• Cada 24 de agosto se celebra el Día Internacional de los Parques Naturales. En El Diario te presentamos una lista de los más sorprendentes por su belleza y biodiversidad

El Día Internacional de los Parques Naturales se celebra cada 24 de agosto. El motivo de esta conmemoración es educar a la población sobre la importancia de la conservación y protección de esos espacios.

Venezuela. En el país hay 43 parques nacionales y 36 monumentos naturales.

Los parques naturales tienen como finalidad preservar cualquier tipo de especie, desde animales hasta plantas. Allí los ciudadanos o pobladores de la región pueden disfrutar sin ningún tipo de explotación de los recursos naturales.

Los parques nacionales y naturales están casi siempre abiertos a los visitantes, ofreciéndoles oportunidades de recreación al aire libre y disfrute de sus maravillas naturales.

En El Diario te presentamos una lista de los parques naturales más sorprendentes del mundo, de acuerdo con National Geographic, por su belleza y su importancia. Su recomendación es que todos los visiten, por lo menos, una vez en la vida.

Parque Nacional Sequoia & Kings Canyon (Estados Unidos)

Los árboles colosales de este bosque del Parque Nacional Sequoia & Kings Canyon miden hasta 80 metros de altura. Algunos llevan casi 2.000 años resistiendo incendios, tormentas y talas, y ahora son el objetivo de una increíble red de senderos. El Big Trees Trail, de apenas un kilómetro, conduce hasta el árbol General Sherman, conocido como el ser vivo más grande del planeta. 

Lago Moraine, Parque Nacional Banff (Canadá)

La cordillera de las Rocosas alberga lagos, bosques y cañones impresionantes en Canadá. El Parque Nacional Banff, junto a la ciudad de Calgary, reúne los elementos característicos de este paisaje en un área de 6.641 kilómetros cuadrados. Los lagos Moraine, Louise y Minnewanka, con las montañas reflejándose en su espejo de agua, son los grandes protagonistas de esta reserva natural. 

Foto: Gavin Hellier

P. N. Mu Koh Similan (Tailandia)

El mar de Andamán alberga un mundo submarino sorprendente que parece concentrarse en el archipiélago de las Similan. El nombre tailandés significa “nueve islas”, pero para ver sus maravillas naturales basta con visitar cuatro: Similan y Ba-ngu, que tienen arrecifes de coral de formas sorprendentes; Huyong, en cuya larga playa desovan las tortugas; y Miang, donde está la oficina del P. N. Mu Koh Similan. 

Foto: Reinhard Dirscherl

Perito Moreno. P.N. Los Glaciares (Argentina)

El Perito Moreno es el más famoso de los 47 grandes glaciares que hay en este parque natural argentino, que además es Patrimonio de la Humanidad desde 1981. La zona norte se recorre desde la localidad de El Chaltén y tiene como máximo atractivo el afilado monte Fitz Roy (3.359 m). El sur, donde se encuentra el Perito Moreno, se visita desde El Calafate. La ruta más sorprendente es el crucero por el lago argentino. 

Foto: Gustavo Buyan

Parque Nacional Amboseli (Kenia)

La sabana africana muestra en este parque todo lo que tiene para ofrecer: llanuras, bosques de acacias, áreas rocosas y marismas. Esta diversidad atrae a un gran número de animales, especialmente aves, elefantes, jirafas y leones. Los safaris por esta reserva buscan, además, otro objetivo: fotografiar el Kilimanjaro (5.895 m), el techo de África, que se eleva al otro lado de la frontera con Tanzania.

Foto: Huber Hans Peter

Cataratas de Iguazú (Brasil)

Estas cataratas, más altas que las del Niágara y más anchas que las Victoria,  son un conjunto de 275 saltos. Su nombre significa “aguas grandes”. El primer europeo en conocerlas fue el explorador Álvar Núñez Cabeza de Vaca a inicios del siglo XV. Declaradas parque nacional tanto en la orilla argentina como en la brasileña, pueden contemplarse desde una carretera panorámica. 

Foto: Michelle Falzone

El Teide (Tenerife, Islas Canarias)

El volcán canario emerge sobre las nubes que cubren el norte de Tenerife. Rodeado por un paisaje de matorral, rocas y lavas de distinto color según su antigüedad, el Teide (3.718 m) es el protagonista absoluto del parque nacional que lleva su nombre. La ascensión a la cumbre puede realizarse a pie en seis horas o en menos de una hora si se sube en el teleférico.

