí un pedido y era falso. Alrededor de las 11:00 pm me dirigí a hacer la entrega y cuando llegué me estaban esperando para robarme”, contó José para El Diario. Expresó que sintió miedo e impotencia por lo ocurrido.

Luego de recibir el alta en el centro de salud donde fue atendido, intentó colocar la denuncia en una comisaría, pero no recibió respuesta.

“Me dijeron que llamara al 133 y cuando llamé fue que llegó una patrulla a mi casa y allí pude colocar la denuncia”, agregó.

El venezolano aclaró que los trabajadores de delivery que han resultado afectados por la delincuencia no han recibido ninguna respuesta de las compañías que ofrecen este servicio en Chile (Rappi, Pedidos Ya y Uber eat).

“Cuando ocurrió eso (el robo) yo trabajaba para Pedidos Ya (…) no les importa hacia dónde nos dirigimos, y si llamamos al cliente para confirmar el pedido nos sancionaban. Debes llevarlo ajuro, si no te cierran la cuenta”, comentó.

José Cambero vive en Chile con su hijo, pero su mamá y hermana quienes dependen de él, están en Venezuela. Mientras siga de reposo no puede generar el dinero para cubrir los gastos de su familia

Además se quejó de la labor de los cuerpos policiales chilenos que, a su juicio, solo fiscalizan a los repartidores y no atienden las denuncias de los delitos que se están cometiendo en Santiago.

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Gracias a Dios estoy vivo, pero a un compañero lo mataron para robarlo. Nosotros solo queremos trabajar”, argumentó.

Delivery como única opción

Beiker Jhoan Zambrano, de 27 años de edad, perdió su empleo, en un centro comercial, luego de que se decretara la cuarentena en Santiago de Chile. Por ese motivo vio como única opción retomar la labor de repartidor para la aplicación Rappi, trabajo que ejerció cuando llegó al país sureño.

Semanas atrás, vivió un episodio similar al de José Cambero. Mientras iba camino a entregar el pedido que le habían solicitado a través de la aplicación, fue abordado por dos sujetos, quienes con un cuchillo le robaron la mercancía y su celular, así como su cédula y el dinero que guardaba dentro del forro de su teléfono móvil.

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En una de las cuadras había un carro blanco con dos chicos, no sé si ellos mismo hicieron el pedido y estaban a la espera de robarme porque fue muy extraño. Uno me abordó por detrás y otro por delante (…) Uno de los sujetos era chileno, pero el otro era o venezolano o colombiano”, contó Zambrano para el equipo de El Diario.

El venezolano aseguró que muchos de los repartidores ahora prefieren ir hasta los municipios que son más “seguros” para poder trabajar y no seguir arriesgando sus vidas.

Justicia por sus propias manos

En las redes sociales se viralizaron videos que muestran cómo los trabajadores se han visto en la necesidad de hacerles frente a los delincuentes y detenerlos hasta que se presente un funcionario policial.

En días pasados se registró un enfrentamiento entre repartidores y delincuentes, luego de que estos últimos robaran la bicicleta de uno de los trabajadores.

El hecho terminó en disparos. Un venezolano, menor de edad, fue detenido luego de que los cuerpos policiales lo encontraron con la bicicleta que  le habían quitado a la víctima. 

El equipo de El Diario logró comunicarse con la capitana de Carabineros (cuerpo policial de Chile) Pamela Sandoval,, quien aseguró que muchas de las víctimas no siempre realizan las denuncias.

“Carabineros llama a que la efectúen ya sea por el 133 o en la unidad policial más cercana. Con la denuncia se puede hacer un giro referenciación del delito y así focalizar los servicios en dichos puntos y aumentar la vigilancia policial”, aseguró la capitana Sandoval.

Paro internacional

A través de la cuenta de @riderunidosya, quienes representan a la comunidad de repartidores en Chile, convocaron un paro internacional como medida de protesta por los robos a los que se deben enfrentar a diario los trabajadores. También manifiestan contra las desmejoras salariales y exigen que les entreguen los kits que necesitan para protegerse del covid-19. 

Esta manifestación está pautada en Chile y en otros países de la región como Argentina, Brasil, Ecuador, Panamá, Costa Rica, Guatemala y México.

Otra de las maneras en la que los trabajadores han alzado su voz es colocando carteles que cubran los logos de las empresas a las que trabajan para exigir ser atendidos por la situación que están enfrentando en Chile.

@riderunidosya habilitó un correo para que quienes sean víctimas de la delincuencia puedan hacer su denuncia y así lograr informar a los cuerpos policiales y medios de comunicación de la situación.

La comunidad de repartidores se ha visto amenazada en medio de la delicada situación económica en la que se encuentra el mundo, como consecuencia de la pandemia. Pese a los robos, siguen saliendo a trabajar durante largas jornadas para poder llevar el sustento a sus hogares al final de la semana.

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