• Al parlamentario se le dictaminó casa por cárcel este 28 de agosto. Estuvo detenido por aproximadamente 750 días

Este 28 de agosto, el régimen de Nicolás Maduro dictaminó la medida de casa por carcel para el parlamentario Juan Requesens, quien estuvo detenido en la sede del Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (Sebin) de El Helicoide desde el año 2018.

La noticia fue confirmada por su hermana, Rafaela Requesens, quien publicó una imagen de su hermano siendo recibido por su familia. “Mi hermano Juan está en casa”, dijo a través de su cuenta de Twitter.

Luego de un día lleno de angustias y rumores para la familia Requesens, la confirmación de se le había concedido casa por cárcel al parlamentario ocurrió en horas de la tarde.

La hermana del parlamentario detenido expresó que aunque su hermano podrá dormir en casa, y en su cama, «hay muchos venezolanos inocentes que no pueden hacerlo. No vamos a dejar de luchar por ellos».

La madre del diputado, Paula Martínez, aseguró que la lucha política de su familia persistirá. «A pesar de que Juan esté aquí con nosotros, yo voy a seguir luchando por todos los presos políticos del país. Yo quiero que cada madre tenga la oportunidad que estoy teniendo yo en este momento».

Entre lágrimas, Martínez no pudo contener su emoción al poder estar nuevamente con su hijo. «Juan está bien, está aquí con nosotros. Aunque esté casa por cárcel, no importa, estamos juntos, y pronto van a venir los bebés y estaremos juntos», aseveró.

Prisión

No fue elucubración o especulación sino una predicción -desafortunada- la que hizo el diputado Juan Requesens la última vez que se dirigió al hemiciclo de sesiones de la Asamblea Nacional (AN), a sus colegas parlamentarios, al país. Armado únicamente de su verbo histriónico, de un discurso desafiante en contra del mandato establecido, asomó la posibilidad de ser encarcelado, o desaparecido. 

“Los que todavía podemos estar aquí, vamos a seguir poniéndole el pecho. Hoy podemos hablar aquí, mañana, no sé. Pero así como yo, hay muchos. Lo que yo le quiero decir a este pueblo es que nosotros vamos a seguir haciendo todo lo que podamos hacer para lograr lo que toda Venezuela quiere, que es sacar a Nicolás Maduro del poder”.

Y después de eso, el escenario planteado se hizo realidad a medias, porque aún Nicolás Maduro permanece en el poder, enconchado -atrincherado- en Miraflores. Pero Requesens, efectivamente, ya no pudo hablar más desde el Palacio Federal Legislativo en Capitolio,  porque esa mañana, el presagio negativo, llegó el 7 de agosto del año 2018.

Funcionarios del Servicio Bolivariano de Inteligencia (Sebin) llegaron a la residencia de los Requesens. Los gritos de los vecinos y la impotencia de no poder hacer nada ante los hombres con las armas. Se llevaron a Juan Requesens y a su hermana, Rafaela Requesens, a la sede del Sebin en El Helicoide. A Rafaela la dejaron ir cuatro horas más tarde. Pero él habría de permanecer confinado, lejos de la libertad. Para él, lo primero no fue la justicia.

El Diario preparó un pequeño resumen de la vida de este diputado.

En tiempos convulsos

Juan Carlos Requesens Martínez. Fecha y lugar de nacimiento: 17 de marzo de 1989 en Caracas. Sus padres: Juan Requesens Gruber y Paula Martínez. Reseñas periodísticas ubican su graduación como bachiller en el año 2008, y su perfil académico contempla estudios en la Universidad Central de Venezuela, en la escuela de Estudios Políticos y Administrativos.

Es en esa casa de estudios que comienza su carrera como servidor público. Electo por el alumnado ucevista, en 2011 se convirtió en presidente de la Federación de Centros Universitarios, cargo que asumió hasta el año 2015. Y dada la relación simbiótica entre la casa que vence las sombras y sus tejemanejes y la sociedad política venezolana, no hay equivocación al decir que en ese momento Requesens entró a la arena de la política nacional.

Las circunstancias del año 2014, es decir, la elevación del conflicto entre la oposición venezolana y el régimen de Nicolás Maduro en la forma de protestas masivas que coparon las calles del país, llevaron a Requesens a mayores niveles de exposición y liderazgo en el movimiento estudiantil.

El joven dirigente empezó a ser notado incluso por la prensa internacional. Para The Washington Post, Requesens era “el estudiante que vive con sus padres y se convierte en líder de las protestas en Venezuela”. Acaso como para dejar claro que la independencia financiera de la juventud en el país era parte de las razones de las protestas, o quizás por la curiosidad sensacionalista.

“Con una barba poblada y gordura, Requesens parece una versión más joven Chris Christie -político estadounidense republicano-, o uno de los visigodos de los comerciales de Capital One, sin la espada. Los discursos y los cigarrillos lo han dejado con una tos recurrente, y la suela de sus zapatos Adidas empiezan a despegarse (…) Puede organizar marchas antigubernamentales siempre que la batería de su celular resista”, decía la reseña sobre Requesens escrita por el periodista Nick Miroff.

A la prensa estadounidense le dijo durante las protestas que se definía ideológicamente como un socialdemócrata, que creía en la igualdad de oportunidades y en la economía de mercado con objetivos sociales. Y asumió como tarea de vida la libertad de los estudiantes capturados por los funcionarios del oficialismo.

