• Un equipo de profesores de la Universidad Simón Bolívar (USB) y especialistas se unieron para desarrollar una iniciativa para los médicos venezolanos, que ya ha sido implementada en el Hospital Clínicas Caracas, para disminuir las cifras del personal de salud contagiado por covid-19 en el país

Las luces se apagan. Comienza la prueba. Un hombre entra a la habitación cubierto con un traje de buzo blanco que solo deja al descubierto sus ojos. La sala parece estar suspendida en el tiempo, bajo una luz ultravioleta y en silencio. Sobre la camilla una caja de acrílico separa las partículas microscópicas que podrían entrar al organismo de quien hace la prueba.

Sus manos, cubiertas de guantes de látex, plastificadas y consumidas por soluciones alcohólicas, ahora tienen pequeñas gotas de color azul turquesa simulando el tacto con lo más temido: el covid-19. Las partículas no viajaron más allá, se quedaron en la superficie que se forja sobre sus dedos. La caja de acrílico, que limita el contagio, es un proyecto para proteger a los médicos venezolanos durante la pandemia.

El Cube de Vida (CubeVD) es un cubo transparente hecho de acrílico que cubre al paciente desde la cabeza hasta el tórax durante la intubación endotraqueal, un procedimiento necesario para los pacientes infectados que sufren insuficiencia respiratoria.

De esta forma, cuando el paciente empieza a toser y a expulsar los fluidos contenidos dentro de sus pulmones, las partículas quedan concentradas dentro de la caja para evitar la contaminación de toda el área.

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Foto cortesía |Parte de las pruebas de retención de fluidos con líquido fluorescente
Médicos expuestos 21,5% de los fallecidos por covid-19 en Venezuela corresponden al sector salud

El mes de junio cerró con el mayor registro de médicos contagiados en Venezuela, de acuerdo con un balance realizado por Médicos Unidos de Venezuela.

Al menos 14 profesionales de la salud fallecieron víctimas de la enfermedad. En total se han registrado 93 contagios en al menos 15 de los 23 estados del país y Distrito Capital. 

Erika Pedraza, profesora e investigadora de la Universidad Simón Bolívar (USB), aseguró en entrevista para El Diario que para iniciar el proyecto se constituyó una alianza con un fabricante, la USB y el Parque Tecnológico Sartenejas (PTS). Todo con el propósito de fabricar el CubeDV con los estándares de calidad del diseño al menor costo posible.

El equipo multidisciplinario rediseñó la caja de aerosol hecha por Robert Canelli y su equipo de investigación del Boston Medical Center, siguiendo dos criterios: seguridad y efectividad.

El modelo, creado en Estados Unidos, habilitó una alternativa más segura para que un médico pudiera realizar una laringoscopia a través de dos orificios implementados dentro de la caja y que reducen el riesgo de contagiarse por covid-19. 

En la simulación de este proyecto en Boston se utilizó un maniquí y dentro de su tórax se instaló un globo con oxígeno comprimido, mezclado con colorante fluorescente para simular una tos fuerte y poder visibilizar la propagación las partículas con luz ultravioleta. 

A pesar de esto, una de las principales preocupaciones del estudio en Boston fue no poder identificar la dirección del líquido y su velocidad, como ocurriría con la tos real. Por ello, los investigadores sugirieron este método como un mecanismo de protección adicional y de complemento contra el covid-19 en los hospitales. 

Teniendo en cuenta estos antecedentes, esta «caja de aerosol» fue rediseñada por el equipo de especialistas para aumentar la protección de los médicos venezolanos que realizan procedimientos de alto riesgo durante la pandemia.

Ajustes para crear el modelo venezolano

Las mejoras en el nuevo diseño –teniendo en cuenta la visión de los especialistas– hicieron que el modelo, a diferencia del de Boston, tuviera un panel frontal inclinado para reducir la posibilidad de expansión de partículas fuera de la caja.

También es más largo, ya que mide aproximadamente 60 centímetros desde la cabeza del paciente hasta la parte superior del tórax.

Pedraza explicó que una de las principales limitantes para desarrollar el proyecto fue la materia prima y el cierre de las fábricas como consecuencia de la cuarentena en el país. Pero gracias a la difusión en redes sociales, la iniciativa recibió una buena respuesta de parte de fabricantes que quisieron colaborar con los insumos necesarios para llevar a cabo el proyecto.

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Foto cortesía

“Con el apoyo de muchas personas se construyó. Luego el equipo de la USB mejoró el diseño, se realizaron los primeros planos y las pruebas que fueron publicadas en  la revista Journal Global Clinical Engineering. En total, se construyeron alrededor de siete prototipos”, explicó la especialista.

El material utilizado en el CubeDV, PMMA, es un componente plástico transparente y también resistente a la degradación por la radiación UV. El PMMA no es pesado debido a su baja densidad (1190 kg / m), por lo que es fácil de transportar.

El dispositivo también es lavable y no se ve afectado por los detergentes y las soluciones comerciales comúnmente utilizadas en los hospitales para limpiar y desinfectar equipos médicos potencialmente infectados.

En las pruebas para comprobar su efectividad se simuló un estornudo con un dispositivo de aerosol líquido fluorescente. Una con el CubeDV y otra sin el modelo. 

En ambos casos, dice Pedraza, la expansión de las partículas de aerosol se registró mediante una revisión utilizando luz ultravioleta a través de fotografías, filmaciones y testimonios del equipo médico en la sala de operaciones.

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Foto cortesía

La simulación reveló que, sin la caja de vidrio, la distribución de partículas de aerosol pudieron alcanzar una distancia en el aire de hasta un metro desde donde se encontraba el paciente. Además, había presencia de partículas en las máscaras de protección facial del operador. 

El segundo paso del experimento se llevó a cabo con el CubeDV. En este caso la distribución de partículas solo alcanzó la parte interna de la caja, además de manos y antebrazos del operador. 

Los resultados, de acuerdo con el análisis del equipo multidisciplinario  a partir de las pruebas realizadas para demostrar su efectividad, sostienen que el panel frontal inclinado disminuye la expansión de partículas fuera de la caja. Esto evita la dispersión y la contaminación del área durante los procedimientos con alto riesgo de infección.

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Las pruebas que se realizaron simulando la expulsión de saliva y gotículas al toser fueron muy satisfactorias, ya que al realizar los procedimientos de intubación el anestesiólogo solo expone las manos y brazos. Adicionalmente, protege a todo el equipo médico en quirófano, gracias a lo largo del CubeDV y los agujeros laterales permiten otros procedimientos”, señaló Pedraza.
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Foto cortesía

El replicar el proyecto es el próximo paso para el grupo de expertos que diseñó CubeVD. Actualmente, la iniciativa ya se usa en el Hospital de Clínicas Caracas con el aval de la comisión de ética de ese centro de salud. 

Estiman que, con la venta de estos dispositivos, se disponga de un fondo multipropósito para cubrir los costos de certificación de calidad del prototipo tal como establecen las regulaciones nacionales, costear la fabricación de otros prototipos de bioseguridad y donar un CubeDV a los hospitales centinelas del país.

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Nuestra meta es que cada hospital tenga al menos un modelo. También esperamos poder recibir aportes o materia prima para su fabricación”, estimó la profesora.

Para mayor información sobre la utilización, efectividad y costos del Cube de vie puede comunicarse con la coordinación del proyecto a través del correo erikapedraza@usb.ve o Cubodevida@gmail.com

Este artículo de El Diario fue editado por: Irelis Durand |Génesis Herrera |José Gregorio Silva.

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