Foto: Vicente R. Bosh

Parque Nacional Uluru-Kata Tjuta (Australia)

Al atardecer o al amanecer, el monte Uluru se eleva como un espejismo rojo en medio de un paisaje verde, a 450 kilómetros de Alice Springs. La montaña sagrada de los aborígenes es el símbolo del desierto australiano, un territorio de clima extremo y rincones sorprendentes. Las rutas por el parque descubren campos de dunas, desfiladeros y valles llenos de leyendas ancestrales. 

Foto: Alan Copson

Parque Nacional Río Krka (Croacia)

De los seis parques nacionales croatas, el del río Krka es el que más combina valores ecológicos y culturales. El curso nace cerca de la ciudad de Knin, a poca distancia de la costa dálmata. Se encauza por un cañón, salta siete cascadas y se remansa en lagos junto a los que hay monasterios, molinos de agua y restos de fortalezas. Una red de senderos y rutas en canoa permiten adentrarse en el parque.

Foto: Gonzalo Azumendi

Parque Nacional Sagarmatha (Nepal)

El parque del monte Everest (8.848 m) es uno de los mayores mitos viajeros. Es Patrimonio de la Humanidad por albergar glaciares, siete picos de más de 7.000 metros y valles en los que habita el leopardo de las nieves. Esta es la tierra de los sherpas, el pueblo que mejor conoce sus caminos y leyendas. Para maravillarse con la visión de los picos más altos del planeta, esta es la ruta de parques naturales que se debería escoger.

Foto: Irina Zaiyalova

Parque Svizzer (Suiza)

El primer parque nacional de los Alpes tiene ya más de 100 años de antigüedad y sigue siendo uno de los espacios naturales más intactos de Europa. Emplazado en el extremo sudoriental de Suiza, tiene su centro de visitantes en la ciudad de Zernez. Sus 80 kilómetros de senderos recorren bosques, valles y picos donde viven especies protegidas como el lince, el oso y el conocido como quebrantahuesos.

Foto: My Switzerland

Parque Nacional Etosha (Namibia)

La llanura salada de Etosha es, vista desde el espacio, una gran mancha blanca en el norte de Namibia. Sus 4.800 kilómetros cuadrados abarcan una de las reservas con más biodiversidad de África. Esta enorme hondonada es el hogar del escaso rinoceronte negro, elefantes, leones, jirafas y 350 especies de aves que alcanzan su mayor concentración durante la época de lluvias, que va desde noviembre a abril. 

Foto: Hougaard Malan

Lago Ichkeul (Túnez)

Los flamencos que nacen en la Camarga francesa sobrevuelan el Mediterráneo para pasar el invierno en el lago Ichkeul, en la punta más septentrional de Túnez. La Unesco incluyó este parque nacional en su lista de Patrimonio Natural en 1980 por ser una de las pocas lagunas del norte africano que no se secan en todo el año. Se encuentra cerca de la ciudad de Bizerta. 

Foto: Unesco

Parque Nacional Fiordland (Isla Sur de Nueva Zelanda)

La mayor reserva neozelandesa protege un paisaje de fiordos, glaciares y picos que superan los 2.500 metros de altitud. La puerta de entrada a este paraíso de la Isla Sur es la localidad de Te Anau. Una región que ofrece desde cruceros en barco por el lago homónimo hasta trekkings que cruzan bosques donde viven especies únicas, como el takahe, un ave no voladora que se creía extinta.

Foto: Christian Riefenberg

Parque Nacional Canaima (Venezuela)

El Salto Ángel desploma sus aguas desde 1.000 metros de altura en la región de los tepuyes, unas mesetas rocosas que emergen en medio de la selva venezolana. Son la mayor sorpresa del Parque Nacional Canaima, Patrimonio de la Humanidad desde 1994. Los exploradores catalanes Joan M. Mundó (1877-1932) y Fèlix Cardona (1903-1982) fueron los primeros en cartografiar la zona. 

Foto: CC

Con la celebración de estos estos espacios naturales se pretende que las personas tengan conciencia y respeten todo lo que se encuentra a su alrededor como si fuera suyo. La destrucción de las zonas naturales podría llegar a tener unas consecuencias devastadoras para todos los seres vivos. Por ello saber cuidar la naturaleza es esencial para la supervivencia. Que los parques naturales nunca sean la excepción.

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