• Los humoristas se vieron obligados a migrar al mundo del streaming para poder seguir compartiendo su creatividad. Dos comediantes venezolanos nos cuentan su experiencia durante estos tiempos

La forma de hacer comedia se tuvo que transformar en cuarentena. Los teatros, bares y locales que recibían al público que iba a ver a sus comediantes favoritos aguardan a que pase la pandemia por covid-19; ahora las risas se trasladaron a los hogares. El escenario quedó reducido a mostrarse a través de una pantalla. 

Los comediantes venezolanos tuvieron que adaptarse. El entretenimiento no se detiene, mucho menos en cuarentena cuando las opciones para la distracción parecen escasear. Para algunos fue un reto, por ello relatan para El Diario su experiencia haciendo comedia durante la pandemia.  

Ale Otero extraña la vibra del público

Alejandra Otero, mejor conocida como Ale Otero, es una comediante venezolana que, a pesar de la pandemia por covid-19, consiguió la manera de continuar activa. Siempre llevando risas a sus seguidores. 

Sin embargo, Ale comentó que el virus postergó sus planes. Junto a su esposo y también comediante Jorge Parra, mejor conocido como Domingo Mondongo, tenían previsto hacer una gira por países de Suramérica, Estados Unidos y España. 

“Teníamos una gira planeada que además aprovecharíamos para visitar a la familia que tenemos tanto tiempo sin ver, pero llegó el covid-19 y todos nuestros planes cambiaron. Ahora estamos en esta onda de shows online”, explicó Ale Otero en exclusiva para El Diario

Ale Otero es una de las comediantes que busca reinventarse
Ale Otero

La comediante agregó que los ingresos que perciben no provienen 100% de los shows en vivo. Ella y su esposo tienen clientes por redes sociales y dictan talleres. 

“Todo eso que hacemos ha podido migrar a la parte online. Lo que tiene que ver con la  publicidad en redes, eso sí ha seguido igual. Sin embargo, la parte negativa es que era super emocionante poder presentarnos en otros países. No se compara hacer un show con gente presente, no hay punto de comparación”, aseguró Otero. 

La experiencia que ha vivido Ale realizando el contenido que presenta en Zoom, Instagram o alguna otra plataforma digital, ha sido “muy bonita”. Principalmente porque ha tenido la oportunidad de llegar a lugares que no ha podido visitar en persona. Al principio fue complicado adaptarse de imprevisto, pero poco a poco lo han logrado, detalló. 

Aseguró que lo más difícil es no tener una respuesta inmediata por parte del público, es lo que más dificulta las presentaciones online.  A pesar de eso, Ale contó que todo lo preparan con mucho cariño y como si fueran a estar frente a un público en persona. 

blank
La energía que hay cuando está la gente presente en un teatro o en un bar, es otra cosa. La risa se contagia. Nada de eso se compara, sin embargo, la preparación es la misma y la energía también”, confesó.

Buena parte del contenido que Otero realiza lo hace en compañía de su esposo. Desde que inició la cuarentena en Venezuela los dos empezaron a transmitir un podcast que llamaron Pelo a Pelo. En él  tratan diferentes temas de su vida en pareja. 

En vista de que su casa se convirtió en su espacio de trabajo, Ale explicó que tuvieron que invertir dinero en implementos que les permitieran hacer un contenido de calidad para su público. 

“Compramos unas luces, un trípode, y otras cosas porque ahora nuestra casa es nuestro único lugar de todo”, comentó. 

Proyectos en los que trabaja

Además del podcast Pelo a Pelo, Ale transmite todos los jueves a las 07:00 pm a través de un live de Instagram un proyecto del que forma parte llamado Pijama Party. Lo realiza junto a su hermana Ana Isabel Otero. En él realizan una dinámica donde regalan premios y entrevistan a diferentes personalidades. 

“Nos unimos para hacer como un espacio relajado de nosotras con la gente. De verdad es un espacio divertido, para que la gente se distraiga y se conecte con otras cosas”, explicó.

También participó en un show de stand up online que se realiza en Perú, llamado One Dollar Show, donde participan comediantes de diferentes partes del mundo. Ale Otero contó que fue una experiencia “muy divertida” porque pudo compartir pantalla con comediantes de México, Colombia y Argentina. 

Adelantó que pronto ella y su esposo van a compartir el primer curso OnDemand del proyecto Escuela de Humor, en una serie de 22 videos donde imparten herramientas para que las personas puedan generar contenido propio y humorístico en Instagram. 