Un año después, 43 personas asesinadas en el contexto de las protestas después, un país herido y con ganas de cambio después, Requesens apuntaría al Parlamento como siguiente escalón de su carrera política.

Sin embargo, pese a haber nacido en Caracas, el dirigente político se lanzó como candidato a la circunscripción 4 del estado Táchira.

En una entrevista ofrecida a El Diario de Los Andes, aseguró que la decisión de no competir en los comicios electorales en su ciudad de nacimiento se debió a la coyuntura política.

“Desde que comencé esta carrera política entendí la responsabilidad que tenía, que era la presidencia de la Federación de Centros Universitarios, que debía salir a recorrer cada rincón del país (…) Para nosotros, fuera donde fuera, era todo un reto; pero que sea en el Táchira, a nosotros nos llena de absoluto orgullo. No tengo duda que esto va a ser una oportunidad para crecer, que esto va a ser una oportunidad para recorrer todo el circuito de la zona sur”, aseveró.

En diciembre de 2015, Requesens llegó al Parlamento venezolano con 56,19% de los votos de la circunscripción 4 del estado Táchira. Un triunfo obtenido gracias a los largos recorridos por los recovecos de la región y, por qué no decirlo, la maquinaria propia de un partido de largo aliento como lo es Primero Justicia.

Su carrera como diputado, posteriormente, no estuvo exenta de polémicas y agresiones. Hay trabajos que cuestan sangre. En el año 2017, mientras se dirigía a entregar un documento para iniciar un procedimiento de falta grave en contra de los magistrados del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), fue herido por civiles armados afines al régimen, quienes le partieron la cabeza. Su foto copó los diarios del país.

No era ajeno a las detenciones por parte de los organismos de seguridad, pese a contar con la inmunidad parlamentaria. Fue retenido, en diciembre del año 2017, por funcionarios de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB), en el Puente Internacional Simón Bolívar. Se dirigía a revisar la situación de los migrantes venezolanos en Colombia. 

En el país vecino, para el 30 de abril de este año, había 1.788.380 connacionales, de acuerdo con la Organización Internacional de Migrantes (OIM) y la Agencia de las Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur).

Una detención por “terrorismo”

El 4 de agosto de 2018 se conmemoraron 81 años de la creación de la GNB. La celebración castrense se efectuó en la avenida Bolívar, en Caracas. Maduro daba un discurso político frente a los funcionarios militares, cuando una explosión interrumpió sus palabras. Todos observaron al cielo. Miembros de seguridad con colchones negros se aproximaron a la figura del mandatario del régimen, lo rodearon, formando un escudo humano. Lo que estalló en el aire fue un drone, un dispositivo volador que contenía material explosivo.

Aquello fue calificado por el oficialismo como “intento de magnicidio”. Desde grupos anónimos se bautizó el suceso como la “Operación Fénix”. 

Solo tres días después, el presidente de la asamblea nacional constituyente (ANC) afín al régimen, Diosdado Cabello, anunció que el organismo plenipotencial y cuestionado por la comunidad internacional y la sociedad civil venezolana debatiría el allanamiento de la inmunidad parlamentaria de varios diputados presuntamente involucrados en los actos ocurridos en la avenida Bolívar.

A las 9:00 pm, funcionarios encapuchados y armados detuvieron a Juan Requesens y a su hermana, Rafaela, quien fue liberada poco después. Pero se llevaron al parlamentario.

A Requesens lo acusaron de haber estado involucrado en el presunto atentado en contra de Nicolás Maduro. De acuerdo con la ONG Acceso a la Justicia, un funcionario de la GNB, el sargento Juan Carlos Monasterios Vanegas, detenido, acusó a Requesens de haberle facilitado el ingreso al territorio nacional desde Colombia para poder efectuar el supuesto intento de asesinato.

El 10 de agosto, Jorge Rodríguez, funcionario del régimen, difundió un video de Requesens en ropa interior, la cual estaba manchada de excremento. El material audiovisual fue transmitido en cadena nacional, y fue rechazado inmediatamente por familiares y parlamentarios, quienes, dentro del hemiciclo en el Palacio Federal Legislativo, manifestaron su solidaridad con el legislador de 31 años de edad.

Las cuentas de Requesens fueron congeladas. Sus bienes los confiscaron. Pero el parlamentario se declaró inocente. Mandó un mensaje a su abogado defensor, Joel García, para aclarar su posición ante la opinión pública: “Yo me declaro inocente. Dos cosas sostienen a este régimen, primero: los organismos de seguridad, dominio de la fuerza, y segundo: el brazo judicial que son ustedes”.

100 horas después de que lo capturaron, Requesens pudo hablar con su familia. Les pidió, de acuerdo con un comunicado de Primero Justicia, insumos para su aseo personal, entre otros implementos.

Su audiencia preliminar la retrasaron en múltiples ocasiones hasta que se realizó el 1º de junio de 2019, casi un año después de su detención. Durante ese período, a Requesens se le impidió el acceso a la salud. Tenía una infección dental que sus familiares suplicaban se tratara. Solo pudo ver a sus padres unas dos veces, al igual que a su abogado.

La jueza Enith López, en julio de 2019, declaró sin lugar todas las excepciones argumentadas por la defensa de Requesens. Se admitieron los cargos imputados al parlamentario y se ratificó la privativa de libertad. Cinco meses después inició el juicio en contra de Requesens. Se le acusó de una larga lista de crímenes: traición a la patria, homicidio intencional, terrorismo, asociación para delinquir, instigación pública continuada y posesión ilícita de armas y municiones.

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