Para Ale la industria humorística no volverá a ser igual luego de que pase la pandemia. Aseguró que la necesidad hizo que todas las personas en el mundo descubrieran buenas oportunidades a las que le han sacado todo el provecho posible a través de la Internet. 

Plataformas más populares. Youtube Live, Vimeo, Facebook Live, Zoom, Webex, Livestorm.

“Antes era impensable hacer un show de stand up por Zoom. Era algo que a nadie se le había ocurrido, pero la necesidad nos obligó a hacerlo. Yo estoy sorprendida de todo lo que se puede hacer por Internet y sin duda, eso va a seguir de alguna forma”, concluyó Otero. 

La Vero y la pausa de la comedia

No todos los comediantes se incorporaron de la misma forma, pues no todas las personas viven la cuarentena de la misma forma. Verónica Gómez, comediante conocida como La Vero Gómez, tuvo que paralizar la gira de su show de stand up debido al covid-19. 

“En 2019 ya había comenzado la gira de mi unipersonal por Colombia, Argentina, Chile y Estados Unidos, este año venía la gira por Europa. En cuanto a la comedia fueron un montón de cosas las que se paralizaron y ni hablar del teatro”, aseguró en exclusiva para El Diario.

La Vero ha detenido un poco su paso por la comedia
La Vero Gómez. Foto: José Daniel Ramos

Comentó que para ella no tiene sentido continuar en 2021 con ese show y por ello pronto va a hacer pública la presentación que realizó en diciembre de 2019. Confesó que esto le va a permitir cerrar un ciclo para luego iniciar un nuevo unipersonal.

Una experiencia digital compleja 

“A mí la verdad me ha costado mucho hacer comedia en estos días”, explicó La Vero. Dijo que comprende que existen muchos comediantes que han hecho sus shows a través de Zoom, pero confiesa que está dinámica le resulta incómoda y compleja porque el feedback a través de una pantalla no es el mismo al de una presentación en público. 

Expresó que hace unos meses tuvo la oportunidad de presentarse de forma virtual en un proyecto que le permitió escribir material nuevo y activar su creatividad, la que aseguró estaba estancada debido a la situación de incertidumbre que ha sentido por la pandemia. 

“Esa presentación me encantó porque pude activar la chispa de mi creatividad y escribir al menos 15 minutos de material. Estuve en un momento donde todo me parecía engorroso, debía hacer el programa de radio y De A Toque con un Internet malísimo. Eso me tenía frustrada”, confesó. 

La Vero está ahora más enfocada en un nuevo proyecto que espera poder presentar digitalmente a mediados de septiembre. Quiere compartir con su público «el amor» con el que lo escribió. 

Agregó que espera poder lanzar un podcast pero no se está presionando, dijo. Desea hacer algo «chévere y bonito» que no tenga que ver con el tema pandemia porque más bien desea entregarles a las personas algo que los distraiga de todos los problemas que el coronavirus ha generado. 

Volver a transmitir radio desde la cabina de La Mega le ha proporcionado a La Vero estabilidad psicológica, porque así siente que su rutina precuarentena volvió un poco a la normalidad.

«Me he enfocado en el proyecto que fundé, el Plan Buen Vecino y en el programa de radio. Fuera de Forma es el único programa que está saliendo desde cabina y con todos los protocolos de prevención. Eso de verdad me da mucha felicidad», expresó. 

Plan Buen Vecino. Es un plan creado para atender a los adultos mayores, donandoles alimentos e insumos como tapabocas y gel antibacterial, que permiten protegerlos del coronavirus.

La Vero no desea ni imaginar cómo qué le espera a la industria de la comedia cuando finalice la pandemia, ella solo quiere volver a los escenarios. Aunque comprende que no podrá hacer shows de 1.000 personas durante un tiempo, quiere volver a sentir el calor de su público. 

«Creo que se ha abierto una nueva oportunidad para que la gente aprenda a consumir eventos de todo tipo a través de un live. También es una bonita forma de unir a Latinoamérica a través de la comedia», destacó. 

Algo es seguro en esta cuarentena: las risas no van a faltar. El entretenimiento para escapar de la incertidumbre que generó la pandemia va a estar presente y a la espera de poder reunir nuevamente en un escenario a los mejores del humor venezolano.

Noticias relacionadas